Algunos las prefieren en inglés
Las voces originales siguen siendo las preferidas de los más grandes
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Con algunos estrenos de este año como X-men: primera generación , Kung Fu Panda 2 y la cuarta parte de Piratas del Caribe , se vuelve a abrir una discusión eterna: ¿los films deben estrenarse con las voces dobladas al castellano o en idioma original y subtitulados?
Hay una cuestión indiscutida y es que mientras los más pequeños prefieren el doblaje porque el subtítulo es para ellos una dificultad -y hasta un impedimento-, los más grandes prefieren escuchar las voces originales. Si bien estos dos grandes grupos de público en teoría corresponderían a dos tipos de estrenos diferentes, lo cierto es que no es tan así y en la actualidad la animación no diferencia a quienes ocupan sus butacas por franja de edad.
Películas como Toy Story 3, Rango , las últimas entregas de Harry Potter y de Las crónicas de Narnia son tan esperadas por los pequeños como por los jóvenes y adultos. En casos puntuales, como Toy Story y Harry Potter, se puede detectar un tipo particular de espectador que es el que ha ido creciendo entre una entrega y otra, de manera que si al comienzo preferían el castellano, ahora prefieren el subtitulado.
En la actualidad y desde hace ya un tiempo, quizá con la aparición de Pixar, las películas animadas incluyen al adulto como espectador. En principio, los adultos van al cine a ver este tipo de películas como acompañantes y, ya que les toca ese papel, mejor que se diviertan y, claro, que quieran volver. Entonces, sin convertirse en películas para adultos, los personajes animados tienen guiños para los más grandes y los entretienen de igual forma.
De a poco el público de las películas animadas se ha convertido en un híbrido y ahora los más grandes también reclaman atención. Para muchos adultos perderse las voces originales es casi como perderse el film, teniendo en cuenta que muchas veces son actores muy populares los que prestan su interpretación a los personajes. Muchos se quedaron con ganas de escuchar a Johnny Depp en Rango y a Ozzy Osbourne en Gnomeo y Julieta .
En algunos terrenos, como es el caso de las películas de superhéroes, este reclamo ha sido escuchado: X-men: primera generación se estrenó con 107 copias subtituladas y ninguna en castellano.
Kung Fu Panda 2 , que en principio es un film para niños, cuenta en la versión original con la voz de Jack Black, el cómico de tinte rockero que tiene una gran cantidad de admiradores. La secuela del panda se estrena con 150 copias, todas dobladas al español y 115 copias en digital 3D que pueden ser exhibidas tanto subtituladas como dobladas (y hasta está la opción del chino mandarín en el Showcase Belgrano). De esta forma, la sala tiene con la misma copia las dos posibilidades. De la mano de la tecnología digital aparece un posible terreno de acuerdo entre los unos y los otros.
Lo cierto es que el público argentino apenas abandona la dificultad de seguir los subtítulos suele preferir la opción de las voces originales, a pesar de los intentos de algunas casas productoras por hacer doblajes que generen empatía con el público local, como la participación de Les Luthiers en el audio latino de las palomas de Bolt y el Ken de Mike Amigorena de Toy Story 3. Sin embargo, no por ello se tiene que despojar al público infantil de las películas que siempre le pertenecieron. Quizás en el sistema digital -en dos y tres dimensiones- esté la solución para una síntesis justa para ambas partes.





