Un misterioso robo de dragones lleva al cierre de una emblemática isla de Indonesia

Un dragón de Komodo en la isla Rinca, en Indonesia
Un dragón de Komodo en la isla Rinca, en Indonesia Crédito: Shutterstock
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11 de abril de 2019  • 18:54

JAKARTA.- La codicia del hombre por ganar dinero a toda costa llevó a las autoridades de Indonesia a cerrar una isla famosa por albergar al lagarto más grande del mundo, conocido como el dragón de Komodo.

Los turistas no podrán visitar la isla a partir de enero de 2020, aunque el gobierno asegura que será una medida temporal, según informó el diario local Tempo Newspaper. La decisión llega después de un supuesto caso de contrabando de dragones y el cierre permitirá trabajar para preservar la especie.

Días antes de la decisión del cierre por parte de las autoridades, nueve hombres fueron detenidos por presuntamente haber robado hasta 41 dragones de Komodo para ser vendidos por 30.000 euros cada uno.

El dragón de Komodo es el reptil más grande del planeta
El dragón de Komodo es el reptil más grande del planeta Crédito: Shutterstock

El dragón de Komodo ( Varanus komodoensis) es considerado una especie vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. La Unesco asegura que alrededor de 5700 dragones viven en libertad, todos ellos en el Parque Nacional de Komodo, que consta de tres islas (Komodo, Rinca y Padar) y una serie de otras más pequeñas.

Por ahora sólo se cerrará a los turistas la isla de Komodo, explicaron funcionarios locales, el resto del parque permanecerá abierto.

El objetivo del cierre es conservar y aumentar del número de ejemplares.

El Parque Nacional de Komodo recibe un promedio de unos 10.250 visitantes al mes, de acuerdo a las estadísticas de 2018. Es una de las principales fuentes de ingresos en el área, junto a la pesca.

Aunque no se ha fijado cuánto durará el cierre, la prensa indonesia apunta a que la prohibición podría extenderse a lo largo de todo 2020, para dar tiempo a la repoblación de los lagartos.

Dos dragones de Komodo luchan por el territorio, en la isla Rinca, en Indonesia
Dos dragones de Komodo luchan por el territorio, en la isla Rinca, en Indonesia Crédito: Shutterstock

Marius Jelamu, vocero del gobierno provincial de Nusa Tenggara Oriental, dijo que "el cierre de la isla les dará a los funcionarios la oportunidad de preservar el hábitat de los dragones y garantizar que los animales tengan suficientes reservas de alimentos en la isla".

Los dragones de Komodo, criaturas carnívoras que pueden crecer hasta los tres metros de largo, atraen a los coleccionistas de animales exóticos. Sin embargo, en el reciente caso de contrabando, la policía indonesia apuntó que los compradores podrían haber buscado los dragones para uso medicinal. De hecho, la sangre de los dragones de Komodo, que tiene compuestos antimicrobianos, ha sido considerada como un potencial antibiótico para humanos.

Según Crawford Allan, experto en tráfico de especies salvajes, en el robo de los lagartos "está involucrado el crimen organizado, pero también la corrupción de los funcionarios".

La población de dragones de Komodo se redujo hasta los 6000 ejemplares, según fuentes del gobierno indonesio, pero solo 500 de ellos son hembras que pueden tener crías.

Para Allan, la venta de los animales puede tener un impacto enorme sobre su población, sobre todo si se venden las hembras reproductoras: "Si hay una demanda para su uso medicinal deberíamos preocuparnos porque esto les puede llevar a la extinción rápidamente". La mayoría de los animales son vendidos en mercados asiáticos a personas con ingresos muy elevados que creen en los poderes curativos de ciertas especies.

El experto cree que cerrar el parque no será suficiente para evitar los robos: "El crimen organizado encontrará la manera de entrar a por estos animales. Creo que cerrar la isla solo provocará que suba el precio y cuanto más alto sea el precio, más posibilidad habrá de que haya furtivos buscando hacerse con los animales".

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