
Las obras maestras inéditas del ex beatle conforman The John Lennon Anthology, que incluye noventa y cuatro canciones.
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Se suponía que iba a ser un regalo. En julio de 1971, durante las sesiones de su álbum Imagine, John Lennon grabó una canción con la que pensaba sorprender a su esposa, Yoko Ono, en su cumpleaños: una ruidosa versión de "Well (Baby Please Don’t Go)", un lado B editado en 1958 por el grupo de rhythm & blues The Olympics. La banda que antes tenía Lennon, los Beatles, tocaba este tema en las épocas del Cavern Club y, apenas un mes antes de la grabación de Imagine, Lennon y Ono lo habían interpretado en vivo en el Fillmore East, de Nueva York, durante una zapada con Mothers of Invention, el grupo de Frank Zappa.
En el estudio de su casa de Tittenhurst Park -una mansión de campo inglesa ubicada cerca de Ascot- y acompañado por el baterista Jim Gordon, el bajista Klaus Voorman y el saxofonista Bobby Keyes, Lennon arremetió con "Well" como si estuviera en los días de "Cold Turkey": cantó como un lobo aullándole a la luna y sumergió la guitarra en un mar de distorsión. Pero no quedó conforme con el resultado y dejó la cinta en el estante de tomas descartadas. Allí quedó archivada durante veintisiete años.
"Me hizo escuchar la canción y dijo: «No salió del todo bien. Te voy a conseguir otra cosa»", recuerda Ono, con una risa infantil y clara, en su cocina del edificio Dakota, en Nueva York. "Me pareció que la voz era demasiado áspera. Quizá yo tenía un oído muy clásico, pero pensé: «Tiene razón. No es tan buena.»" Desde entonces, Ono cambió de idea. "Well (Baby Please Don’t Go)" es una de las joyas de The John Lennon Anthology, una caja de cuatro CDs producida por Ono y Rob Stevens. La recopilación contiene, principalmente, material inédito registrado durante la carrera solista del ex beatle. Acerca de "Well", Ono dice: "Esta vez, cuando la escuché, me hizo llorar. Es realmente muy buena."
The John Lennon Anthology es una pieza fundamental para conocer la obra de Lennon: sus noventa y cuatro temas (que incluyen más de dos docenas de grabaciones caseras, tanto de originales nunca editados como de bocetos de canciones que terminaron siendo éxitos, entre ellas "Mind Games" y "Watching the Wheels") constituyen un retrato detallado y vívido del artista, y descubren sus métodos y motivaciones durante la última y turbulenta década de su vida. La caja, integrada por cuatro CDs que abarcan un capítulo cada uno ("Ascot", "New York City", "The Lost Weekend" y "Dakota"), comienza con un Lennon totalmente al desnudo: un ensayo crudo de "Working Class Hero", de Plastic Ono Band, el feroz y confesional álbum de 1970.
La colección continúa con un documento de inusual franqueza que revela los altibajos que poblaron los siguientes diez años de la vida de Lennon: su período creativo durante los días de grabación de Plastic Ono Band e Imagine; sus apariciones en conciertos y en televisión entre 1971 y 1972 -los tiempos de militancia política extrema de Lennon y Ono-; el caos alcohólico en la época en que grababa Rock & Roll, en Los Angeles, con el productor Phil Spector; el último y vertiginoso brote de productividad de Lennon para su trabajo Double Fantasy, de 1980. El disco "Dakota", que contiene grabaciones caseras de Lennon con su hijito Sean, llega a su pico más alto con "Dear John", supuestamente la última canción que escribió Lennon en su vida. "Dear John" no se destaca sólo por su importancia histórica sino también por las gentiles reprimendas en sus versos ("No te exijas tanto/ date un respiro"), en los que el artista se propone aflojarse y disfrutar los frutos de su trabajo.
"Esa fue la primera vez en su vida que pensó eso", asegura Ono. "Era un acelerado, un adicto al trabajo. Ambos éramos adictos al trabajo; no sé cómo hicimos para llevarnos bien. Esa canción es muy interesante. La escribió al final… y es muy distinta de cómo era John."
Ono debió hacer un enorme esfuerzo para reflejar la esencia de "cómo era John", tanto en esta antología como en Wonsaponatime -un CD que rescata los temas más sobresalientes de la caja-. Afirma que cuando escuchó algunas canciones se le "retorcieron las tripas" y que, incluso, le dolieron los oídos durante un tiempo: "Nunca había sufrido semejante bloqueo físico." Y cuando oyó la voz dolorida de Lennon en la despojada versión de "Nobody Loves You When You’re Down and Out" (Nadie te ama cuando estás mal) entendió a quién se refería cuando decía "nadie". Lennon compuso y grabó ese tema mientras estuvo separado de Ono (dieciocho meses entre 1973 y 1975); durante ese lapso se emborrachó, hizo el ridículo en el circuito de discotecas y fiestas de Los Angeles y mantuvo con su secretaria, May Pang, una relación que nunca intentó ocultar. Después, mientras grababa Walls and Bridges, tocó fondo emocionalmente. "Supongo que lo decía en serio", opina Ono acerca de "Nobody Loves You". "Quería herirme."
Sin embargo, la antología también muestra aspectos más divertidos de la personalidad de Lennon: en este trabajo canturrea una parodia de "Yesterday", de Paul McCartney, en medio de una sesión de 1974; satiriza sin piedad a Bob Dylan por su conversión al cristianismo fundamentalista en el demo de "Serve Yourself", de 1980; imita a Elvis Presley cuando hace "Mother", de Plastic Ono Band, al estilo de las sesiones de la grabadora Sun.
Aunque su vida privada fuera un caos, en el estudio Lennon era un artesano concentrado en su trabajo: ponía a prueba el temple de sus canciones (ahí están la punzante "How Do You Sleep?", con su estilo de funk blanco, y el golpeteo punk de "I’m Losing You", de Double Fantasy, con tres cuartos de Cheap Trick). Además, seguía comandando la grabación. En un fragmento de la antología se escucha a Lennon dar instrucciones específicas a sus músicos sobre cómo tocar "Going Down on Love", de Walls and Bridges.
"No se le escapaba nada", dice Stevens, que trabaja con Ono desde 1986 y que escuchó más de dos mil horas de cintas para preparar Anthology. "Estaba al tanto de todo lo que pasaba. Y aunque no conocía el lenguaje formal -Lennon no leía ni escribía notación musical- sabía cómo transmitir exactamente lo que quería."
"Mientras componía una canción, John escuchaba la grabación mentalmente", dice Ken Ascher, tecladista de Mind Games (1973), Walls and Bridges (1974) y Rock & Roll (1975). "Prestaba mucha atención a los sonidos. Una vez le agregué una nota a algo que me pidió que tocara y me dijo: «No, Kenny.» Fue estupendo, porque eso desmostraba que era sumamente organizado."
Sin embargo, durante muchos años las cintas de la carrera solista de Lennon no estuvieron, precisamente, organizadas. En 1988, Ono pidió a Stevens que transfiriera digitalmente 600 rollos de material de John que habían aparecido en el sótano del edificio donde antes había estado el estudio Record Plant de Nueva York. Hacia 1994, Stevens estaba armando una base de datos que documentaba todas las grabaciones solistas de Lennon (el archivo llegó a tener más de 2.500 páginas) y trataba de localizar las cintas. Algunos de los demos caseros que tenía Ono todavía estaban dentro de cajas de zapatos. En una bóveda de la grabadora Capitol de Nueva Jersey, Stevens encontró archivada la versión de Lennon de "I’m the Greatest", escrita y grabada como guía para que Ringo Starr la cantara en su disco Ringo, de 1973.
Otra guía vocal para Starr -una versión dulce y cálida de "Only You", de los Plateros- apareció apenas unos días antes de la fecha de cierre de la masterización de la antología. "Hacía nueve meses que yo estaba en contacto con Richard Perry, el productor de Ringo", relata Stevens. "El no sabía dónde estaban las cintas. Una semana antes de la fecha límite, se le ocurrió que tal vez las tuviera guardadas en un viejo depósito. Las encontró el viernes. Hice la mezcla el sábado. Yoko escribió los comentarios el domingo. Corregí todo el lunes. La masterizamos el martes."
Hace alrededor de un año, cuando Ono tomó parte activa en la selección de temas para esta caja, la esperaban cien horas de cintas para revisar con Stevens. Ono reconoce que, si bien comenzó a trabajar para este set de Lennon antes de los lanzamientos de The Beatles Anthology (1995-1996), el éxito de esos tres CDs dobles fue "un buen incentivo". "Además", agrega, "me pareció importante que se editara la caja de John como solista, porque las antologías de los Beatles cubrían apenas la mitad de su vida musical. Había que mostrar su etapa solista para completar la historia".
Durante su investigación, Stevens descubrió que, por laborioso que fuese en el estudio, Lennon casi nunca escribía material de más para un álbum. "Muchos artistas cuando tienen que grabar un disco de doce temas escriben dieciocho y después van descartando", explica. "Pero John componía la cantidad exacta de canciones. No quedaba mucho material sobrante."
Lennon prefería concentrarse en el sentimiento, en la calidad y en la profundidad de cada tema. En el disco "Ascot" -que incluye tomas alternativas y muchas veces completamente distintas de las que aparecen en los LPs Plastic Ono Band e Imagine-, toca "God" en guitarra acústica (en la versión del disco aparece Billy Preston en piano), la canta con fervor folk-punk y cambia los versos de lugar como si todavía estuviera definiendo la forma de la canción. "I Don’t Want to Be a Soldier" tiene un sonido a blues vanguardista, como si se tratase de un tema de Pavement con un ex beatle al micrófono.
Según Ono, John no estaba conforme con su modo de cantar. En el estudio, más de una vez, ella subía la voz de Lennon en las mezclas cuando él iba al baño. Pero, cuando volvía, el músico se dirigía a la consola y bajaba su voz. En los temas de las sesiones de Imagine que aparecen en la antología se nota con cuánta intimidad apasionada cantaba Lennon antes de sumergir su voz en reverb: hay una primera toma de "Imagine" que parece un himno religioso, y una de "Oh My Love" simple y elegante. "Jealous Guy", sin las cuerdas de Phil Spector tiene el feeling de un parroquiano solitario sentado en un bar.
El baterista Jim Keltner, que tocó en todos los discos de Lennon desde Imagine hasta Rock & Roll, recuerda de manera especial "Jealous Guy", porque fue su primera cita con John. "Escuché su voz por los auriculares, y esos cambios de acordes tan lindos… La combinación de esos cambios y su voz, y el hecho de saber que era él la persona que estaba en esa habitación... Yo sentí que salía de mi propio cuerpo y que observaba todo desde afuera."
Keltner aclara que la música de Lennon muchas veces era más compleja que lo que sugiere el disco una vez que está terminado y pulido: "Escribía cosas que tenían compases de 7/4 o 5/4. Pero él no sabía que había escrito un compás de 5/8; lo único que sabía era que el fraseo era así. Aprendí mucho tocando con John; por ejemplo, a prestar atención al fraseo en vez de contar."
"John era feliz en el estudio y le gustaba zapar entre toma y toma", dice el bajista Tony Levin, que tocó en las sesiones de agosto y septiembre de 1980 que dieron origen a Double Fantasy y al póstumo Milk and Honey. "Se ponía a hacer temas de Buddy Holly, después se daba cuenta de que estábamos perdiendo el tiempo y entonces insistía en que hiciéramos una toma enseguida. Una vez, me acuerdo, decidió que era hora de que hiciéramos la toma definitiva: «Hagámosla ya», dijo; pero le contestaron que Hugh (McCracken, el guitarrista) estaba en el baño. «Que grabe su parte después», insitió John, ¡e hicimos la toma!"
El disco "Lost Weekend" muestra con vitalidad arrolladora hasta qué punto Lennon era prisionero de sus extremos y, a la vez, cómo hacía de ellos un arte poderoso. En "Scared", "Steel and Glass" y "Bless You", grabados para Walls and Bridges pero expuestos aquí antes de que Lennon los endulzara con sobregrabaciones, se lo escucha lleno de dolor, furia y ansia. Cinco temas viejos grabados en Nueva York para Rock & Roll -entre ellos, unas versiones enérgicas y vivaces de "Be Bop a Lula" y "Slippin’ and Slidin’"- dejan en claro que, incluso durante su período de soltería y borracheras, Lennon era capaz de concentrarse en el estudio.
Después viene el delirio alcohólico de las sesiones de Rock & Roll (1973) con Spector, reflejadas en una versión exagerada de "Be My Baby" y en una charla de borrachos entre ambos músicos. Spector hace bromas sobre Herb Alpert y Elton John; Lennon se ríe, grita, insulta y dice que quiere formar una banda de mujeres.
Keltner guarda algunos recuerdos de aquellas sesiones: una noche, mientras iban al estudio, compartió con Lennon una botella de cuatro litros de vodka Smirnoff; se pasaron la botella de un auto a otro cuando pararon en un semáforo. Una vez, Spector fue a trabajar vestido con un delantal de carnicero lleno de sangre y en otra oportunidad dirigió la banda con una varita de hada.
A Ono le causan más perplejidad que vergüenza las tonterías de su marido registradas en esas cintas. "Los dos están totalmente desubicados, pero tratan de ser educados", afirma. "John quiere aplacar a Phil: «¿Puedo hacer tal cosa? ¿Me dejás hacer tal otra?» Por lo general, la gente piensa que John era arrogante, pero él trataba de ser el bebé. Era difícil trabajar con John cuando estaba así. Creo que Phil hacía lo mejor que podía. Pero, a la vez, es una situación un poco triste. Cuando uno escucha las cintas, se da cuenta de que John no sabía manejar la realidad."
El material que a Ono le resultó más difícil fue el registrado durante los años que vivieron en el Dakota. Tuvo que escuchar las grabaciones de los últimos meses de vida de Lennon y ordenar los momentos más enriquecedores de modo que formasen una unidad coherente y emocionalmente honesta. "Habíamos llegado a un momento excelente de nuestra vida. Ibamos a tener un orgasmo interminable", dice riéndose, "hasta llegar a muy, muy viejos. Pero todo eso...", hace una pausa para buscar la palabra adecuada, "se acortó. De una manera que nunca hubiéramos imaginado".
Ono dice que algunos de sus temas preferidos de Anthology pertenecen a las primeras épocas: el demo casero de "Woman Is the Nigger of the World", en ritmo de vals bluseado; la versión de "Imagine" que tocó Lennon en el teatro Apollo de Nueva York, en 1971, durante una función a beneficio de los familiares de las víctimas de las revueltas de la prisión de Attica ("Las viudas y los hijos estaban en la primera fila, llorando"); el pedido que hace Lennon a Ono, al principio de "Working Class Hero", de que "se ocupe de la producción artística": una prueba irrefutable de que Ono compartía la producción de los discos de su marido.
"Estaba segura de que a John le habría encantado", asegura Ono. "El creía en mi sentido musical. Todo el mundo pensaba: «La puso en los créditos porque estaba enamorado de ella», pero era cierto que produjimos los discos juntos."
De todas maneras, esta antología no es la última palabra sobre la carrera solista de Lennon: la base de datos de Stevens incluye una versión de "God" en la que Lennon toca la guitarra eléctrica, y una toma de "Honey, Don’t", de Carl Perkins (el tema con el que se lucía Ringo en la época de los Beatles), grabada durante las sesiones de Plastic Ono Band. Además, Lennon grabó diecisiete demos de "Watching the Wheels" durante los cuales fue refinando la canción hasta lograr la toma perfecta.
Por su parte, Ono deja en claro que The John Lennon Anthology es la última obra de este tipo que editará sobre Lennon. Dice que alguna otra canción que valga la pena saldrá "en otra forma". Y no se preocupa por los "licenciados en lennonología" -así los llama- que sin duda van a ponerse quisquillosos con la selección que hizo Ono. "Me van a tener que disculpar", declara con tranquila dignidad, "por haber sido la persona que estuvo allí con él. Hice lo mejor que pude. Eso es todo".
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