
Estaba en mi tercer año de estudios en la escuela de arquitec-tura, donde conocí a Nick Mason y Rick Wright.
1 minuto de lectura'
Al finalizar cada trimestre organizábamos un show, y esa vez conseguimos a Cream. Era en un salón pequeño, donde una vez hice de Happy Loman en la obra Muerte de un viajante, de Arthur Miller. Se levantó la cortina y los tres integrantes comenzaron a tocar "Crossroads". Nunca antes había visto u oído algo así. Estaba estupefacto por la cantidad de equipos que tenían: la batería de doble bombo de Ginger Baker, los dos amplificadores Marshall de 4 por 12 de Jack Bruce y todos los aparatos de Eric Clapton. La imagen era sorprendente y el sonido explosivo. Habían pasado dos tercios del recital cuando uno de ellos dijo: "Queremos invitar al escenario a un amigo de los Estados Unidos". Era Jimi Hendrix, y ésa fue la primera noche que tocó en Inglaterra. Salió e hizo todos los movimientos que ahora son famosos, como tocar con los dientes. Esa entrada me salió más o menos una libra. Debe haber sido la mejor compra que hice en mi vida. Después de eso, Pink Floyd comenzó a tocar de manera profesional, y nos encontrábamos con Cream durante las giras. ¡Influyeron a tantas personas! Jimmy Page, cuando vio a Cream, debió de haber pensado: "Carajo, me parece que me voy a dedicar a esto". Y luego formó Led Zeppelin. Junto con los Beatles, nos mostraron a los que estábamos entrando en el negocio de la música un camino que podíamos tomar, que no tenía por qué ser pop, pero podía resultar popular al mismo tiempo. Ginger Baker ya estaba loco en esa época, y estoy seguro de que lo sigue estando. Le pegaba a la batería con más fuerza que cualquier otro baterista que haya visto, con la posible excepción de Keith Moon. De Eric Clapton no hay nada que decir: es espectacular. ¿Y Jack Bruce? Quizás el bajista más talentoso del mundo. Cream fue, como The Doors y Love, una banda muy innovadora en la música de la Costa Oeste de los Estados Unidos. Además de ser un excelente grupo de blues, Cream la tenía muy clara en muchos otros estilos. Hay canciones en todos los álbumes de Cream que todavía me asombran, como "Crossroads", "Sunshine of Your Love", "White Room" y "I Feel Free". Estaban tratando con desesperación de escribir material que fuera progresivo y original. Y lo lograron. Es por eso que su trabajo ha perdurado tanto tiempo y tan bien. Y por eso resultó imposible conseguir una entrada para los próximos shows de Cream en Londres. Me imagino que, de nuevo, se me van a salir los ojos cuando los vea en el Royal Albert Hall.
1- 2
Inés Estévez: su deseo de escapar del estereotipo y por qué siente que, aunque “no encaja” en este mundo, el trabajo la salva
3Cómo vivió Mirtha Legrand las horas previas a su cumpleaños: un reencuentro, un detalle en la vajilla y un premio
4La noche de Mirtha: del brillante look de la Chiqui en la previa a su cumpleaños 99 a sus consejos para mantenerse espléndida



