Cómo será el regreso de las batallas de freestyle en cuarentena

Este sábado comienza la FMS en Argentina, la liga de freestyle más importante de iberoamérica. Como en la edición de Perú (foto), en Buenos Aires los raperos fueron sometidos a test de Covid-19 y deberán usar barbijo cuando no están compitiendo, entre otras medidas de seguridad
Este sábado comienza la FMS en Argentina, la liga de freestyle más importante de iberoamérica. Como en la edición de Perú (foto), en Buenos Aires los raperos fueron sometidos a test de Covid-19 y deberán usar barbijo cuando no están compitiendo, entre otras medidas de seguridad Crédito: Gentileza Urban Roosters
Manuel Buscalia
(0)
28 de agosto de 2020  • 13:26

"Tres, dos, uno, tiempo". Este sábado, los amantes de las competencias de freestyle volverán a escuchar en nuestro país la famosa cuenta regresiva característica de las batallas: después de varios meses de impasse por la cuarentena, la Freestyle Master Series, la liga más importante de esta disciplina, comenzará mañana su tercera edición en la Argentina y se convertirá en el primer evento profesional de esta disciplina que se hará de forma presencial, sin público y con transmisión vía streaming -a través del canal de YouTube de Urban Roosters-.

"La vuelta está siendo tremendamente complicada", dice Asier Fernández, CEO y cofundador de Urban Roosters, la empresa que creó la FMS. "En cada país estamos en una etapa diferente con la pandemia y tenemos que tomar una serie de medidas o adecuarnos a lo que estipule el ministerio de sanidad". En julio, la liga empezó en España, México y Perú y a mediados de este mes arrancó en Chile.

En la Argentina, el último país en retomar la FMS, la transmisión se hará desde un estudio de televisión de la Ciudad de Buenos Aires, ubicado en el barrio de Palermo, y se desarrollará a puertas cerradas. "Para nosotros lo más importante es la seguridad tanto de los chicos, de los participantes, como de nuestro equipo. Y por eso somos muy estrictos con el protocolo de seguridad", asegura Asier.

Para el regreso, los diez competidores y cada integrante del jurado tuvieron que realizarse un test rápido de Covid-19 y, como si fuera la burbuja que se armó en la NBA y otros deportes, todos pasaron luego a una etapa de concentración y aislamiento en un hotel de San Telmo. [El personal técnico y las personas involucradas en otras áreas de la organización también tuvieron que realizarse el test.]

"Tenemos todos nuestras propias botellas de agua, comida y eso. No podemos compartir nada. Y nos van a dar nuestros barbijos FMS y solo te los podés sacar en el escenario", dice Mecha, el joven participante de 18 años que se perfila como uno de los posibles ganadores de la temporada 2020 y que, como otros participantes, tuvo que trasladarse hasta Buenos Aires para ser parte del certamen. "Se contrataron autos súper Premium para los que viajamos desde otras provincias equipados con una placa de distanciamiento y con dos choferes a los cuales se les hace el hisopado antes", dice Juan Ortelli, ex director editorial de Rolling Stone y actual jurado de la competencia, desde Mendoza.

Además de los cuidados extremos, la nueva normalidad de esta edición tendrá otro factor clave a lo largo de su desarrollo, que genera expectativas en todos los fanáticos y especialistas del freestyle, ansiosos por saber de qué forma afectará a los competidores y a los jurados: la falta de público.

"La verdad que el público influye demasiado. Hay muchos artistas que dependen de la gente, que dirigen sus acotes hacia ellos", dice MKS, otro competidor clave de la liga. "Es el vector más importante y lo que hace interesante este regreso de batallas en pandemia", afirma Ortelli. Para el jurado, esto va a generar que se vea "un lado más real del nivel de los competidores".

"Hay que prepararse para un cambio de chip tremendo en las batallas de freestyle", agrega Tatu Franchín, nueva integrante del jurado que por primera vez tendrá dos mujeres -también seguirá Tink como el año pasado- entre sus cinco lugares. "El público es el que le dice al competidor que va por el buen camino o que tiene que hacer un cambio porque puede perder la batalla". Por su parte, Mecha opina que "este año el aval no te lo da el público sino el resto de los participantes" que están en las gradas observando a sus colegas. "Hacer gritar a mil personas que no conocés es algo hermoso, pero hacerlo con ocho que son referentes es otra sensación".

Desde la producción trabajaron para que las medidas de seguridad y la falta de la presencia de fanáticos no afecte la calidad del evento. "Tuvimos un upgrade técnico muy grande", dice Facundo Voncoptel, diseñador de puesta en escena y responsable de contenidos visuales. "Entre otras cosas, este año tenemos el doble cámaras, ya que la situación actual nos obligó a replantear ciertos parámetros a la hora de armar un vivo con la gente en el escenario".

"Hemos estado muy obsesionados con el lenguaje visual y cómo vamos a transmitir para que sientan que están viendo la misma competición que el año pasado", asegura Asier. "Más allá de todo, la verdad que va a estar bueno y va a ser alentador volver, sea o no sea con público; esa es la verdad de la milanesa", concluye MKS.

Conforme a los criterios de

Más información

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.