Netanyahu y Herzog hacen los últimos esfuerzos

Con la reelección en peligro, el premier hizo un acto masivo antes de las elecciones de mañana
Beatriz Lecumberri
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16 de marzo de 2015  

JERUSALÉN.- Los sondeos concuerdan en que nadie ganará las elecciones legislativas del martes en Israel. Incluso el partido más votado se verá obligado a trazar complicados acuerdos con formaciones con las que poco o nada tiene en común con el fin de formar un gobierno.

Consciente de que su reelección está en la cuerda floja, el primer ministro de derecha Benjamin Netanyahu se vio obligado a realizar su primer y último acto de masas ayer en la plaza Rabin, de Tel Aviv, ante más de 15.000 personas. Justamente en este mismo y emblemático lugar se reunieron hace ocho días 30.000 personas para pedir el fin de su gobierno.

Poco antes, en Jerusalén, el líder laborista Isaac Herzog, candidato de la coalición de centroizquierda Unión Sionista, favorita según los sondeos, acudía al Muro de los Lamentos a introducir una plegaria ante decenas de periodistas.

Netanyahu hizo gala de su talento de orador y apeló a los sentimientos nacionalistas, acusó a sus rivales Herzog y la ex canciller Tzipi Livni, que lideran la Unión Sionista, de pretender "evacuar" los asentamientos y garantizó que mientras él esté en el poder Israel no renunciará a "un centímetro" de tierra.

"Hace algunos meses anunciamos construcciones suplementarias en los barrios judíos de Jerusalén. Ustedes me aplauden cuando digo esto, pero Livni condenó nuestra decisión. Yo les pregunto: si los judíos no pueden construir en Jerusalén, ¿dónde pueden construir?", exclamó ante una multitud enfervorizada que clamaba "Bibi rey de Israel" o "Bibi nos da seguridad".

Netanyahu admitió que existe "un verdadero riesgo de que la izquierda se haga con el poder". Según los últimos sondeos, la Unión Sionista obtendría 24 escaños sobre un total de 120, y el Likud, 21.

Los casi 80 diputados restantes se los repartirían la lista unida de partidos árabes, que podría convertirse en la tercera fuerza más votada, con 13 escaños; el partido de centro Yesh Atid; la formación Hogar Judío, de Naftali Bennett, defensor a ultranza de los asentamientos; el nuevo partido Kulanu, escindido del Likud; entidades religiosas, y un colorido caleidoscopio de agrupaciones que quieren tener voz y voto en el próximo gobierno.

"Si no reunimos 61 escaños, y por ahora no los tenemos, otros partidos decidirán quién será primer ministro. Ha habido sumas importantes de dinero que se están dedicando a derrocarme. Hay una campaña que se resume en «Cualquiera menos Bibi»", aseguró el primer ministro.

"Netanyahu se ha puesto al mismo nivel que un dudoso grupo de líderes, como el ex presidente egipcio Hosni Mubarak, el [fallecido] presidente venezolano Hugo Chávez y la actual presidenta argentina Cristina Kirchner, entre otros. Como ellos, Netanyahu empezó a hablar de una campaña mundial para sacarlo del poder", comparó Barak Ravid, corresponsal diplomático del diario Haaretz.

Hábilmente, Netanyahu ya comenzó a tejer una nueva coalición tendiendo la mano a algunos aliados como Bennett, presente a su lado en esta manifestación, y al líder de Kulanu, Moshe Kahlon, a quien prometió el puesto de ministro de Finanzas.

Del brazo de Livni, su popular subalterna en la Unión Sionista, Herzog también intensificó su campaña en las calles en los últimos días.

Favorito en los sondeos, pero consciente de que su imagen de moderado no encaja forzosamente con la del primer ministro israelí que los electores buscan, el líder laborista visitó mercados, dio entrevistas y buscó aliados.

Ayer, en la Ciudad Vieja, al pie del Muro de los Lamentos, el lugar más santo del judaísmo, Herzog prometió que protegerá Jerusalén con todas sus fuerzas.

"Durante generaciones mi familia ha estado enraizada en Jerusalén y yo rezo todos los días por ella. Garantizaré la fortaleza y estabilidad de Jerusalén y cuidaré a sus habitantes no con palabras, como hacen otros líderes, sino con actos", aseguró en un claro mensaje a Netanyahu, tras visitar la tumba de su abuelo, que fue gran rabino askenazi de Israel.

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