
Otro audaz operativo de los Seals: liberan dos rehenes en Somalia
El mismo equipo que mató a Ben Laden fue autorizado por Obama a viajar a Africa
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MOGADISCIO.- El mismo comando norteamericano que abatió a Osama ben Laden en mayo pasado protagonizó ayer otra audaz operación: rescató a dos rehenes en Somalia luego de lanzarse en paracaídas sobre un campamento de piratas, donde balearon a nueve secuestradores en apenas unos minutos.
Bajo órdenes directas de la Casa Blanca, una unidad del célebre Team Six, de los Navy Seals, irrumpió en el precario campamento de la banda de piratas, minutos antes del amanecer africano y rescató sanos y salvos a la norteamericana Jessica Buchanan, de 32 años, y el dinamarqués Poul Hagen Thisted, de 60. Ambos fueron luego evacuados y escoltados de la aldea de Galkayo por 11 helicópteros estadounidenses.
Las naves norteamericanas habían tomado un aeropuerto cercano a la ciudad de Adado, desde donde despegaron luego hacia la base norteamericana Lemonnier Camp, en Djibouti, con los seals y los cautivos.
Un residente, testigo de los hechos, informó que los helicópteros arrojaron bombas y gas anestésico, que dejó a los secuestradores inconscientes, antes de que las fuerzas norteamericanas iniciaran un tiroteo y rescataran a los rehenes.
En la audaz operación, por lo menos nueve delincuentes murieron, siete fueron detenidos y otros varios quedaron heridos sobre el terreno.
Según Dirie Ali Idris, imán de una mezquita y testigo de la operación, todo ocurrió "alrededor de las 4", cuando "los piratas estaban durmiendo en una casa". Según el imán, los helicópteros "empezaron a disparar balas y granadas antes de que docenas de soldados aterrizaran en la casa y rescataran a los rehenes".
Un pirata somalí reconoció que la mayoría de los hombres de esa banda estaban durmiendo bajo los efectos del qat, una droga local que se masca y produce efecto narcotizante.
Problemas de salud
La incursión, poco habitual en la nación del Cuerno de Africa, puso fin al cautiverio de casi cuatro meses de Buchanan y Thisted, cooperantes humanitarios secuestrados en octubre en Galkayo, en la región semiautónoma de Galmudug, cuando trabajaban para el grupo danés De-mining (DDG).
El presidente norteamericano, Barack Obama, que había autorizado el operativo 48 horas antes debido al deterioro de la salud de Buchanan -había empeorado su dolencia renal-, advirtió que Washington combatirá a lo secuestradores.
"Estados Unidos no tolerará el secuestro de nuestra gente y no escatimará esfuerzo para garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos y llevar a sus captores ante la justicia", dijo Obama que, tras el discurso sobre el Estado de la Unión, le informó por teléfono al padre de Buchanan que su hija había sido liberada.
El Pentágono también confirmó en un comunicado que un pelotón de Seal había liberado a los rehenes. Su jefe, Leon Panetta, había sido felicitado por Obama ayer en el recinto del Congreso, segundos antes de dar comienzo a su discurso. "Buen trabajo, Leon", le dijo el mandatario en medio de representantes y senadores y mientras caminaba al atril.
"Los militares dijeron que era la oportunidad, que ése era el momento de hacerlo", comentó ayer el vicepresidente Joe Biden. "Una de las cosas que ya sabíamos desde el ataque contra Ben Laden es que lo mejor es no meterse con los detalles de la operación y dejar que el Pentágono decida en ese nivel", dijo Biden, que siguió la operación desde la Sala de Situación de la Casa Blanca.
Flagelo en el Indico
Las bandas de piratas somalíes habitualmente asaltan barcos en el océano Indico y el golfo de Aden y retienen a sus tripulantes hasta que reciben un rescate. El secuestro de los trabajadores sociales en Galkayo fue un caso poco habitual de acción terrestre de una banda de piratas.
Las fuerzas norteamericanas y francesas han intervenido para rescatar a rehenes en el mar, pero los ataques a las bases de piratas son muy excepcionales.
En 2009, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, ordenó una operación para liberar a rehenes franceses, pero uno de ellos cayó en el fuego cruzado. Ese mismo año, los francotiradores de los Seals mataron a los secuestradores del comandante del carguero Maersk Alabama.
Con más de 2300 miembros, los Navy Seals están especializados en operaciones de reconocimiento y ataque desde el mar o contra embarcaciones. En los últimos 10 años, sus teatros de operaciones quedaron limitados a Afganistán e Irak.
El Team Six, la elite de las fuerzas especiales
WASHINGTON (DPA).– El Team Six, la elite de los Seals y la unidad que participó anteayer en la liberación de Jessica Buchanan y Poul Thisted, es la misma que en mayo pasado penetró desde Afganistán en Paquistán para matar a Ben Laden en Abbottabad, sede de la principal academia militar paquistaní.
Sus actividades están envueltas en un misterio y jamás fueron reconocidas por el gobierno norteamericano. Con cerca de 300 integrantes surgidos de la cantera de los Navy Seals, el Team Six, apenas tres meses después de la célebre operación contra el líder de Al-Qaeda, sufrió su peor golpe cuando 17 de sus integrantes murieron en un helicóptero Chinook, abatido por los talibanes en Afganistán.
El número de "Team 6" fue dado para hacer creer a los soviéticos que los Seals disponían de más equipos de los que existían en realidad, explica su fundador, Richard Marcinko, en un libro en el que relata su experiencia como "Rogue Warrior".
Aunque perdura el nombre de Team Six, en 1987 fue rebautizado Devgru, siglas en inglés de Grupo de Desarrollo de Operaciones Especiales de la Marina.
Agencia Reuters, EFE y AFP


