Fatídica coincidencia: Soumission, el libro que retrata un país convertido al Islam, llega hoy a las librerías francesas
En su sexta obra, el controvertido Michel Houellebecq relata la historia de un musulmán que llega al Palacio del Elíseo tras el triunfo de un nuevo partido, en el año 2022
1 minuto de lectura'
Soumission, la nueva novela del controvertido escritor Michel Houellebecq, que narra la llegada de un musulmán al Palacio del Elíseo, llega hoy a las librerías, en medio de una Francia conmocionada por el ataque terrorista perpetrado contra la revista satírica Charlie Hebdo.
¿Casualidad? ¿Sincronía? ¿Coincidencia nefasta? El tema central de la sexta obra del primer autor francés en ventas ya había agitado a la prensa desde comienzos de diciembre, y esta sensación se había incrementado en los últimos días ante la inminente llegada de los más de 150.000 ejemplares a ese país europeo. Hoy, seguramente, se exacerbó.
La provocación central de la obra descansa fundamentalmente en que Houellebecq exagera la influencia de la religión de Mahoma en la vida cotidiana de Francia y del continente, además de reflejar una sociedad en acelerada descomposición.
Un relato futurista, con los musulmanes al poder
Se trata de un relato futurista, cuya historia gira en torno al año 2022, durante el fin del segundo mandato de François Hollande. Allí, en una Francia con un sistema político totalmente fracturado, la Fraternidad Musulmana (un partido inventado por el autor), derrota al ultraderechista Frente Nacional de Marine Le Pen en el ballotage presidencial, gracias a una alianza de socialistas y conservadores.
Puntualmente, de acuerdo con un artículo que publica el diario español El País,Mohammed Ben Abbes, el candidato de Fraternidad Musulmana, supera a Marina Le Pen en la segunda vuelta de las elecciones, gracias al apoyo del resto de las fuerzas políticas, decididas a impedir la victoria inevitable de la ultraderecha.
Así, el país dibujado por Houellebecq, imagen deformada de la Francia de hoy, sortea los "últimos residuos de una socialdemocracia agonizante" y está poblada por ciudadanos desencantados por la política, únicamente "galvanizados por su adoración a deportistas, modistos, actores y modelos", que se limitan a ver "reality shows sobre la obesidad" en televisión mientras ingieren "platos precocinados fiables por su insipidez", indica el artículo citado.
Entre las curiosidades de la novela de Houellebecq, aparece la Sorborna como una universidad islámica financiada por riquísimos emires, con las paredes decoradas con versos del Corán y un rector casado con tres esposas, una de ellas adolescente.
Como François, los profesores que no se han convertido al Islam a tiempo han sido jubilados, pero monarquías petroleras han puesto astronómicas pensiones a su disposición. La sharía no ha sido aplicada, pero el escote y la minifalda han sido proscritos.
"No tomo partido, no defiendo ningún régimen"
En declaraciones reproducidas por la prensa, Houellebecq dice no haber escrito el libro con afán provocativo. "No tomo partido, no defiendo ningún régimen. Deniego toda responsabilidad", indicó recientemente a la revista literaria The Paris Review.
"He procedido a una aceleración de la historia, pero no puedo decir que sea una provocación, porque no digo cosas que considere falsas solo para poner nerviosos a los demás. Condenso una evolución que, a mi entender, es verosímil", justificó.
Frente a las opiniones encontradas, que desató la salida del libro, el propio François Hollande, presentado en la novela como un político acabado, afirmó en una entrevista que leerá la novela "porque provoca un debate", pero incitó a sus conciudadanos a no dejarse "devorar por el miedo y la angustia" que el libro exhibe.
<b>Protección policial.</b>
- 1
Crece el reclamo para que expulsen al expríncipe Andrés de la línea de sucesión a la corona británica: cómo es el proceso
2Una pista, una llamada clave y suerte: cómo un fotógrafo logró la imagen del expríncipe Andrés que dio la vuelta al mundo
3Japón: la historia de Punch, el mono bebé del zoológico que lleva a su peluche por todos lados
- 4
Conmoción en Italia: murió un niño de dos años que había sido trasplantado con un corazón “quemado”






