
Para descubrir a Nicole Holofcener
La directora centra su cine muy personal en los muchos desafíos de la madurez
1 minuto de lectura'

Una segunda oportunidad es la quinta película de Nicole Holofcener, una directora que merecería ser mucho más conocida y reconocida. Al hablar sobre los motivos por los cuales había aceptado el papel, Julia Louis-Dreyfus se declaró fan absoluta de su cine. Holofcener también hizo televisión. Además de algunas películas para TV dirigió capítulos de las siguientes series, entre otras: Sex and the City , Parks and Recreation y Six Feet Under . Su primer film fue Walking and Talking (de 1996 y con una gran banda de sonido de Billy Bragg), que en la Argentina apareció recién tres años después y en video. Aquí se llamó Confidencias , uno de esos títulos cualunquistas (como Una segunda oportunidad , ya que estamos).
Walking and Talking es un título que es casi un programa explícito para el cine de Holofcener. Personajes (mujeres como protagonistas) que hablan y caminan, y se detienen y hablan más, y siguen en movimiento. Personajes que dudan, que llevan neurosis menos gritonas que las de los personajes de Woody Allen, que incluso cuando viven en Nueva York ( Please Give ) son menos urbanos y menos cosmopolitas que los del neoyorquino. Una situación habitual del cine de Holofcener: mujeres que suelen encontrar otras mujeres con mayores logros laborales o de pareja, envidia, frustración asordinada. Mujeres que van creciendo con la directora: en todas sus películas está Catherine Keener, que tiene casi su misma edad.
Emociones en conflicto
No hay nada lineal y tajante en el cine de Holofcener: es un cine de emociones en conflicto, de zonas grises. Aunque no de personajes grises: hay en ellos una vitalidad no eufórica, en la mayoría de los casos en complicados caminos hacia alguna clase de madurez, o al menos hacia algún aprendizaje, jamás expuesto con didactismo o en forma de receta. Las películas de Holofcener son comedias no exentas de amargura, o dramas con humor amargo, que con lucidez hacen dudar a sus personajes sobre las posibilidades de alcanzar la felicidad. Y desde la duda o la desesperación pueden llegar, al menos, a ver las cosas más claras o con un poco menos de autoengaño.
Su película central en términos de conjunción y despliegue de temas -y la más filosa- es Amigos con dinero (2006, con una de las mejores actuaciones de Jennifer Aniston). Y su mejor película tal vez sea justamente ésta, Una segunda oportunidad (si prestamos atención a su título en inglés, Enough Said , tal vez nos esté indicando que "sobran las palabras", que ya se habló lo suficiente). En esta película combina sus habituales personajes ricos, con matices, imperfectos y dañados, con una trama que tiene como ejes un romance y una revelación que tensa todo y que mejor no contar. Es decir, en su quinta película Holofcener logró integrar su cine de relaciones, conversaciones y frustraciones (y no pocos chistes) con una trama más inscripta en la comedia romántica: usó más elementos genéricos para seguir haciendo un cine personal y con firma. Y con el que suele obtener lo mejor de sus intérpretes.




