
Historia de un amor perturbador
El chileno Pablo Larraín es candidato a los premios mayores por su Post Mórtem
1 minuto de lectura'
VENECIA.- Post Mó rtem, la inquietante obra del joven cineasta chileno Pablo Larraín, que compite por el León de Oro, sacudió ayer la Mostra en la que también recibió aplausos, en la sección Orizzonti, En el futuro, de Mauro Andrizzi, la única película argentina presente en el festival.
Ambientada en Santiago, en los días que precedieron al golpe de 1973, Post Mó rtem muestra el horror del mismo a través de una historia de amor extremo y personajes desconcertantes. El protagonista es Mario Cornejo (Alfredo Castro), un monótono funcionario de la morgue que anota los resultados de las autopsias, que se enamora de su vecina Nancy (la excelente actriz Antonia Zegers), bailarina de un sórdido cabaret.
Llega el golpe, el ejército irrumpe en lo de Nancy -cuyo padre es militante comunista- y comienzan a arribar pilas de cadáveres a la morgue. A Mario, que está preocupadísimo por la suerte de Nancy, que teme muerta, le toca participar de la autopsia del mismísimo Salvador Allende. Más tarde, descubre que su amada está viva, escondida en un cuartito de su casa... El final, que aquí no vamos a contar, es lo mejor de Post Mó rtem. Un film que ostenta imágenes muy fuertes, casi morbosas, que fue muy aplaudido en la Mostra, en la que algunos expertos comenzaron a mencionarlo como candidato al León de Oro.
"No quería contar el golpe con una perspectiva ideológica, sino quería tratar el hecho histórico partiendo de una narración más intimista", explicó Larraín, de 34 años, conocido por su anterior film, Tony Manero . "Lo que muestro es un ser humano profundamente enamorado, cuya historia coincide con un momento particular de la historia de Chile", agregó.
En el futuro , del marplatense Andrizzi, proyectado en la sección Orizzonti, también tuvo buena recepción. En blanco y negro, arranca con una secuencia de casi ocho minutos en la que diez parejas se besan sobre techos de edificios de Buenos Aires. Y cuenta, en un lenguaje no convencional, nueve historias de experiencias amorosas. "Fue una creación caótica, que empezó con la imagen de las parejas besándose, que, para mí, era una buena forma de introducir lo que se venía después", explicó Andrizzi, en una posterior charla con la prensa.
En el marco de la competencia oficial, por otra parte, gustaron mucho Meek´s Cutoff , film dramático de la directora norteamericana Kelly Reichhardt y Potiche , una comedia divertidísima del francés François Ozon, que tiene como protagonistas a dos monstruos sagrados: Catherine Deneuve -candidata a la copa Volpi a la mejor actriz- y el grandísimo Gérard Depardieu.



