
Las raíces del miedo, según Juan Antonio Bayona
El cineasta catalán habla de su ópera prima, la más vista de las películas presentadas en España, en 2007, ganadora de siete premios Goya
1 minuto de lectura'
"El cine español está muchísimo mejor que hace una década", dijo el catalán Juan Antonio Bayona en diálogo telefónico con LA NACION, unos pocos días antes de las elecciones que el último domingo permitieron la reelección, por cuatro años más, de José Luis Rodríguez Zapatero. Sin anticipar su voto, el cineasta que con su ópera prima, El orfanato , la película más taquillera de 2007 en su país (superó en España nada menos que a Piratas del Caribe II ) y ganó siete premios Goya (director debutante, guión original, dirección de producción y de arte, maquillaje, sonido, efectos especiales), aseguró saber "cuál es la diferencia entre las políticas de derechas e izquierdas respecto a la cultura". Sin embargo, el momento político no impidió conversar acerca de esta propuesta -que mañana estrenará CDI- y de lo que piensa del género fantástico inclinado al terror, que en su país han abrevado cineastas como Chicho Ibáñez Serrador, o más recientemente Alex de la Iglesia y Alejandro Amenábar, incluso Motxo Armendáriz, entre los más conocidos. Más allá de las preguntas y respuestas, Bayona reconoció que entre los títulos que lo inspiraron figuran, por ejemplo, El proyecto Blair Witch, Sexto sentido y Los otros .
La película de Bayona, que en los países donde ya fue presentada lleva vendidos más de 15 millones de entradas, cuenta la historia de Laura, una joven mujer que piensa abrir un hogar para niños discapacitados en el viejo orfanato donde pasó su infancia. Junto con su marido y su pequeño hijo Simón llegan al lugar, que se convertirá de la noche a la mañana en escenario de una historia entre tinieblas, de locura y de muerte.
Respaldada por el cineasta mexicano Guillermo del Toro, El orfanato tiene como figuras centrales a Belén Rueda, ya conocida por su participación en Mar adentro , Fernando Cayo y Roger Príncep, con la participación especial de Geraldine Chaplin y Edgar Vivar, quien fuera el señor Barriga en la tira infantil de la TV mexicana El Chavo del 8 .
Exito histórico
-Alex de la Iglesia sacó algunas conclusiones importantes acerca del cine español actual, al recordar en el diario El País, que tu película fue muy merecidamente la más exitosa de todas las estrenadas en 2007
-Una excelente nota Es mi primera película y no tengo con qué compararla. Se me escapa el hecho de comprender qué es lo que ha pasado. Es muy difícil de asimilar siendo mi primer largometraje, porque no es solamente la cantidad de público, sino la reacción de los espectadores.
-Un director debutante y con actores de un perfil relativamente popular
-Todo ayudó a que la película se convierta en un fenómeno: que tuviera una recepción tan buena en el Festival de Cannes, que un director joven y debutante fuese el autor, que Guillermo del Toro confiara en mí, que fuera una película de terror, un género que no se aborda con frecuencia en el cine español actual Se han dado una serie de circunstancias, que han provocado la curiosidad de la gente.
-Sin embargo, se trata de un género muy frecuentado por el cine español de otros tiempos...
-Tenemos una tradición respecto al género, pero más de serie B, destinado a salas donde se ve cine de culto, muy de conocedores, como el de Paul Naschy o Jess Franco, y quizás alguno de la década del setenta, como Chicho Ibáñez Serrador, que ha trascendido las fronteras, como últimamente Alex de la Iglesia o Alejandro Amenábar. Me identifico más con estos últimos, que con los de la serie B.
-Me refería a las de Chicho Ibáñez Serrador, como la serie Historias para no dormir y La residencia, en adelante
-Lo importante de Chicho fue que combinó su carácter español, que era muy evidente en el sentido del humor, el Grand Guignol , el humor negro, que eso es muy español a pesar de que en el fondo lo veía más como un gran presentador de su ciclo semanal, con una vocación internacional.
-¿Y cómo funciona el culto al misterio en los catalanes?
-Creo que hay un foco muy importante en Cataluña, que es el Festival de Cine Fantástico de Sitges, también lo hay entre los vascos, en la Semana de Terror de San Sebastián, y de hecho hay gente de mi equipo que conocí a raíz de mi amistad con directores con los que me crucé en esos encuentros. Lo que queda en claro es que son focos importantes para los nuevos cineastas, como Jaume Balagueró, Paco Plaza y Nacho Cerdà, catalanes que son reconocidos en el mundo.
-En España, hay una fuerte cultura cinéfila.
-Esa es una de las cosas buenas de haber nacido en España. Hemos crecido viendo cine norteamericano por gusto, pero muchas veces por obligación, pero también mucho cine español y europeo. He crecido viendo películas de Hitchcock y de Truffaut al mismo tiempo. Creo que al final la cultura en general acaba impregnando a los directores. Es absurdo hablar de directores españoles o franceses, cuando vivimos una cultura tan globalizada.
-Tu película tiene un cierto vínculo a El bebé de Rosemary
-Nuestra intención fue la de contar la historia de una manera parecida. Mi película se aposenta sobre la ambigüedad. Hay un cuento de terror, que podría estar ocurriendo sólo en la imaginación de la protagonista. Eso nos parecía muy interesante, porque queríamos que la película se basara en conceptos como la sencillez y la ambigüedad frente a lo recargado y subrayado del cine de terror moderno.
-La idea de que cualquiera puede vivir esa historia
-Sí y, sobre todo, que tenga una raíz psicológica, al contrario de otras películas actuales del cine norteamericano, en que los argumentos están muy bien resueltos. Me interesaba que los hechos se justificaran en la cabeza de la protagonista y que, en algún momento, aparezcan otros que no parecen tener justificación alguna y que por esa simple razón ella no pueda entenderlos.
-En tu película los sueños no tienen tecnología CGI
-«El sueño de la razón produce monstruos», advertía Goya Es una idea muy española. Con eso me basta.
-En las obras del catalán Gaudi estaban los reptiles, es decir serpientes, lagartijas, ranas y sapos: el misterio de la naturaleza.
-Sobre todo, la utilización de la vida que te rodea para construir tu propia fantasía. Cuando hablábamos con el guionista Sergio Sánchez, de todos los tópicos que aparecen del cine de terror en la película, la extensa lista me hacía mucha gracia: para nosotros eran necesario que aparecieran para que la protagonista se construyera una película de género, estilo Hollywood, en la cabeza. En un momento, el marido se lo echa en cara. Sin embargo, en realidad, la película, que ella está viviendo es mucho más retorcida que una de Hollywood.



