Una semblanza del músico a dos décadas de su muerte. Mirá "Amor descartable" en vivo en Obras en 1987.
1 minuto de lectura'
Pensar en el derrotero de la familia de Pico y Velia Moura como una síntesis de las tragedias argentinas y mundiales en los 70 y 80: su hijo Jorge, raptado y desaparecido por la última dictadura militar. Y su hijo Federico, cantante de rock y gay, víctima del SIDA.
Entonces, comprender de todas las formas la vida, pasión y muerte de Federico Moura, frontman de Virus, quizás la banda más influyente de los grupos más interesantes surgidos en el rock argentino en los 90 y los 00. Una banda de ruptura, que coqueteó en tiempo y forma con la new wave y que fundó las bases del tecno pop local. Letras irónicas, cargadas de metamensajes, y el magnetismo de Federico en escena: relajado y tenso, ambiguo, fino, sin precedentes en la Argentina.
Criticados al principio por la prensa, el público y sus colegas, y mimados luego (desde su supuesto pasatismo hasta su "frialdad" en directo, pasando por los ataques gratuitos de Luca Prodan y Pil Trafa), los Virus siempre fueron autoconcientes de su destino: la revolución del eclecticismo, como bien dijo Luis Alberto Spinetta. Como se extrañan en la poética local versos como "El cerebro hay que masajear", ¿no?
Mirá "Amor Descartable" de Virus en vivo en Obras en 1987
1La salud de Christian Petersen: qué dice el nuevo parte médico
2Jimena Monteverde: cómo va a ser La cocina rebelde y por qué se fue de elnueve
- 3
Flor Torrente: de su regreso al teatro a la relación con su mamá y su nueva historia de amor
4En fotos: de Zaira Nara a los besos a China Suárez y Mauro Icardi en Turquía, así recibieron los famosos el año




