
Para Chile, la compra de aviones caza dará equilibrio regional
El jefe de la fuerza aérea aseguró que equipara al país con la Argentina y Perú
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SANTIAGO, Chile.- El jefe de la fuerza aérea chilena dijo ayer que la negociación para comprar una decena de aviones cazabombarderos F-16 a los Estados Unidos ayudará a darle al país mayor equilibrio bélico frente a sus vecinos, la Argentina y Perú.
El gobierno del presidente Ricardo Lagos autorizó el miércoles a la fuerza aérea (FACH) a negociar con la firma estadounidense Lockheed Martin la compra de las aeronaves, que requerían una inversión de 600 millones de dólares.
"Estamos buscando un equilibrio. Perú tiene MiG-29 y Sukhoi, y la Argentina tiene A-4", dijo el comandante en jefe de la fuerza aérea de Chile, Patricio Ríos, en una entrevista televisiva.
"Ojalá que nunca los tengamos que utilizar (los F-16), pero el hecho de tenerlos es un elemento de disuasión, de equilibrio", agregó.
Sin embargo, el gobierno y analistas consideran que el anuncio de la adquisición de los F-16 no implica un rearme chileno, sino que pondrá a la fuerza aérea a tono con las otras ramas castrenses en el proceso de modernización y de reemplazo de material obsoleto que el presidente Lagos aprobó y que estrechará más aún los lazos con Estados Unidos.
La decisión, sin embargo, ha suscitado algunas críticas, que van desde la forma de financiamiento de los 600 o más millones de dólares que costará la compra a la oportunidad en que se llevará a cabo, cuando aún persisten los efectos de la crisis económica.
Las autoridades sostienen que la adquisición de los modernos F-16 no tiene ningún propósito ofensivo en relación con los vecinos territoriales y que la política chilena de defensa es de disuasión. Aunque las expresiones del jefe de la fuerza aérea no descartan un conflicto, los funcionarios gubernamentales destacan que, sobre todo con la Argentina, los vínculos son inmejorables.
Hipótesis de conflicto
El analista y general retirado Ernesto Videla, que participó en el proceso de mediación por el canal Beagle, descarta una hipótesis de conflicto con la Argentina y señala que ese país ya no es considerado un potencial enemigo.
El gobierno destacó también que la compra de los F-16 tendrá por primera vez el uso del sistema off set , que implica de alguna manera compensaciones al comprometer inversiones por parte de la Lockheed por un monto similar a los 600 millones de dólares que costaría la escuadrilla de cazabombarderos.
"La idea es favorecernos con la mejor transferencia tecnológica para acortar la brecha con las naciones desarrolladas y lograr que esta adquisición tenga efectos provechosos para otras áreas de la actividad económica nacional", sostuvo el subsecretario de Aviación, Nelson Haddad.
Uno de los puntos en que se concentraría la inversión norteamericana favorecería a la empresa aeronáutica chilena, dependiente de la FACH, que elaboraría piezas de repuesto para los F-16.
Aunque el gobierno lo rechaza, la decisión tiene también ingredientes políticos. Los jefes militares, irritados por los intentos de juzgar a Pinochet, se muestran complacidos por la acogida que han tenido del gobierno centroizquierdista a sus demandas de renovación de material obsoleto. Y, de paso, la decisión de Ricardo Lagos respaldó al jefe de la FACH, que había entregado un informe favorable a los aviones norteamericanos.
Acoger favorablemente una decisión que se había postergado por cuatro años alivió tensiones en la FACH y la pone en el mismo nivel que el ejército y la armada, que habían ya iniciado procesos de renovación de material.
El ejército completó en el año la adquisición de algunos centenares de tanques de origen alemán Leopard, mientras la armada recibió el visto bueno para la construcción en el país de tres fragatas. Y tiene encargada la construcción de dos submarinos Scorpene a un consorcio franco-español.


