
En Rumania, Francisco tiende puentes con ortodoxos y gitanos
Inició una visita de tres días para impulsar el diálogo con los cristianos orientales
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BUCAREST (AFP).- El papa Francisco llegó ayer a Rumania, donde se quedará tres días, para reiterar su voluntad de diálogo con los ortodoxos, pero también para recordar la represión soviética y mostrar su cercanía con el pueblo gitano.
Francisco fue recibido en el aeropuerto de Bucarest por el presidente rumano, Klaus Iohannis, un proeuropeo de confesión luterana que la víspera había mostrado su satisfacción por la reunión de "cristianos ortodoxos, católicos romanos y greco-católicos" en su país.
"Rindo homenaje a los sacrificios de tantos hijos e hijas de Rumania que enriquecen con su cultura, su idiosincrasia y su trabajo los países donde emigraron", dijo Francisco tras su entrevista con Iohannis en el palacio presidencial.
Francisco celebró a continuación una misa conjunta con el patriarca ortodoxo Daniel en la Catedral de Bucarest. Ambos rezaron en la nueva catedral ortodoxa de la capital, uno en latín y el otro en rumano, pero no estaba prevista ninguna otra aparición juntos en público, lo que algunos observadores interpretan como una señal de desafío de la Iglesia ortodoxa rumana al líder de los 1300 millones de católicos del planeta.
"Sin alegría permanecemos paralizados, esclavos de nuestras tristezas. A menudo el problema de la fe no es tanto la falta de medios y de estructuras, de cantidad, tampoco la presencia de quien no nos acepta; el problema de la fe es la falta de alegría", dijo el Pontífice.
En su alocución ante las reliquias del beato Vladimir Ghika, sacerdote y mártir, y de San Juan Pablo II, el Papa agregó: "Cuando vivimos en la desconfianza, cerrados en nosotros mismos, contradecimos la fe, porque, en vez de sentirnos hijos por los que Dios ha hecho cosas grandes, empequeñecemos todo a la medida de nuestros problemas y nos olvidamos de que no somos huérfanos".
Francisco recorrerá en tres días buena parte de Rumania, un país de 20 millones de habitantes y compuesto por un mosaico de religiones y lenguas, con 18 minorías oficialmente reconocidas.
El Papa visitará hoy el santuario mariano de Sumuleu Ciuc (centro), frecuentado por la minoría húngara, así como Iasi (nordeste), el mayor centro de católicos latinos y, por último, mañana, Blaj (centro), sede de la Iglesia greco-católica.


