Como papá a los 24 años

Colin, el hijo de Tom Hanks, acaba de debutar como estrella de cine en el film "Orange County"
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23 de enero de 2002  

The New York Times.– Cuando necesitaba algún consejo para enfrentar su primera rueda de prensa en Hollywood, Colin Hanks tenia un as guardado en la manga: su padre, el dos veces ganador del Oscar Tom Hanks.

Colin, estrella del film “Orange County’’, que acaba de estrenarse en los Estados Unidos, pidió al actor que hizo de Forrest Gump que le diera algunos consejos. “Le dije: papá, ¿cómo debo comportarme? –dice el joven, de 24 años–. Y papá me dijo: «Hijo, vas a tener que crear algunas excusas para explicar por qué estás allí, hablando de vos mismo, porque eso es extremadamente embarazoso. Pero, básicamente, todo es una forma de pedir a millones de extraños que vayan a ver tu película. No es algo natural, pero es parte del trabajo...»’’

Colin Hanks logró aprovechar su actuación como un maniático de la computación llamado Alex Whitman en la serie de televisión “Roswell’’ para obtener el rol estelar en la comedia de adolescentes listos “Orange County’’. Durante el desayuno en el hotel Essex House, de Nueva York, el muy delgado Hanks se ve como una copia al carbónico de su padre cuando era un joven, y su voz, ligeramente nasal, es notablemente similar a la de Tom Hanks. Mas importante, quizás, es que irradia una cierta sensación de bondad y decencia que, según los que saben de esto, es lo que define a la superestrella que es su padre.

“Creo que es la forma en que fui criado –dice el Hanks joven–. Yo creo que uno debe ser agradable con la gente. Es simple sentido común.’’

Desde que “Roswell’’ lo puso en el mapa de Hollywood, Hanks ha visto muchos guiones cinematográficos acerca de adolescentes. “La verdad es que alla afuera hay mucho material realmente estúpido. –opina–. «Orange County» fue, por amplio margen, lo mejor que había leído en un largo, largo tiempo. El autor, Mike White ,es un gran escritor...”

En nada lo daña, claro, llevar el apellido Hanks. Pero Colin admite que se trata de una bendición a medias. “Yo sé que cuando entro en una habitación, la gente siente curiosidad. Se forman rápidamente alguna opinión. Por supuesto, te ponen a prueba. Pero mi tarea no es demostrarles que soy el hijo de mi padre. Mi trabajo es ser un buen actor. Me interesa más que el director obtenga lo que quiere de mí y que pueda dar lo suficiente a mis compañeros actores.’’

Hanks creció como chico tranquilo y tímido en Sacramento, California, con su hermana y su madre, Samantha Lewes. “Mi padre siempre asistía a las obras teatrales que se representaban en la escuela. Durante el verano y en las vacaciones de verano yo iba con mi padre a los sets para ver lo que hacía. Pasábamos mucho tiempo juntos, y él fue quien me enseñó lo básico de la actuación tan sólo con dejarme observar. Eso nos acercó mucho.’’

Cuando estaba en la secundaria, Hanks decidió seguir la carrera de su padre. “Yo era realmente pésimo para todo lo demás –admite, con una risa. Olvídese de las matemáticas, olvídese de las ciencias. En inglés estaba más o menos bien. Pero no estaba interesado en la historia y nunca me gustó dar exámenes. Digamos, para abreviar, que yo no era muy bueno en el terreno académico: el teatro era lo único en lo que podía sobresalir.’’ Cuando anunció que quería actuar, Tom Hanks tuvo sólo unas palabras de consejo. “Sólo me dijo: «Bien, presentate a tiempo en el set y memoriza tus parlamentos”, recuerda Colin.

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