Alberto Argibay, galán y actor de carácter
Se destacó en cine, teatro y televisión
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Tras una enfermedad que lo tenía alejado del medio desde hace años, falleció anteayer, a los 74 años, Alberto Argibay, uno de los máximos exponentes de los films de la conocida Generación del 60. El actor había nacido el 25 de octubre de 1932, en Santa Cruz, y comenzó su trayectoria a mediados de la década del cincuenta en teatros independientes de su provincia. Decidido a dedicarse a la interpretación, se trasladó a Buenos Aires, donde logró integrar el elenco estable de Radio Splendid a través de exitosos radioteatros. Su excelente voz y su figura de galán recio, sumados a su fuerza dramática, le permitieron ser el elegido de directores clásicos como Mario Soffici, con quien rodó, en 1958, Isla brava (1958), su primera película, y por Francisco Mugica, en He nacido en Buenos Aires (1959). Poco después, Daniel Tinayre lo dirigió en La patota, donde personificó al rebelde alumno Cardoso, papel por el que obtuvo el premio de la Asociación de Cronistas Cinematográficos en el rubro revelación masculina. Más tarde habría de ser convocado por prestigiosos directores de la Generación del 60, y así participó en Alias Gardelito, papel que le valió el premio al mejor actor otorgado por los cronistas de cine; Tres veces Ana, Los jóvenes viejos, Circe, y Nadie oyó gritar a Cecilio Fuentes, que lo consagraron como uno de los actores más importantes de aquellos tiempos.
En televisión formó rubro con Fernanda Mistral e Irma Roy, intervino al lado de Silvia Legrand en La maestrita de los obreros así como participó del ciclo Ocho estrellas en busca del amor, por Canal 9, programa que originó luego Alta comedia. En TV también fue parte de El hombre que volvió de la muerte y El monstruo no ha muerto, ambas con Narciso Ibáñez Menta; Nino; fue el papá del personaje de Andrea del Boca en Andrea Celeste; coprotagonista de Amor gitano y, finalmente de Coraje, mamá. En teatro, también al lado de Fernanda Mistral, actuó en Rinoceronte, de Eugene Ionesco en el Teatro General San Martín, y formó pareja con Mirtha Legrand en la obra Constanza, con la dirección de Daniel Tinayre. El escenario le brindó otras exitosas oportunidades al intervenir en los elencos de Incidente en Vichy y Los dactilógrafos, entre otras obras clásicas y modernas, mientras la pantalla grande continuaba mostrándolo como un actor de enorme talento en La sartén por el mango, La Mary y ¿Qué es el otoño?, títulos a los que se sumaron Juan Manuel de Rosas, Las procesadas, Contragolpe y Desde el abismo, entre otros films que lo mostraron como un intérprete de indudable personalidad. En 1982, uno de sus hijos fue dado por "desaparecido" en el hundimiento del crucero ARA General Belgrano en la Guerra por las Malvinas, y su reaparición, tiempo después, provocó un fuerte golpe emocional en su familia.
En 1998, finalmente, se estrenó Los ratones, un film rodado en 1964, que marcó la finalización de la trayectoria de Alberto Argibay, que había dejado su carrera artística por razones de salud hace más de dos décadas.






