
San Luis, una provincia de película
Con 14 films terminados, un presupuesto de 25 millones de pesos para el año que viene y Leonor Benedetto como "madrina", los Rodríguez Saá ponen un pie en el cine
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El hombre es un animal político, dice un viejo axioma. Quién lo duda. La gente de cine no es una excepción, aunque a veces no quiera darse por enterada. En especial cuando la oferta es más que interesante. A meses de los primeros exámenes parciales electorales, las internas y las campañas empiezan a sonar desde diferentes flancos. En San Luis, la familia Rodríguez Saá viene, desde hace algunos años, impulsando la creación de un polo industrial cinematográfico.
No se trata solamente de explotar sus escenarios naturales, sino también de invertir en cine y, de paso, ofrecer servicios de todo tipo. Sin embargo, en San Luis, una provincia chica, agrícola y ganadera con sólo 350 mil habitantes, que no supera el tres por ciento de desocupación, aseguran convencidos que no dejarán que la política condicione la cultura. A tres años de su primer intento de legislar en la materia, la provincia ya participó en la producción de catorce largometrajes; sin embargo, recién ahora parece tener en claro que sólo se puede salir al ruedo con productos de mejor calidad. Al parecer eso ocurrió en el último Festival de San Sebastián, donde estuvo presente con "Próxima salida", del debutante Nicolás Tuozzo (hijo de la actriz Leonor Benedetto, vinculada sentimentalmente con el gobernador Alberto Rodríguez Saá), que tuvo muy buena recepción en la muestra, pero especialmente con "Iluminados por el fuego", del marplatense Tristán Bauer, basada en la experiencia del poeta puntano Gustavo Romero Borri, que logró dos premios: uno de 130 mil euros en la sección paralela "Cine en construcción", para posproducción otro de 10 mil dólares, de la agencia católica Signis, a cambio de derechos de TV. A pesar de estar ambientada en la islas Malvinas, la película de Bauer protagonizada por Gastón Pauls incluye una escena, la de la sangrienta batalla de Mount Longdon, rodada en el Valle de Pancarta. La respuesta en el exterior para dos productos que superan la calidad promedio de sus anteriores experiencias, facilitó a los funcionarios de Rodríguez Saá repensar el tema y salir al ruedo, a pura audacia.
El 8 de septiembre, las dos cámaras legislativas provinciales aprobaron la ley 5675 "? de Cine", que reemplaza a la anterior, lanzada en octubre de 2001. En sus considerandos afirma que "?tiene por objeto impulsar las inversiones en la industria del cine en todo el territorio de la provincia de San Luis, promover el desarrollo turístico, generar nueva oferta de empleo, y fortalecer el desarrollo cultural a nivel local y regional". La ley otorga exenciones impositivas (ingresos brutos, inmobiliarios, sellos), créditos en condiciones de fomento, subsidios, becas y asistencia técnica, organización de concursos y otorgamiento de premios, entre otras ventajas.
En las últimas semanas, y tras su paso por San Sebastián, el jefe del programa de cultura, ingeniero Andrés Horacio Carreras, y el jefe del área de cine, el actor Oscar Di Sisto, viajaron de San Luis a Buenos Aires y viceversa para presentar en una y otra ciudad sus últimas producciones y proyectos. Consultado por LA NACION sobre el tema, Jorge Coscia, presidente del Instituto Nacional de Cine (Incaa), prefirió abstenerse de opinar, al menos en esta etapa del proceso que respalda la provincia.
Uno de los caballitos de batalla, tanto de Carreras como de Di Sisto, es el presupuesto de 25 millones de pesos que manejan para apoyar al cine en 2005.
La semana con la que abrió octubre llegó con novedades que sorprendieron nuevamente a la gente de cine local. Además de firmar acuerdos en San Sebastián con empresas europeas para la coproducción de largometrajes (con Bulbeck&Mas para "Cuatro historias", que se rodará allí y en España, con Filmanova Invest, de Portugal por el proyecto "Hotel Tivoli") así como cartas de intención, por ejemplo con BR-Films&Music, de Gran Bretaña, para la provisión de bandas de sonido, se anunciaron los estrenos de "Próxima salida" (que se produjo el jueves último) y de "Chiche Bombón", de Fernando Musa, para el 21. El comienzo del rodaje de "El buen destino", ópera prima como directora de Benedetto, en la que actuará junto a Federico Luppi, está previsto para el 25 y más adelante vendrán los estrenos de "Cama adentro", de Jorge Gaggero, "Iluminados?" en abril de 2005, y el inminente, rodaje de "Martín Fierro, como un ave solitaria", un proyecto de Gerardo Vallejo sobre el poema de José Hernández.
Sin embargo, lo que más sorprendió fue el anuncio de la inminente firma de una "carta de intención" con la empresa Industrias Culturales San Luis, pool representado por el director de cine y empresario Ricardo Wullicher (en la vuelta a la democracia vinculado al radicalismo y en las últimas elecciones de la Ciudad de Buenos Aires, al macrismo), para la construcción en San Luis de estudios para cine y TV, con una inversión de 4 millones de dólares. En ese mismo sentido se encuadraría el emprendimiento de un empresario ganadero puntano, que estaría dispuesto a levantar allí un estudio para la sonorización de películas con tecnología de punta.
El otro gran anuncio, con la presencia en la Casa de San Luis en Buenos Aires de la ministra de Progreso, Zulema Rodríguez Saá, Jorge "Corcho" Rodríguez, director de Red Lojo y Harel Goldstein, CEO de Filmtel Entertainment Group, y Eugenio Zanetti, fue un acuerdo a largo plazo que arrancaría en febrero con el rodaje de "Arbol de fuego", debut como director del escenógrafo cordobés (radicado en Los Angeles) ganador del Oscar por "Restoration". Rodríguez anunció que también allí se grabarán la mayoría de los 160 episodios de una tira para TV protagonizada por Andrea del Boca, y que Zanetti dirigirá otros dos proyectos, uno de animación y probablemente la adaptación de la pieza "Masterclass", "Habrá que hacer camisetas que digan "Hollyluis", bromeó el escenógrafo.
Carreras señaló que "si bien el país está en la peor crisis de su historia, en nuestra provincia en estos últimos tres años capacitamos a 800 personas para la actividad cinematográfica y estamos generando una nueva industria, que tiene un efecto multiplicador en todos los aspectos de la economía. Que quede en claro que la cultura no se genera por decreto -asegura-, es necesario que exista el deseo en la gente y eso, en San Luis, es una realidad".
La gente de cine del resto del país parece muy entusiasmada, pero también se pregunta si las promesas más ambiciosas se cumplirán, o sólo son de campaña. También cómo será de aquí en más la relación entre el Incaa y San Luis, y si las películas lograrán, alguna vez, una calidad digna promedio y recaudar lo suficiente como para devolver lo pedido. Son preguntas que responderá el tiempo.



