Nuevos documentos sobre el caso Letelier complican a Pinochet
Pidió personalmente ayuda a Stroessner.
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WASHINGTON (De nuestra corresponsal).- Nuevos documentos del gobierno norteamericano revelan que Augusto Pinochet, el ex dictador chileno, llamó personalmente a su entonces colega paraguayo Alfredo Stroessner y le pidió que extendiera pasaportes falsos a los miembros de la DINA, la policía secreta de su régimen, que planificaron el asesinato de Orlando Letelier en Washington, en 1976.
"Esto prueba que Pinochet estuvo involucrado de manera directa en la planificación del asesinato de Letelier", dijo ayer Sam Buffone, el abogado de la familia de quien fue el embajador chileno ante los Estados Unidos durante el gobierno de Allende.
"Es un paso significativo para lograr el procesamiento de Pinochet", agregó el abogado y recordó que el Departamento de Justicia tiene una investigación abierta que puede terminar con una nueva solicitud de extradición del ex dictador, que se sumaría a la que tramitó la justicia argentina por el caso del general Carlos Prats.
Uno de los cables que fueron difundidos ayer con el tercero y último tramo del proyecto de desclasificación que ordenó la administración Clinton cuenta que Stroessner no se quería involucrar, pero que sintió que no podía negarse porque Pinochet le pidió los pasaportes "como un favor personal".
Los documentos revelan que tanto Michael Townley (quien admitió su participación en el asesinato y negoció un acuerdo con las autoridades norteamericanas que lo mantiene hasta ahora en el programa de testigos protegidos) como Armando Fernández Larios tenían buenas y fluidas relaciones con funcionarios estadounidenses, en particular con el general Vernon Walters.
Manuel Contreras, el jefe de la DINA que está en prisión en Chile por el asesinato de Letelier, llegó a cobrar dinero de la CIA por su colaboración con la agencia de Inteligencia.
El dato quizá más llamativo que surge del último tramo de la desclasificación es que la CIA destruyó en 1991 el archivo que tenía de Contreras. Peter Kornbluh, el director del Proyecto Chile, de los National Security Archives, una organización no partidaria que promueve la desclasificación de dossiers , se encontró ayer con la siguiente pregunta: "¿No le resultaba sospechoso que el archivo hubiera sido borrado durante la administración de George Bush padre, que había sido antes jefe de la CIA?". Kornbluh respondió que le resultaba difícil que creer que fuera una decisión burocrática.
El Plan Cóndor
Algunos documentos muestran el nivel de conocimiento que tenían los Estados Unidos sobre el Plan Cóndor, la colaboración entre varias dictaduras militares de la región (las de la Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay), entre ellos uno que señala que había dejado de ser una red para compartir información y se había convertido en una organización para cometer asesinatos como el de Letelier.
En un cable, un funcionario norteamericano se muestra preocupado por el desarrollo del Plan Cóndor y pide a todos los embajadores destinados en el Cono Sur que saquen el tema en sus reuniones con militares. El de Chile le responde que no lo haría con Pinochet, porque "es muy sensible al tema y tomaría como un insulto cualquier sugerencia acerca de que está vinculado con esas tramas para cometer asesinatos". Ningún agente de la CIA había hablado del asunto con Contreras, según la reconstrucción que hace Kornbluh a partir de los documentos, hasta que Letelier fue asesinado.
"Esto genera la pregunta de si cumplió con su obligación de utilizar la información que tenía para prevenir un atentado terrorista en los Estados Unido", dijo el experto.




