
Reconstruyen el esqueleto del Che Guevara
Comenzaron en Santa Cruz de la Sierra las tareas para la identificación de sus huesos mediante técnicas antropológicas
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SANTA CRUZ DE LA SIERRA, 8.- El Che Guevara sabía que en las sierras bolivianas seguramente lo esperaba la muerte. Antes de abandonar La Habana e ingresar de incógnito en Bolivia para conformar un grupo guerrillero en las cercanías de Vallegrande, se sometió a diversos análisis que permitirían, en caso de ocurrir lo peor, una rápida identificación. En las completas fichas en poder del grupo de expertos cubanos, que hoy logró rearmar todas las osamentas en su forma, hay una fotografía de un Che irreconocible, con anteojos, que muestra a la cámara la parte superior de su cráneo, perfectamente rapado. Si los restos del célebre líder revolucionario argentino se encuentran efectivamente en la morgue del Hospital Japonés, en Santa Cruz de la Sierra, no serán necesarias las pruebas de ADN, el último recurso para una identificación que no pudo llegar a buen puerto.
Profusión de datos
Los datos que poseen los especialistas, sumados a la detallada autopsia oficial realizada en 1967, deberían ser concluyentes para determinar si el esqueleto número dos, que, según indicó Jorge Gonzales, jefe de medicina legal de Cuba, podría pertenecer a Guevara, es precisamente el suyo.
Se estima que cuatro de las siete osamentas pertenecen a guerrilleros de origen cubano. El informe técnico y fotográfico sobre Guevara es, por supuesto, el más completo y minucioso de todos, lo que corrobora que el anuncio hecho por Gonzales científicamente apresurado, en rigor, no lo fue al fin de cuentas.
Datos de la historia clínica
El experto de Cuba conoce cada uno de estos detalles al dedillo y está convencido de haberlos notado, a simple vista, en ese cuerpo que yacía en la fosa de la localidad de Vallegrande, cubierto a medias por una campera militar verde oliva.
En las fichas figura una completa enumeración de las características antropológicas del guerrillero, así como su historia clínica y datos de diversa índole: estatura (1,75 metro), peso (74 kg, aunque se estima que durante lo que fue su última campaña militar perdió unos diez kilos), color de cabello y grupo sanguíneo (A positivo), además del número de calzado (entre 43 y 44).
Estos elementos básicos están siendo utilizado para la primera medición de los huesos.
Lesiones anteriores
En esas fichas se describen también lesiones óseas previas a su muerte: una fisura de antebrazo y dos disparos, uno en la hemicara derecha y otro en el antepié derecho, que no se sabe si ocasionaron lesiones óseas con secuelas.
Aunque faltan las manos, que fueron cortadas el 14 de octubre para cotejar las huellas dactilares que poseía en su archivo la policía argentina y luego se enviaron a La Habana, existen otras características destacables.
Estas son, principalmente, los "arcos superorbitales muy desarrollados, en forma de torus transversal, que se interrumpen en la región de la glabela" y, en el dentigrama, la ausencia del molar superior izquierdo. La misma muela falta en el esqueleto número 2.
Los investigadores también poseen un modelo de yeso de ambos maxilares, tomado poco antes de la ida del Che a Bolivia, y las medidas e irregularidades de cada pieza dental.
La autopsia
El 10 de octubre de 1967, un día después de su ejecución, cuando los militares todavía imponían la versión de que Guevara y los suyos habían caído en combate, se realizó su autopsia en el hospital de Vallegrande, cuya enfermería fue luego utilizada como improvisada morgue para el cadáver del guerrillero.
El certificado de defunción extendido entonces es preciso: afirma que el cuerpo fue entregado el 9 de octubre y que, luego de comprobar que su fallecimiento se debió a múltiples heridas de armas de fuego en el tórax y extremidades, fue tratado con formol. El Che recibió, en total, nueve impactos de proyectil, algunos de los cuales produjeron importantes lesiones óseas.
De ese certificado, suscripto por los médicos Moisés Batista y José Martínez Caso, se desprende que el cadáver del Che tenía fracturada, como consecuencia de los balazos, la clavícula derecha, el cúbito del antebrazo derecho y las costillas novena y décima del lado izquierdo.
Son todos estos datos caleidoscópicos, amén de la superposición computarizada de fotografías del Che en vida y del cráneo hallado, los que determinarán si efectivamente el esqueleto número dos, que ayer fue reconstruido sobre una de las camillas de la morgue del Hospital Japonés, de Santa Cruz de la Sierra, corresponde a quien todos sospechan.
El entierro sería en Santa Clara, Cuba
LA HABANA, 8.- No hay una nube en el cielo de La Habana, pero los cubanos viven una realidad gris. Poco saben acerca de los rumores del traslado de los restos del Che Guevara. Se dice que serían enterrados en Santa Clara, una localidad en pleno corazón de la isla donde el ejército revolucionario libró la última batalla contra el gobierno de Batista, que determinó la victoria de la revolución cubana, en enero de 1959. Santa Clara es, además, el lugar donde se levanta el monumento al Che Guevara, un gigantesco bajorrelieve que recuerda escenas revolucionarias. Todo hace presumir que los restos del Che llegarían aquí el domingo en un avión fletado por Castro desde La Habana. La información tiene todavía la categoría de rumor, porque hasta el envío de este despacho no había ninguna información oficial.
Ayer al mediodía, consultada por La Nación , la embajadora argentina en Cuba, Susana Grané, dijo que no tenía parte oficial al respecto. De todos modos, no se descarta que el traslado de los restos del Che y su posterior entierro en Santa Clara se hagan coincidir con el 26 de julio, fecha en la que se conmemora el grito de rebeldía, cuando se libró la batalla de Moncada. Un día especial para los líderes de la revolución que llegó vía marítima, en el célebre yate Granma, y están sumergidos en un mar de dudas.
El sueldo promedio de un médico, y la medicina es considerada la panacea lograda por el gobierno, no llega a 15 dólares. La mayoría de los graduados universitarios trabaja en áreas de servicio y en el turismo, que es la actividad mejor paga en la isla. El segundo ingreso son las remesas de fondos que envían los exiliados cubanos residentes en los Estados Unidos, el archienemigo de Fidel Castro.
La plata del turismo tapa los huecos que dejó el fin de la ayuda soviética. Pero son solamente eso: parches.
"Cuatro tipos de turismo hay en Cuba hoy: el turismo médico, el ecológico, el sexual y el turismo propiamente dicho", resume uno de los principales operadores de La Habana vieja, que, como mucha gente acá, quiere hablar pero sin que se sepa que habla. El año último, más de 1,5 millón de personas llegaron a Cuba como turistas, dejando un ingreso cercano a los mil millones de dólares, casi el doble de lo que deja en las arcas del Estado la zafra.
Hasta la caída del gobierno de Batista, la caña de azúcar era la principal fuente de ingreso de la isla, ubicada a sólo 180 kilómetros de las costas de Florida. Sin embargo, éste es un mundo aparte. Un mundo sin hamburguesas, sin shopping centers, prácticamente sin publicidad, con autos rusos o modelos americanos de los años cincuenta. La Habana es el recuerdo de una ciudad bellísima, donde comienzan a ser visibles las inversiones españolas, francesas y canadienses que desembarcaron cinco años atrás.
El Malecón ha sido la frontera donde murieron los sueños de miles de cubanos y donde nacen hoy historias de amor de una sola noche. La Habana es un centro desenmascarado de prostitución. De la prostitución vive un creciente número de jóvenes universitarias que no pueden aspirar a sueldos superiores a los diez dólares mensuales y que comercian sus cuerpos por comida para ellas y para sus familias.
Los funerales
En todo este panorama, condimentado por una temperatura infernal y por la música salsera, la noticia del traslado del Che no parece haber pasado la barrera de las agencias de noticias. Miguel, maletero del rumboso Melia Cohiba, observa lo que a su juicio es el aspecto más interesante: "Los funerales del Che traerán miles de turistas, tendremos aquí a los periodistas, a los fotógrafos, a la televisión y a las cadenas internacionales, entonces habrá muchas más propinas".
No puede quejarse Miguel, porque sin los funerales su puesto es ya uno de los más cotizados de la ciudad. En media mañana ha ganado más dinero del que puede ganar un médico en treinta días de trabajo.





