
Un criminal de guerra con mucha historia
Perfil: Priebke fue un oficial "ejemplar" de las SS; 50 años después de la matanza de las Fosas Ardeatinas, la TV lo descubrió en la Argentina.
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ROMA (AFP).- Erich Priebke, el anciano ex oficial nazi condenado a prisión perpetua, nació en Henningsdorf, el 29 de julio de 1913.
Desde muy joven se dedicó a la hotelería, aprendiendo italiano e inglés, dos idiomas que perfeccionó gracias a su permanencia de dos años, a partir de 1929, en Rapallo (norte de Italia) y en Londres.
En 1933 decidió volver a Alemania y se inscribió en el partido nazi. En 1936 se enroló en la policía. Al año siguiente lo hizo en las SS, selectiva policía militar del régimen nazi que trabajaba en estrecha colaboración con la policía política o Gestapo.
En 1938 se casó con Alicia Stoll, con la que todavía está unido y a la que, después de casi 50 años de matrimonio, dice extrañar terriblemente desde que llegó a Italia, en noviembre de 1995, extraditado de la Argentina. Con ella tuvo dos hijos, Jorge e Ingo.
Su carrera en las instituciones nazis se afirmó a partir de 1940, momento en el que fue admitido en la escuela de dirigentes de la policía de las SS, en Berlín.
Sin defectos de carácter
En 1943 llegó de Berlín a Roma con el grado de teniente, pero pocos meses después, en noviembre, fue ascendido a capitán porque, según el documento que pide su ascenso, era "un colaborador experto, sin defectos de carácter y que conoce dos idiomas".
En Roma se desempeñó como adjunto del coronel Herbert Kappler, jefe de las SS de Roma, ocupada en ese entonces por los alemanes después de que el rey de Italia quitó su apoyo a Benito Mussolini.
Mussolini había sido arrestado y escondido en un hotel de los Apeninos centrales, en el Gran Sasso. La liberación del Duce se debió en buena medida a las averiguaciones de Priebke, que tenía buenos amigos en Roma y hablaba el italiano. El ex oficial nazi recibió por ello la Cruz de Hierro, una distinción de alto nivel.
Para debilitar al enemigo, la Resistencia organizó un atentado el 23 de marzo en Via Rasella, en el centro de Roma, que costó la vida a 33 soldados alemanes. La represalia nazi no se hizo esperar. El 24 de marzo, es decir, 24 horas después del atentado, fueron asesinadas 335 personas en las Fosas Ardeatinas de Roma con un tiro en la nuca.
El capitán Priebke, que según él cumplía órdenes, dice haber sólo estado en la puerta de las Fosas Ardeatinas con la lista en la mano tachando los nombres de los desgraciados a medida que entraban en las cuevas. Pero según la fiscalía militar de Roma que lo procesó, "no fue un simple ejecutor".
Pocos meses después de la masacre, en agosto, Priebke fue trasladado a Brescia (norte de Italia) donde, según la Resistencia, hacía detenciones que terminaban en ejecución.
Al concluir la guerra, Priebke fue detenido por los ingleses. Pasó por dos campos de prisioneros y escapó el 31 de diciembre de 1946 mientras sus captores se emborrachaban festejando el fin de año.
Gracias a sus conexiones con un sacerdote alemán, consiguió un pasaporte de la Cruz Roja y salir hacia la Argentina, donde llegó a fines de 1948. Después de algunos meses en Buenos Aires logró trasladarse a Bariloche A dos años de llegar, puso una fiambrería. Luego construyó una hostería que transformó en clínica y se convirtió en un respetado personaje del lugar, presidiendo la Asociación Cultural germano-argentina y participando en las actividades de la escuela alemana Primo Capraro.
En 1994 fue descubierta su identidad por la televisión norteamericana y un año más tarde la justicia argentina otorgó su extradición a Italia.



