Rusia, el principal aliado de Al-Assad, admite que el régimen está por caer
Por primera vez, reconoció que el presidente está perdiendo el control del territorio; la OTAN dijo que la victoria rebelde "es sólo una cuestión de tiempo"
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DAMASCO.- En la señal más clara de que el desmoronamiento del régimen sirio está cada vez más cerca, Rusia, el principal aliado de Damasco, consideró por primera vez ayer una posible victoria de los rebeldes, al tiempo que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) dijo que la caída del gobierno es sólo una "cuestión de tiempo".
"Es necesario mirar las cosas de frente. El régimen y el gobierno sirio pierden cada vez más el control del país", declaró el vicecanciller ruso, Mijail Bogdanov. Afirmó, además, que "no descarta" una victoria de la oposición en una guerra civil que comenzó en marzo de 2011, como parte de la "primavera árabe".
Según una fuente allegada de la embajada rusa en Damasco, el Kremlin está perdiendo la paciencia por la intransigencia del gobierno del presidente sirio, Bashar al-Assad, que se niega a hacer concesiones para poner fin al conflicto que empezó hace 21 meses. Es la primera vez que Rusia, que, con China, ya vetó tres resoluciones de la ONU que condenaban a Siria, realiza este tipo de declaraciones.
El vicecanciller añadió que su gobierno trabaja en planes de evacuación de sus ciudadanos en Siria.
La OTAN también estrechó el cerco sobre el gobierno de Al-Assad. "Creo que el régimen en Damasco está acercándose al colapso y que ahora sólo es cuestión de tiempo", dijo el secretario general del organismo, Anders Fogh Rasmussen.
En la misma línea, Estados Unidos dijo que "los días del régimen de Al-Assad están contados", según señaló la vocera del Departamento de Estado norteamericano, Victoria Nuland.
"Si bien nadie puede pronosticar el futuro, la oposición conquistó importantes logros durante el último tiempo", apuntó.
Frente a las declaraciones del canciller ruso, Nuland celebró que el aliado de Damasco haya "finalmente despertado a la realidad" e instó a los rusos a colaborar para lograr una "transición democrática" en Siria.
A medida que avanza el conflicto en Siria , que ya dejó más de 40.000 muertos, el gobierno de Al-Assad está cada vez más aislado.
Anteayer, unos 130 delegados del grupo de "Amigos de Siria", del que forman parte Estados Unidos y Francia, pero no Rusia, reconocieron a la Coalición Nacional de las Fuerzas de Oposición y de la Revolución Siria (Cnfors) como el "representante legítimo" del pueblo, en un encuentro en Marrakesh. Un paso similar al que se dio con la oposición Libia.
El presidente estadounidense, Barack Obama, había reconocido al Cnfors el día anterior.
En tanto, en Siria, por lo menos 24 personas, la mayoría mujeres y niños, murieron ayer y medio centenar resultaron heridas por el estallido de dos coches bomba en la periferia de Damasco.
La primera explosión tuvo lugar cerca del colegio Mikhail Samaan, de la localidad de Qatana, 20 kilómetros al sudoeste de la capital, y causó 16 muertos, entre ellos siete menores, y 23 heridos.
"La mayoría de los muertos son mujeres y niños", dijo la agencia oficial Sana, al tiempo que culpó a "terroristas", como suele referirse a la oposición armada. Por su parte, grupos opositores culparon del ataque a los "shabiha" (milicianos pro gubernamentales).
Horas después, un segundo coche bomba explotó en Yedeit Artuz, un suburbio situado al sudoeste de la capital, y causó la muerte de por lo menos ocho civiles.
Qatana y Yodeidat al-Fadl forman parte de los suburbios de Damasco, donde el alzamiento contra el régimen de Al-Assad se acentuó en las últimas semanas.
Por el momento, ningún grupo se atribuyó estos ataques, que se produjeron al día siguiente de que tres explosiones en la sede del Ministerio del Interior causaran cinco muertos y 23 heridos.
La víctimas en ese atentado fueron civiles y personal del Ministerio, aunque tanto el ministro, Mohammed al Shaar, como otros funcionarios salieron ilesos.
El grupo extremista Frente Al- Nusra, vinculado a Al-Qaeda y que combate al régimen de Al-Assad, asumió ayer la autoría del atentado del miércoles.
Misiles
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores sirio negó ayer que utilizara misiles Scud en su lucha contra los rebeldes, después de las acusaciones que hizo Estados Unidos anteayer. Las autoridades de Damasco calificaron esas informaciones de "rumores" y denunciaron que "los grupos terroristas están usando armas sofisticadas en sus ataques contra los civiles, las fuerzas armadas y las instituciones".
El supuesto ataque con Scud muestra, según los expertos, el aumento de la presión contra el régimen sirio, ya que este tipo de misiles son armas principalmente defensivas. Ayer también continuaron los bombardeos y los choques entre las fuerzas del gobierno y los rebeldes en las afueras de Damasco.
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