Somalia dice que las rehenes están en buen estado de salud
Lo afirmó el presidente de la conflictiva región de Puntlandia
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BOSASSO, Somalia.- Mientras continuaban las gestiones para liberar a la enfermera argentina Pilar Bauzá Moreno y a la médica española Mercedes García, secuestradas el miércoles pasado en Puntlandia, el presidente de esa conflictiva región somalí, Mahmoud Muza, confirmó anteanoche que ambas se encuentran bien de salud.
Muza se reunió anteanoche, en la localidad de Bosasso, con el embajador de España en Kenya, Nicolás Martín Cinto, y con el encargado de negocios de la embajada argentina en Nairobi, Fernando Rolandelli, según informó en su edición digital de ayer el diario español El País , lo que fue corroborado por la Cancillería. El dirigente de la región somalí, según El País , dijo que se implicará "personalmente" en el caso, y que permanecería en Bosasso, localidad próxima al lugar del hecho, "hasta que se resuelva la situación".
"Dijo que él es el primer interesado en que esto se resuelva. Me aseguró que [las secuestradas] están absolutamente bien", declaró Cinto.
No sólo el diplomático español dio noticias tranquilizadoras sobre el estado de salud de las dos rehenes. "Sabemos por vías diversas que están muy bien de salud y muy bien atendidas. Conviene proteger a quienes nos ofrecen esas informaciones, pero son vías los suficientemente comprobadas como para estar tranquilos", dijo a LA NACION el director general de Asuntos Consulares de la Cancillería, Félix Córdoba Moyano.
El funcionario, que está en contacto permanente con Rolandelli, afirmó que la reunión de anteanoche entre Muza y los representantes de la Argentina y de España "ha servido para comprometer más a las autoridades de Puntlandia para la pronta liberación de los rehenes".
Córdoba Moyano agregó que ayer continuaron las intensas gestiones para la liberación y aclaró que las autoridades de Puntlandia tienen la responsabilidad de negociar directamente con los captores ya que son responsables del "control de su territorio".
García y Bauzá Moreno trabajan para la organización Médicos sin Fronteras (MSF), y fueron capturadas el miércoles pasado, en Bosasso, cuando cumplían con trabajos de asistencia en esa ciudad somalí. Bauzá Moreno ingresó en 2006 en MSF de Argentina y hacía seis meses que había viajado a Somalia para participar en uno de los programas de nutrición y asistencia. Se difundió que la guarida de los captores se ubica en una zona montañosa, rodeada de arroyos secos, y que a su alrededor, en un radio de tres kilómetros, están apostadas las fuerzas de seguridad de esa región.
Hasta ayer por la tarde, los secuestradores no habían aceptado la propuesta de la ONG de enviar un automóvil con médicos hasta la guarida para evaluar el estado de salud de las mujeres, aunque se informó que ellas y sus captores recibían agua y alimentos.
En una carta distribuida entre periodistas locales y difundida en un sitio de Internet, los secuestradores han exigido un rescate de 250.000 dólares para la liberación de las rehenes, aunque la Cancillería y el embajador español Cinto dijeron que no habían podido confirmar la información aún.
Rivalidad de clanes
El secuestro de extranjeros y de barcos por parte de bandas de piratas son la principal fuente de ingresos irregulares en Puntlandia, una convulsionada región del nordeste de Somalia. También se mezclan rivalidades de clanes.
Las autoridades sostienen que los secuestradores son del subclan Warsangeli, al que pertenece un ex ministro de Pesca, al que Muza acusa de estar detrás del secuestro.
El 16 de diciembre fue capturado también en Bosasso el camarógrafo francés Gwen Le Gouil, liberado el pasado lunes, por el que sus secuestradores habían pedido un rescate de entre 80.000 y 100.000 dólares.





