
Los amantes de Verona vuelven a reunirse
El film romántico está protagonizado por Amanda Seyfried, la nueva promesa de Hollywood
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Desde que Hollywood domina la producción de cine industrial, además de las películas, su producto más exitoso, el que más se vende son las estrellas. Fábrica de actores muchas veces talentosos pero siempre carismáticos, donde la maquinaria de la pantalla grande pone el ojo- y su enorme poder de difusión global- suele nacer una estrella. De los millones de aspirantes que golpean a las puertas de los estudios unos pocos logran entrar por la puerta grande. Y aun menos consiguen colarse. Ese es el caso de Amanda Seyfried, la protagonista de Cartas a Julieta, el film que presenta Alfa Films mañana en la cartelera local. Mientras las cabezas mandantes de la industria cinematográfica apostaban todas sus fichas a Lindsay Lohan y perdían una rubia de ojos grandes a veces angelicales y a veces perturbadores ganó la partida. Justamente, su primer trabajo en cine fue en la película Chicas pesadas , en la que la ahora descarriada Lohan todavía protagonizaba y Seyfried hacía de la tonta más tonta de la secundaria. Después le seguirían unas cuantas versiones de la misma chica en la pantalla chica y en la grande, un papel intrigante en la muy buena serie Veronica Mars y, finalmente, la oportunidad de destacarse del resto de las aspirantes a estrellas con el papel de Sarah Henrickson en Big Love. Tan tierna como confundida, la hija mayor de la familia mormona secretamente polígama le consiguió a Seyfried la exposición que su carrera necesitaba y el papel que la cambiaría para siempre: Sophie, la hija de Meryl Streep en la versión cinematográfica de Mamma Mia!
El gran éxito de taquilla de la mediocre película musical posicionó a Seyfried como la potencial protagonista de todo film romántico que necesitara de una ingenua de ojos grandes dispuesta a enamorarse. Así lo hizo en Querido John - otro romance con corazón epistolar- y ciertamente a eso apunta Cartas a Julieta , la película de estreno que la tiene como absoluta protagonista.
<b> Trailer de <i> Cartas a Julieta </i></b>
Los amantes de Verona
Existen los films románticos, los muy románticos y luego están los megarrománticos, ésos que provocan suspiros y alguna que otra lágrima, incluso sólo viendo un puñado de escenas sueltas en los avances. Esta última categoría se aplica perfectamente a Cartas a Julieta, cuyo relato está inspirado en una costumbre inspirada en Romeo y Julieta, de William Shakespeare. Sin importar su validez histórica, el mito creado alrededor de la obra de Shakespeare consigue que millones de turistas de todo el mundo visiten el supuesto balcón de Julieta, se saquen la foto tocando su estatua y le dejen misivas pidiéndole consejos amorosos.
En la película dirigida por Gary Winick ( Guerra de novias ), Seyfried interpreta a Sophie, una aspirante a periodista que decide tomarse un anticipo de luna de miel en Verona con Víctor (Gael García Bernal), su novio chef. Allí descubrirá que el muchacho está más interesado en visitar proveedores para su nuevo restaurante que en acompañarla en sus paseos y en uno de ellos se topará con las secretarias de Julieta, un grupo de mujeres que se ocupan de contestar las cartas. La chica se sumará a la tarea con la intención de escribir una nota periodística y por esas casualidades que son marca del género encontrará un mensaje de amor dejado cincuenta años atrás por Claire, una adolescente inglesa enamorada de un joven italiano. Emocionada por la historia, Sophie contestará la carta y a los pocos días se encontrará de frente con Claire, decidida, medio siglo después, a buscar a Lorenzo, su antiguo amor. Interpretada por Vanessa Redgrave, cuya sola presencia en pantalla funciona como un catalizador de emociones, Claire reclutará a su nieto Charlie (Christopher Egan) y a la incipiente periodista en su cruzada romántica.
A Cartas a Julieta no le falta nada para completar el cuadro de lo ultra romántico. De hecho, el director hasta tuvo la visión de contratar a dos actores que están enamorados en la vida real -con algunas ideas y venidas- desde hace 43 años. Es que en la película, filmada en Italia, aparece el actor local Franco Nero, que conoció y se enamoró de Redgrave en 1966 durante la filmación del film Camelot. Después de varios años en pareja y del nacimiento de su hijo Carlo Nero, la pareja se separó para volver a reunirse y luego casarse en 2006. Una historia de amor que parece diseñada a medida de Cartas a Julieta, con sus constantes referencias a los amantes separados y vueltos a reunir, aunque trágicamente, de Shakespeare.
Lo que viene
Luego de interpretar una seguidilla de heroínas románticas, Seyfried fue elegida para un papel bastante menos angelical. En agosto, se estrenará Chloe, una versiónanglohablante de la película francesa Nathalie X, en la que la joven actriz interpretará el papel que en el original de Anne Fontaine hizo Emmanuelle Béart. Dirigido por el canadiense Atom Egoyan, el thriller muestra a Seyfried como nunca antes se la vio en cine, interpretando a una prostituta contratada por una señora casada y paranoica (Julianne Moore) para que intente seducir a su marido (Liam Neeson) supuestamente infiel. Un verdadero desafío para la protagonista de Cartas a Julieta, que, cuando todos miraban para otro lado, se coló entre los primeros lugares del concurso de futuras estrellas de Hollywood.





