
Jennifer Hudson, una estrella que perdura
Nominada al Oscar, da vida a Effie White
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NUEVA YORK.- La escalera a la fama muchas veces tiene peldaños rotos, y eso lo sabe muy bien Jennifer Hudson, que en 2004 fue descalificada del popular programa de televisión American Idol, cuando era una de las finalistas. Quien ganó en ese momento fue Fantasia Barrino, que tuvo sus 15 minutos de celebridad y ahora parece haber quedado en el olvido. Poco después, el destino quiso que ambas compitieran nuevamente en un oscuro teatro de Los Angeles como parte de un casting para el director Bill Condon, que buscaba una voz poderosa para interpretar a la heroína de Soñadoras, Dreamgirls . Fuera de los focos televisivos y de la despiadada presión de los reality shows , Hudson se alzó esta vez como ganadora. Y la película le ha dado más frutos que los que cualquier vencedor de American Idol podría soñar jamás: ya ganó decenas de premios cinematográficos, incluido un Globo de Oro; es la favorita para llevarse el Oscar a la mejor actriz de reparto por su papel como Effie White; y además acaba de firmar un contrato con el famoso productor Clive Davis, de Arista Records, que creó las carreras de cantantes como Janis Joplin, Aretha Franklin y Whitney Houston y ahora maneja a Justin Timberlake y Christina Aguilera.
"Todo esto ha sido un cambio impresionante en mi vida, ya nada es igual. Lo de American Idol me había dejado sorprendida por la popularidad que me dio, pero ahora ¿Pensar que iré a la entrega de los Oscar? ¡Nunca me había imaginado algo así! Siento como que mi vida no me perteneciera", dijo durante una entrevista con LA NACION Hudson, a quien hoy los expertos en musicales comparan con la leyenda de Broadway Jennifer Holliday.
Ha sido un curioso camino para esta joven nacida hace 25 años en Chicago que hasta presentarse en televisión trabajaba como animadora de niños en un crucero de la compañía Disney, donde se lucía entonando canciones de Hércules en altamar. Ahora, en Soñadoras, Dreamgirls , su interpretación de la canción "And I m Telling you I m not Going", logra que el público estalle en un aplauso y la vive desde sus asientos. Su fuerte debut en la pantalla grande recuerda a la sensacional irrupción de Barbra Streisand con Funny Girl , en 1968.
A diferencia de Streisand, Hudson nunca asistió a clases de canto y mucho menos de actuación, pero tenía experiencia como integrante de un coro de gospel en su iglesia. "Cuando me presenté para American Idol lo hice de pura descarada, no porque quisiera hacer de esto una carrera. Quería tener la experiencia, poder decir que lo había intentado cuando era joven y ya. Pero mi familia me respaldó muchísimo una vez que ya estaba dentro", contó en una suite del hotel Regency de Manhattan.
Ni siquiera había visto videos de la puesta en escena de Soñadoras, Dreamgirls , que es uno de los musicales favoritos de Broadway. "Una vez que me eligieron, después de tres pruebas en seis meses, preferí meterme en el personaje sólo a través de la canciones, escuchándolas una y otra vez -señaló-. Además, leí e investigué mucho sobre The Supremes y principalmente sobre Florence Ballard, en la que está basada Effie.



