
Un nombre con historia de tradición inglesa
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Tom Chaplin, Richard Hughes y Tim Rice-Oxley –cantante, baterista y pianista de Keane respectivamente– provienen de Battle, un pueblito al sur de Inglaterra al que bien podría aplicársele el título de su mayor hit: un lugar que sólo ellos conocen. “A Tom lo conozco desde que nació. Es unos años más joven que Richard y yo. Nació a la misma hora y en el mismo hospital que mi hermano”, dice Rice-Oxley, contribuyendo con el clisé de “chicos del interior educados e introvertidos que triunfan en la gran ciudad” que se construyó alrededor de ellos.
Armaron la banda cuando estaban en el secundario, para hacer covers de los Beatles, Oasis y u2. Una noche, mientras esperaban para tocar en un pub de Dublín, alguien les dijo que tenían que ponerse un nombre. Entonces se convirtieron en el único grupo de la galaxia en llamarse como la señora que les hacía el té en la escuela: Cherry Keane. Luego descartaron lo de Cherry.
Mientras los tres iban a la universidad, Rice-Oxley comenzó a escribir canciones propias (hoy compone todo el material de la banda). Lo primero que grabaron y editaron en forma independiente fue el single “Call Me What You Like” (2000). Coldplay, ese grupo-estigma que los persigue a todas partes, les complicó la vida a la hora de conseguir un contrato: todas las grabadoras los veían demasiado parecidos. Hasta que el guitarrista Dominic Scott dijo basta y todo cambió.
Cuando empezaron a sonar en las radios británicas, la revista nme los definió como “el Radiohead de la época de Kid A versionando a A-Ha”. Entonces salió Hopes and Fears. El resto es historia conocida.





