A veinte años de Bocanada, el disco que oficializó la carrera solista de Cerati

Gustavo Cerati, a veinte años de Bocanada
Gustavo Cerati, a veinte años de Bocanada Fuente: Archivo
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28 de junio de 2019  • 10:16

Un día como hoy, veinte años atrás, Gustavo Cerati lanzaba oficialmente su carrera solista con el álbum Bocanada, tras la separación de Soda Stereo, en 1997. Por aquellos días, el músico, entusiasmado por la nueva etapa, habló con LA NACION y aquí lo recordamos, en sus propias palabras:

Contexto. A dos años del "gracias totales" que selló el fin de Soda Stereo y luego de coquetear con la música electrónica en proyectos como Plan V (junto a tres músicos chilenos) y Ocio (a dúo con su amigo Flavio Etcheto), Cerati relanza definitivamente su carrera como solista con este álbum.

No hablaré del final. "El disco habla de final y de comienzo, sin que yo me lo haya propuesto. Lo descubrí ahora que lo estoy escuchando con más distancia".

Banda sonora. "La mitad de las canciones no fueron creadas inicialmente con espíritu de canción, sino como una banda sonora, como juegos musicales que se convirtieron en los embriones de las canciones. Ese clima impregnó lo que vendría después y aunque ahora se transformaron en algo concreto, con letras y estribillos, conservan ese primer impulso. No me pongo como meta hacer algo conceptual, pero esos climas diferentes quiero que se potencien en la edición final, en el montaje".

Los 70. "Hay como una relación con la música de los años 70 sin que sea retro. Fue cuando empecé a escuchar música de verdad. Rock progresivo, rock sinfónico, Marc Bolan y Roxy Music. Entonces elegíamos los discos por lo buenos que eran y los músicos competían por hacer mejores álbumes, no por vender más. Luego la industria metió sus patas y ahora no se escuchan discos enteros y se habla de singles y cortes".

Puente. "Aunque puede leerse como una canción de amor, lo escribí pensando en la gente. Nunca lo había hecho, pero tiene que ver con la cantidad de personas que me ha parado por la calle para preguntarme cuándo iba a salir mi disco, qué iba a hacer o si se volvía a juntar Soda. Son situaciones poderosas con las que convivo cotidianamente".

Emociones. "Cantar sobre esa orquesta (48 músicos ingleses a las órdenes de Alejandro Terán) fue maravilloso; creo que fue uno de los momentos más altos que viví como cantante. Hice seis tomas de voz sólo por relamerme, porque con la primera ya casi estaba. Y no es siempre así; a veces tardo mucho en hacer una buena voz porque estás tratando con emociones y si te vas un poco, si perdés concentración se nota, por lo menos, yo lo noto y me persigue toda la vida".

Chiches. En Bocanada hay un 60 por ciento de composición sobre instrumentos como el ampc, que es una especie de centro de producción musical donde sampleo mis guitarras, mis voces, y donde también armo los temas. Ahí se produce el primer ordenamiento y después a eso generalmente le acoplo las guitarras. Gran parte del disco lo pasé, además, por el Mutator, un aparato que produce efectos maravillosos: allí las cosas renacen o, más bien, mutan y se transforman. Estos instrumentos, como el ampc y el Mutator, son para mí tan importantes como la guitarra. Algo parecido sucede con la consola de grabación. Según la vieja escuela, uno accedía a la consola recién al final, cuando en verdad debería funcionar desde el vamos, porque las ecualizaciones son como instrumentos. Al menos yo las utilizo de esa manera. Fue habitual componer y grabar al mismo tiempo. En este disco cualquier cosa ha sido válida, y aprovechar todas las posibilidades me dio una gran sensación de libertad.

La película. "Veo a Bocanada como una película. No porque haya un argumento -el disco no habla de una sola cosa; es más bien ecléctico- sino porque manejamos los moods -los climas- de una manera fílmica. Por ahí pasa el hilo conductor, por cómo se entrelazan las canciones con los momentos instrumentales".

Mixturas. "Tomé diferentes caminos porque hace más entretenido el proceso y porque quería que fuera así. No me parece que sea un disco psicodélico, pero sí en el aspecto de conjugar mixturas, porque se yuxtaponen tiempos y climas. Está bueno que sea indefinible. ¿Qué espero yo de un disco mío? Creo que lo respondo con "Tabú", que es un tema más bien indefinible".

Bocanada, la canción. "Tiene un aire de bolero crooner de los años 50 con música sinfónica de los 70, más una batería medio brutal y un DJ".

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