
Un fiscal emblemático que acusó a unos y otros
Tuvo en su mira a ambos bandos
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CARACAS (DPA).- El fiscal venezolano Danilo Anderson, muerto anteayer en un atentado con bomba en Caracas, comenzó su carrera atendiendo casos de contaminación ambiental, pero fue el golpe de Estado de abril de 2002 lo que lo convirtió en un funcionario incómodo y polémico.
Nacido hace 38 años en una familia humilde, Anderson se graduó en derecho en la Universidad Central de Venezuela, en la cual estaba cursando un posgrado en los últimos meses. Cuando estalló la bomba que destrozó la camioneta donde viajaba, venía de una de sus clases.
Como fiscal, comenzó su carrera atendiendo casos de impacto público, como derrames petroleros y la protección de zonas verdes de Caracas. En una de sus polémicas decisiones, prohibió el acceso al parque nacional El Avila, la zona montañosa que rodea Caracas -y que es visitada por miles de caraqueños los fines de semana-, para evitar incendios en una época de sequía.
Su carrera dio un vuelco luego de los sucesos del 11 de abril de 2002, cuando una asonada sacó del poder al presidente Hugo Chávez por 48 horas. De ahí en adelante, Anderson asumió todos los casos controvertidos vinculados con el golpe, por lo que la gente comenzó a llamarlo el "superfiscal". El emblemático funcionario afrontó sin amedrentarse las quejas de oficialistas y opositores a quienes investigó y acusó.
Pese a ser catalogado de chavista, su primer caso notorio fue la acusación contra varios partidarios de Chávez que dispararon contra una multitud de opositores, un hecho que dejó 19 muertos y fue el detonante del intento golpista. Además, procesó al opositor y ex alcalde metropolitano Alfredo Peña como presunto autor intelectual de la actuación de la policía ese día.
El fiscal también acusó y encarceló al opositor alcalde del municipio caraqueño de Baruta, Henrique Capriles, por considerarlo responsable de las agresiones contra la embajada de Cuba, asediada y atacada en abril de 2002.
Anderson asumió un reto mayor al anunciar que imputaría a unos 400 firmantes del acta de creación del gobierno provisional que se instaló tras el breve derrocamiento de Chávez. Actualmente se encontraba en el proceso de citaciones para efectuar esas imputaciones. La acusación señalaba que se formularían cargos por rebelión.
"Danilo Anderson, un fiscal valiente, chocó en sus investigaciones con intereses muy poderosos", dijo ayer el ministro de Información, Andrés Izarra.




