"CQC", en vivo y en directo

Los creadores del éxito más mordaz de la TV regresaron al teatro, en dos noches con mucho humor
Natalia Trzenko
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15 de diciembre de 2001  

Es el año 2050. Mario Pergolini, Eduardo de la Puente y Juan Di Natale usan bastón y peluquín. Perdieron el pelo, pero no las mañas. Siguen juntos, como esas viejas bandas de rock que insisten en perpetuarse sobre el escenario pese a los achaques de la vida. Claro que, a esta altura, ya nadie recuerda cómo se llamaba aquel programa que miraba la realidad del país a través del cristal de la ironía. Sólo Mirtha Legrand, eterna y todavía dueña de los almuerzos televisivos, acepta sentar a su mesa a los ex conductores de "Caiga quien caiga".

"Los CQC" dieron en la tecla. Con este recurso argumental futurista y mucha tecnología a favor lograron no sólo resumir el año 2001 sino, además, ser los anfitriones de las 6700 personas que llenaron por dos días consecutivos el Gran Rex. Con este recurso, volvieron después de dos años al mismo lugar donde dejaron a su público, para dar su ácida versión de los hechos de este agitado año que llega a su fin.Y ahora, lo mejor de esas dos noches se emitirá el próximo jueves, a las 22, en Canal 13. Una combinación de apuesta y anticipo de lo que posiblemente se vea el año que viene en la pantalla que ahora comanda Adrián Suar.

En ese futuro que imaginaron, Fernando Peña es el fruto de la unión (después se verá en qué circunstancias) del ex presidente Carlos Menem y su mujer, Cecilia Bolocco. En otras palabras, es Alberto Menem Bolocco, un hombre que en 2050 se habrá transformado en el conductor de "Escándalo", el último eslabón en la evolución de programas como "Intrusos" o "Indomables".

En ese contexto, los tres ancianos explican qué ocurrió en el pasado, aquel 11 y 12 de diciembre de 2001, en el teatro Gran Rex, cuando todavía podían darse el lujo de entrar caminando por los pasillos de la sala, con sus clásicos anteojos negros, ovacionados como una verdadera banda de rock.

El futuro llegó hace rato

Ahora es el año 2001. Y la verdad es que entre tantos ajustes, romances, casamientos, procesamientos y votos bronca, se extrañaba el zumbido molesto de la mosca de "CQC". Esa que, guiada por la mano de Andy Kusnetzoff, es capaz de hacer confesar a Pelé que después de todo no es tan malo ser el segundo mejor jugador del mundo. Después de Diego Maradona, claro. O esa que, conducida por Daniel "Cara de Piedra" Malnatti, genera en el televidente partes iguales de incomodidad, risa y admiración.

En realidad, lo mismo ocurría dos años atrás. Sólo que en ese entonces, seguros de que se venían épocas de sopor y aburrimiento, decidieron bajarse de la nave insignia de la productora Cuatro Cabezas. De más está decir que el país se encargó de echar por tierra cada uno de sus argumentos. Como prueba, la realidad.

Es cierto, el país cambió. El gobierno también. Pero hay cosas que permanecen inalterables. Los mandamientos no escritos de "Caiga quien caiga", por ejemplo, siguen vigentes. Para los conductores, Pergolini, De la Puente y Di Natale. Y para los noteros: Kusnetzoff, Malnatti, Nacho Goano, Gonzalo Rodríguez y Daniel Tognetti (que no fue al teatro).

En este presente, entonces, el equipo volvió con el mismo sarcasmo. Y quizá con un poco más. Pero la ironía de CQC es democrática. No perdona a sus entrevistados, pero tampoco a ellos mismos. "Eso es parte de nosotros. Lo que se ve en pantalla es nuestra relación diaria", dice De la Puente, que soportó con gracia la burla de sus compañeros sobre su desempeño en "Audacia".

Si el teatro fue un test, dio positivo. Al menos, el público -jóvenes, en su mayoría- llenó la sala dos veces, pese al límite de extracción de los cajeros. Y los ovacionó en cada nota como si se tratara del fin de una de las canciones favoritas de la banda.

Camino al infierno

CQC se fue en 1999 para nunca más volver. Pero esa frase caducó casi inmediatamente. Ya a principios de este año, en la productora que dirigen Diego Guebel y Pergolini, la operación retorno empezó a germinar. No sólo por el romance Shakira-Antonio de la Rúa. Tampoco por el procesamiento de Menem ni por las elecciones. Pero todo junto -afirman- fue demasiado para una sola temporada.

"No hubo un hecho preciso. El momento en el que realmente nos pusimos a trabajar fue cuando Mario nos dijo que el proyecto era firme. Que íbamos a hacer dos funciones de teatro, y que de allí iba a salir un especial para la TV", recuerda Di Natale, que a estas alturas arrastra el cansancio de los cuatro meses de preparativos, más las dos funciones.

Lo cierto es que para fin de julio Pergolini ya había imaginado el argumento que los devolvería a la grilla televisiva. Y también había arreglado el regreso a una pantalla que los quería desde hace mucho tiempo: la de Canal 13.

Pero sólo con la idea no alcanzaba. Además de intentar guardar el secreto todo este tiempo, hubo que convocar a los ex noteros, que ya estaban desperdigados por otros programas. También hubo que conseguir que Mirtha Legrand aceptara ser el centro de una situación lo suficientemente ácida como para que la diva dudara. Y, como si fuera poco, lograr resumir un año en el que no habían salido a cazar a sus presas.

Algunos de esos puntos se lograron. Lo del secreto, claro, fue imposible. En cuanto el primer micrófono de CQC salió a la calle, el misterio quedó develado: los chicos malos estaban de vuelta. Los demás objetivos, en cambio, se cumplieron. Mirtha aceptó, los noteros volvieron a ponerse el traje negro, y la realidad argentina -hay que decirlo- pareció adecuarse a sus críticas intenciones.

Con esa materia prima a favor, los CQC regresaron bastante más ácidos de lo que se fueron. O al menos ésa es la sensación después de dos años de modorra televisiva. En opinión de Di Natale, este retorno "no fue más duro que la media del programa en general. Si algo cambió en estos dos años es el ánimo de la gente: hay mucha más desilusión". Y algo similar piensa De la Puente: si las críticas sonaron más feroces es porque "las apretadas del Gobierno a la gente son más feroces. Lo mismo que decíamos antes ahora parece mucho más fuerte".

Cierto o no, el público respondió con aplausos los remates de los noteros. Y con silbidos las apariciones de algunos personajes, como Cavallo, el enemigo público número uno para la platea del Gran Rex.

Más allá de los espectadores, lo cierto es que hasta los políticos parecían extrañar a los hombres de negro. "¿Volvieron? ¡Felicitaciones!", repitieron cada vez que veían el símbolo característico entre la maraña de periodistas. Un comentario extraño tratándose de las víctimas de este equipo que se ufana de "patear al caído", como dice el conductor. Pero también un comentario comprensible si se tienen en cuenta los buenos réditos que sacaron algunos políticos intentando hacer gala de su humor (¿?) por TV.

Antonio Cafiero, Raúl Alfonsín, Luis Barrionuevo, Cavallo, Carlos Menem, Inés Pertiné, Soledad Silveyra, Irma Roy, Lilita Carrió y Carlos Ruckauf, entre otros, fueron blanco de los certeros disparos del equipo.

Lo que importa es competir

El teatro fue apenas el comienzo. Ahora queda la dura pelea del ring televisivo. Un enfrentamiento que esta vez será más duro, porque los chicos han ascendido a las ligas mayores y deberán competir cuerpo a cuerpo con el peso pesado de Telefé, Marcelo Tinelli.

Se sabe. Este juego tiene sus reglas. De hecho, el partido definitivo, que se iba a realizar pasado mañana, cambió sorpresivamente de fecha. Y ahora, los CQC saldrán a la cancha el próximo jueves. Una jugada maestra. Para este lunes, Tinelli ya había preparado su despedida del año, con un programa de tres horas que incluirá mucho despliegue y la presencia de las taquilleras chicas Pops Stars. "Tinelli compite con Mario desde siempre. No me sorprende nada de lo que haga, porque cuando se trata de Mario, quiere ganar. Pero aunque nos supere por 78 puntos contra 14, nosotros igual ganamos", desliza De la Puente.

Más allá de la opinión, la pelea todavía no se definió. Ahora habrá que ver qué ocurre cuando Tinelli se entere del cambio. Cuando sepa que, en lugar de los chicos malos, deberá enfrentar -no deja de ser irónico- al film "Mi pobre angelito", programado en su lugar. De todos modos, el primer test de CQC, el encuentro en el teatro, fue exitoso. Ahora queda la pantalla del 13. Una prueba que puede anticipar lo que vendrá el año que viene, o en 2050, cuando sigan insistiendo en reunirse, tal vez sin pelo, pero con las mismas mañas.

Noche de gloria

  • La revelación

    Daniel Malnatti
  • El público ya lo conoce, pero las coberturas que hizo en este especial superaron todos sus trabajos previos.

  • El número

    6700 espectadores
  • Pese a la crisis y las sucesivas medidas que anunció Cavallo, "CQC" logró vender todas las entradas de 10, 15, 20 y 25 pesos.

  • La tecnología

    Dos pantallas gigantes
  • Sirvieron para que todo el teatro pudiera ver en detalle lo que sucedía en el escenario. Además, hubo 8 cámaras de Canal 13.

  • El maquillaje

    Viejitos
  • Sí, aunque suene raro, los conductores de "CQC" pasaron por la sala de maquillaje para envejecer cincuenta años.

    Sobredosis de Pergolini

  • El jueves, a las 22, el mismo día y a la misma hora en que Canal 13 pondrá en pantalla el retorno de "Caiga quien caiga", la cadena MTV saldrá a ilustrar a los seguidores del ciclo con el "Diary Mario Pergolini... CQC ataca de nuevo", una mezcla de backstage de todo lo que ocurrió en el teatro, más las reuniones de producción que antecedieron a este encuentro. Esta será la primera vez que la MTV haga un diario de un personaje de América latina. Hasta ahora, los elegidos habían sido Marilyn Manson, Britney Spears, Limp Bizkit y Backstreet Boys, entre otros.
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