
Rusia y Chechenia firmaron la paz
Pusieron fin a veinticuatro meses de sangrientos combates y a cuatrocientos años de hostilidad.
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MOSCU, 12.- Lo llamaron el "punto final" de un enfrentamiento histórico de cuatrocientos años.
Pero fue, sobre todo el fin de una guerra sangrienta de veinticuatro meses, y también la más molesta piedra en el zapato del Kremlin.
Hoy, el presidente de Rusia, Boris Yeltsin, y el de Chechenia, Aslan Masjadov, firmaron en el Kremlin un tratado de paz que puede considerarse el final oficial de la guerra que sacudió durante dos años a esa pequeña república del Cáucaso.
Pese al secuestro, el sábado por la noche, de otro grupo de periodistasrusos en Chechenia, y al desacuerdo de fondo en torno del futuro estatuto del país, Yeltsin y Masjadov firmaron esta mañana en Moscú el denominado "Tratado de Paz y Principios de relaciones entre Chechenia y la Federación Rusa".
Compromisos de Moscú
El acuerdo es, de hecho, el final oficial de la guerra que libraron en 1995 y 1996, con un saldo de 80 mil muertos y un número nunca precisado de mutilados y heridos graves, que tardarán mucho en reponerse.
Masjadov, ex-comandante de las fuerzas rebeldes en la guerra con Rusia y presidente electo desde el 27 de enero último, se reunió también con el primer ministro ruso, Viktor Chernomyrdin.
Este encuentro fue para poner a punto una serie de acuerdos en el terreno económico y social, mediante los cuales Moscú asume precisos compromisos en la financiación de la reconstrucción de Chechenia y de su capital, Grozni.
La nación chechana está hoy convertida en tierra arrasada.
Como tantas otras cosas en Rusia, el acuerdo no se ha hecho público.
Sólo se sabe que consta de cinco puntos. Al parecer, no contiene ninguna mención precisa de la pertenencia o no de Chechenia a la Federación Rusa, tema que, al decretarse el cese del fuego, en agosto último, se determinó aplazar hasta el 31 de diciembre del año 2001.
La república de Ichkeria
En el acuerdo, se llama a "establecer relaciones estables, legales y mutuamente ventajosas" y a "rechazar el uso de la fuerza o la amenaza de la fuerza para resolver las diferencias".
En rigor, es un llamado a reconstruir las relaciones sobre la base de "principios unánimemente reconocidos, junto con el derecho internacional", según la letra del tratado, que requirió una larga elaboración y arduas negociaciones entre las partes.
Previo a la firma, cerca del mediodía, Yelsin y Masjadov se reunieron a puerta cerrada. Luego, efectuaron breves declaraciones.
Yeltsin señaló la "importancia histórica" del acuerdo, "punto final -dijo- de una especie de guerra y desconfianza de cuatrocientos años" entre Moscú y los chechenos.
El mandatario ruso reivindicó la "vía pacífica" y el acuerdo con Masjadov, a quien llamó "presidente de la república de Ichkeria".
Este último es el nombre que le dan los separatistas a Chechenia.
Terrorismo y secuestros
El acuerdo incluye, asimismo, combatir al terrorismo y a la ola de secuestros, así como rescatar a los rusos y chechenos que aún siguen prisioneros.
Masjadov, por su parte, señaló que había venido "en paz y para la paz". Destacó que el acuerdo "privará a los partidarios de la guerra de toda posibilidad de sembrar la enemistad entre Moscú y Grozni".
Simbólico y revelador. Para declarar la guerra, en diciembre de 1994, Yeltsin se recluyó en una clínica y se operó la nariz.
Para terminar esa guerra, firmó públicamente el primer acuerdo de este siglo suscrito entre un líder máximo ruso y uno checheno.
Es obvio que, de no mediar hechos extraordinarios, el capítulo armado de las relaciones ruso-chechenasquedó cerrado.
Pero queda pendiente la delicada cuestión de la independencia de Chechenia. Mejor dicho, de qué tan independiente será Rusia no puede permitir la soberanía total que los líderes rebeldes han reivindicado. Y confía en que, con éstos en el poder, poco a poco, hasta el año 2001, podrá convencerlos.
Intentará envolverlos en lazos económicos, sociales y políticos. Intentará que acepten una situación en la cual, a cambio de suficiente poder, admitan la pertenencia formal a la Federación sucesora del imperio.



