
Se estrelló el avión del hijo de Kennedy
Iba con su mujer y su cuñada al casamiento de una prima; el monomotor cayó al mar cerca de la isla Martha´s Vineyard; conmoción total en EE.UU.
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WASHINGTON (De nuestra corresponsal).-Desde el momento en que todas las cadenas de televisión interrumpieron su programación de los sábados para anunciar que había desaparecido el avión que piloteaba John F. Kennedy (h.), los norteamericanos presintieron una nueva tragedia nacional, que tenía la marca de otras anteriores.
Esa sensación se acrecentó anoche, cuando tras el hallazgo de varios restos se disipaban las esperanzas de encontrar con vida al único hijo varón de Jacqueline Kennedy y del presidente asesinado en 1963.
El avión que piloteaba John (h.), un monomotor Piper Saratoga II TC, había partido anteanoche desde Nueva Jersey (al oeste de Nueva York), con destino a Martha´s Vineyard, adonde nunca llegó, en camino a asistir a la boda de una de sus primas, hija del asesinado Robert Kennedy.
Según la cadena ABC, los sensores del radar detectaron que la avioneta perdía altura de manera abrupta poco después de que Kennedy anunciara su aproximación final al aeropuerto. Cuando estaba a 20 kilómetros, desapareció de las pantallas.
John F. Kennedy viajaba con Carolyn Bessette, su esposa, y la hermana de ella, Lauren, a quien tenían que dejar en Martha´s Vineyard.
Cayó al mar el avión de Kennedy (h.)
WASHINGTON.- Al borde de las lágrimas, Mary Logan, demócrata de 60 años, dijo a La Nación que no se había podido despegar de la pantalla: "Esto significa mucho para todos nosotros; nos trae la memoria de su padre".
Su sentimiento era similar al del resto de los norteamericanos que a lo largo de dos generaciones han sentido las tragedias de una "familia real" norteamericana: los Kennedy, que anoche perdían las esperanzas de encontrar con vida a John F. (h.), cuyo avión cayó al mar.
Anoche, después de una intensa búsqueda, los equipos de rescate habían encontrado dos restos del avión (un trozo de tapizado y un apoyacabezas), junto con una valija de uno de los pasajeros. En tanto, un vocero de la fuerza aérea aseguraba que ya se había localizado el lugar del impacto, aunque no brindó más precisiones.
John F. Kennedy (h.) tenía previsto dejar a su cuñada, con quien viajaba, además de su esposa, en Martha´s Vineyard, una isla donde veranean los ricos y famosos, cerca de las 22 de anteanoche, y seguir camino hacia la residencia de verano de los Kennedy, en Cape Cod, donde iba a participar de la boda de su prima Rory, hija del asesinado Robert Kennedy.
Cerca de las dos de la mañana, los familiares que ya estaban en Cape Cod para el casamiento se comunicaron con el servicio de guardacostas para reportar la desaparición de la avioneta. En la residencia de Hyannis Port el ánimo de los Kennedy, que muy temprano decidieron suspender la boda, era "pesimista", según el vocero de familia, Brian O´Connor.
La búsqueda del avión y sus tres pasajeros (a primera hora se especuló con un cuarto tripulante, tesis luego desechada) fue efectuada por dos helicópteros, un reactor bimotor, dos aviones de carga, 15 avionetas, la guardia costera y más de 150 voluntarios.
Al principio era una misión de búsqueda y rescate, pero con el pasar de las horas los esfuerzos se concentraron en la recuperación de los cuerpos.
La esperanza de los familiares de que John-John hubiera aterrizado en otro lugar se empezó a diluir de manera definitiva cuando Damon Selingson encontró, ayer por la tarde, una tarjeta con el nombre de Lauren Bessette en una valija que las olas arrastraron hasta una playa en la parte sur de la isla.
"Saqué la valija (del agua) y quedamos todos conmocionados", afirmó el bañista, que de inmediato llamó a la policía.
A los 38 años, John-John, editor de la revista George, era más un personaje del jet set que de la política nacional, pero el accidente que sufrió mientras iba hacia Martha´s Vineyard paralizó a los Estados Unidos.
En el estadio de los Yankees, el equipo de béisbol de Nueva York, la ciudad donde vivía John-John,el partido se interrumpió para que los fans hicieran un minuto de silencio y lo llenaran de plegarias, cuando todavía existía la remota esperanza de que estuviera con vida.
Bill Clinton, que se encontraba con Hillary en la residencia de fin de semana de Camp David, recibió las primeras noticias por una llamada del jefe del gabinete de la Casa Blanca, John Podestá, a las siete de la mañana.
La desaparición del único hijo varón del presidente Kennedy representó para muchos el fin de la dinastía Kennedy. "Estoy muy conmovido, porque esto significa el final de la familia real norteamericana", dijo a La Nación Andrew Patre, un joven republicano, de 33 años. "Para mí, el senador Kennedy no representa a la familia", agregó.
John Miles, que trabaja en una inmobiliaria, dijo que la noticia lo había dejado muy triste. "Creía que los Kennedy ya habían tenido suficientes tragedias", opinó.
Un avión seguro
John F. Kennedy (h.), que había obtenido su licencia de piloto el año último en Florida, le había contado al diario USA Today que casi ningún miembro de la familia quería viajar con él en la avioneta. El monomotor Piper 32 Saratoga, con capacidad para seis pasajeros, que es considerado seguro según las estadísticas de accidentes, era una de sus más recientes adquisiciones.
"A la única persona a la que logré convencer para que subiera conmigo, y a la que le gusta volar tanto como a mí, es mi mujer -dijo-. Cada vez que queremos salir, nos subimos al avión y despegamos", siguió.
En septiembre ultimo, John-John había piloteado otro avión hasta Cape Cod para asistir a una reunión familiar. Lo había patentado N529JK, en homenaje al día del cumpleaños de su padre, el 29 de mayo.
La avioneta estrellada ayer, que habíua salido sin un plan de vuelo, no tenía una caja negra y no hubo ninguna llamada de auxilio. Los expertos comenzaban anoche a temer que las circunstancias del accidente se conviertan en un gran misterio.


