
Un duro golpe para el cuerpo de elite más prestigioso del mundo
1 minuto de lectura'
ROMA.- Los guardias suizos viven en sus propias barracas dentro del Vaticano, donde también se entrenan y toman sus alimentos, servidos por monjas también suizas.
Constituyen una comunidad aislada dentro del cerrado mundo del Vaticano. Los guardias jóvenes, y aun los oficiales, en ocasiones no soportan la férrea disciplina y las severas restricciones impuestas tanto por el ejército como por la Iglesia.
Esto hace de la Guardia Suiza uno de los cuerpos de elite más prestigiosos del mundo. La paga es poca y la disciplina es mucha, y se supone que sólo una profunda vocación alienta a los que, pese a todo, deciden permanecer en sus filas.
Cuando visten uniforme protocolar, los guardias papales portan lanzas de dos metros. En esas oportunidades no llevan armas de fuego, aunque sí las usan cuando protegen al Santo Padre en misiones especiales.
Los guardias reciben una acabada capacitación en el uso de las armas de fuego y las barracas donde viven tienen salas de tiro. Es una creencia común que sólo conforman un cuerpo protocolar.
Aunque los cien miembros de la Guardia Suiza suelen desempeñar un papel meramente ceremonial, con sus coloridos cascos con plumas y uniformes rojos, amarillos y azules, fueron en el pasado mercenarios que defendieron al papa Clemente VII durante el saqueo de Roma, en 1527.
Hoy, cuando se hallan en ropas de civil, están armados y acompañan al Papa en todos sus viajes.
La reciente designación de Estermann al frente de ese cuerpo tan especial fue controvertida. Por tradición, el comandante de la Guardia Suiza debe ser un aristócrata y Estermann no lo era.
Jurisdicción propia
Por su parte, el Vaticano es un Estado-ciudad independiente, con su propia jurisdicción. Cuenta con su propio código penal, pero, en los hechos, éste sólo se refiere a las transgresiones del espíritu.
No hay cárcel en el Vaticano y sólo existen algunos cuartos de seguridad usados por los guardias suizos. Sin embargo, tiene su propio cuerpo de policía y Gian Luigi Marrone, el juez de la Ciudad del Vaticano, fue puesto de inmediato a cargo de la investigación de este crimen.
Marrone no quiso hablar con los periodistas, a los cuales remitió con el vocero del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls. En ese sentido, la justicia vaticana también se maneja con la cautela que es propia de la Santa Sede.
Navarro-Valls sostuvo que "no hay elementos para hacernos suponer que será requerida la ayuda judicial italiana". De esta forma desmintió una versión que sostenía que, tratándose de un doble crimen seguido de suicidio, el Vaticano recurriría a otro tipo de autoridades y de jueces.
Hasta la autopsia de los cadáveres fue realizada por los especialistas forenses que habitualmente actúan como asesores de los servicios sanitarios del Vaticano.
Este hecho de sangre es el primero cometido dentro de la Santa Sede en la historia reciente. El acto de violencia más notable dentro de los muros del Vaticano fue el intento de asesinato del Papa, en 1981, cuando Mehamet Alí Agca abrió fuego contra el Santo Padre con una pistola calibre 9 milímetros.
La Guardia Suiza y el Vaticano conforman un ejemplo único en su tipo. El asesinato de Estermann y de su esposa conmovieron sus sólidos muros y llenaron de perplejidad a los observadores, quienes jamás imaginaron como posible que un hecho semejante comprometiera a su estructura.
1- 2
Tras su detención, Andrés se recluye en una finca real mientras la policía allana su antigua mansión: cómo sigue su caso
3Trump lanza un ultimátum a Irán y crece el temor a una guerra regional
4Detuvieron al expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, por sus escandalosos vínculos con el caso Epstein


