
Para frenar la polémica, Blair defendió a la reina
Dijo que actuó "de forma adecuada"
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LONDRES (EFE).- El primer ministro británico, Tony Blair, salió ayer en defensa de la reina Isabel II de Inglaterra al afirmar que actuó de "forma adecuada" en el caso del juicio contra el ex mayordomo de la princesa Diana, Paul Burrell.
Blair calificó de "excepcional" y "única" la intervención de la soberana en el juicio de Burrell, que el viernes último fue absuelto de tres cargos de robo de objetos de la familia real.
De forma inesperada, la soberana recordó a última hora -cuando el ex mayordomo estaba a punto de prestar declaración en el juicio- que había tenido una reunión con él en 1997, poco después de la muerte de la princesa en un accidente de tráfico en París, el 31 de agosto de ese año. En ese encuentro privado, Burrell le comunicó que se llevaba pertenencias de Lady Di para cuidar de ellas.
Con objeto de calmar la intensa polémica que generó el caso, Blair dijo ayer en una conferencia de prensa que no creía necesarios ni un cambio en la actual legislación ni un debate sobre la inmunidad de la soberana.
La intervención indirecta de Isabel II generó una controversia en el Reino Unido sobre la inmunidad de que goza la reina en el sistema judicial británico. Diputados y expertos legales cuestionan la actitud de la soberana en este caso y se preguntan si no llegó la hora de retirarle la inmunidad.
Varios diputados laboristas indicaron ayer que tienen pensado presentar en la Cámara de los Comunes una moción para expresar su malestar por el retraso de la reina en recordar la conversación tan importante que tuvo con Burrell después de la muerte de Diana.
El parlamentario laborista Dennis Skinner le escribió al ministro de Justicia, Lord Irvine, para expresar su sorpresa por el retraso de la reina en revelar su diálogo con Burrell. "Si se hubiera tratado de un hombre o una mujer de la calle, serían acusados de ocultar información vital y de obstrucción a la Justicia", señaló Skinner. Sin embargo, un vocero de Irvine dijo que "no hay planes para una gran reforma constitucional, y es poco probable que la ley sea revisada simplemente como resultado de un caso".
"Una circunstancia única"
Una revisión de la inmunidad de la reina es muy remota, según la Fiscalía General, que recalcó que se trató de "una circunstancia única y es poco probable que vuelva a suceder".
Expertos legales plantearon ayer si la inmunidad de la reina debe suprimirse en determinadas circunstancias, por ejemplo si atropella a alguien en la calle. Sin embargo, hay expertos que afirman que la soberana respondería de alguna manera, como ocurrió hace unos años cuando decidió pagar impuestos ante las continuas críticas del público. En caso de una ofensa más grave -añaden-, la reina seguramente respondería a la opinión pública y optaría por abdicar antes que desprestigiar a la monarquía británica.
Para Simon Hughes, vocero del Partido Liberal Demócrata (tercera fuerza política del país), la solución de esta polémica pasa por pedir a la familia real que se haga cargo de una parte de los costos legales del caso, que ascienden a 1,5 millón de libras (unos 2,25 millones de dólares).
El ex mayordomo, de 44 años, estaba acusado de haber llevado 310 objetos de propiedad de la familia real, entre ellos 284 pertenecientes a Diana de Gales y que desaparecieron tras la muerte de la princesa. Además, se le responsabilizaba del hurto de cuatro objetos de Carlos, príncipe de Gales, y de veintidós de su hijo mayor, el príncipe Guillermo.






