
Antes que nada, persona, profesional, hija, novia
Un día en la vida de... Juana Castro Azevedo
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Palabras más, palabras menos, Juana Castro Azevedo (Juanita, como la llaman todos) dice que no se puede extrañar lo que no se conoce. Por lo tanto, su ceguera no la deprime ni condiciona. "Yo soy feliz. Quizá tengo otro mundo, pero no me falta nada. Para mí, las personas son voces que flotan en el aire. Pero hago una vida normal, e incluso me río de mi ceguera. Mi mamá me crió así. En realidad, fue mi abuela la sabia. Ella, que en su Inglaterra natal encuadernaba libros para ciegos, le dijo a mi madre: Nunca le tengas lástima, tratala como al resto y si hay que retarla, hacelo. Y así fue", cuenta con una sonrisa.
Es delgada, lindísima, tiene una voz muy suave y cada tanto ríe a carcajadas. A los 26 años acaba de recibirse de licenciada en Ciencias de la Comunicación, es actriz, cantante y tiene una columna en televisión. "Me llamó Raúl Portal, así que participo en Upa el ánimo, todos los martes por la mañana. Mi tarea consiste en exponer un tema, contar un cuento y hacer una conclusión. La idea es levantar el ánimo, transmitir cierto optimismo que, gracias a Dios, yo tengo de sobra. Es que, para mí, no ver es un detalle. Primero soy persona, profesional, hija, novia. Y, finalmente, ciega."
Juanita vive en un coqueto departamento sobre la Avenida del Libertador junto con su madre y sus dos hermanas, Josefina y Joaquina. Tiene un gato, Chatrán, que prácticamente vive sobre su falda; una biblioteca importante, muchas plantas, luz. "Mi vida es simple. Me levanto temprano porque a las ocho llegan las lectoras. Es que todavía estoy preparando la tesis de la facultad, así que me la paso escuchando y estudiando. Después preparo los textos para el programa de televisión, que me encanta, y canto. Nada me hace sentir más libre y feliz que cantar. Tengo un profesor, la paso bien. Hago todo lo que me gusta, y entre esas cosas está el ritual del té. Vengo de familia inglesa; mamá nació allá, así que todos los días a las cinco en punto disfrutamos de unos ricos scons o de lo que sea, pero siempre dulce. Soy muy golosa."
De novia hace algunos meses, dice que casarse está en sus planes y que sí o sí será madre de varios chicos. "Me encantan y sé que voy a divertirme mucho. No digo nada nuevo, ¿no? Casi todas soñamos con lo mismo."
-¿Tu novio también es no vidente?
-Casi. No, en realidad él ve cuando hay luz porque tiene retinosis pigmentaria. Digamos que de día se maneja bien, pero a la noche es ciego. Es raro y difícil de explicar, lo sé. Tanto, que siempre usa bastón y punto. ¿Cómo le explicás al colectivero que pagás boleto diferencial por ciego, pero que en realidad lo estás viendo? Es surrealista.
Juanita agrega que le encanta ver televisión, que no se pierde un capítulo de Soy gitano. "Para mí, es común decir voy a ver tal cosa. Lo que hago es escuchar voces, y entiendo todo. Obviamente, prefiero los programas donde hablan mucho, pero suelo engancharme con lo que ven mis hermanas. ¿Debilidades? Las comidas agridulces y el perfume de las rosas. Quizá sea cierto eso de que tenemos los otros sentidos más afinados. Porque yo huelo una rosa y me emociono."
Humor
Dice que el humor es fundamental en su vida y que con su novio comparten esa filosofía. "A veces, en público, Francisco dice cosas como yo le tengo fe ciega a mi novia o tenemos visión de futuro. Es un flash. Pero yo no me quedo atrás. Tratamos de vivir felices; ése es nuestro desafío. Además, compartimos el gusto por la música y, si Dios quiere, haremos un espectáculo muy irónico y desopilante que se llamará Humor a ciegas."
Castro Azevedo exprés
Instinto: "Cuando nació mi hermana Josefina yo tenía tres años. Fue increíble lo que pasó. Sin que nadie se lo dijese, cuando aprendió a caminar me abría paso, me guiaba, corría las cosas para que no chocase con nada. Los chiquitos perciben todo. Tengo amigos ciegos que tienen hijos y la relación es increíble; supongo que esos chicos maduran antes".
Payasa: "Me encanta llamar la atención, que la gente se ría y se quite de la mente que alguien con problemas no puede ser feliz. ¡Por Dios, si tengo todo! Sólo que no puedo ver".
Actriz: "Estudié teatro durante cinco años y, si bien nunca mi objetivo fue trabajar en eso, creo que me sentiría cómoda haciendo un papel en televisión. Sé que está por empezar una novela nueva, en la que la protagonista hace de ciega. Bueno, podría aportar mucho. Porque en ese tipo de historias tienden a exagerar".
Mundo: "Para mí, sólo son voces, hasta que toco a la persona y la corporizo. Sólo ahí, sintiendo su piel áspera o tersa puedo interactuar. Cuando daba exámenes en la facultad, moría porque el profesor me tocase la mano y me dijese estoy acá. Si no, todo es más difícil. No es que le tenga miedo al silencio, pero si mi interlocutor se calla creo que se fue".





