"Creo en el poder de la actuación"
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Federico León está convencido de que en los últimos años el teatro estuvo amparado en la idea de que Dios no existe y, por lo tanto, "fueron los años del cinismo. Me parece -dice- que este momento impone volver a sostener algo. En principio creo en el poder de la actuación, creo que una obra puede perturbar a una persona".
-Sentís que el teatro está muy mal.
-Me parece que ese gesto de guiñar un ojo en forma cómplice al espectador está vacío. Y Godot tiene que entrar, no tiene que decir nada, pero tiene que entrar. Sigo viendo una obra donde hay un tren que nunca va a llegar y mientras, como Dios no existe, conversamos. Y ese tren tiene que llegar al final de la obra. Me puedo permitir hacer cualquier cosa, puedo mirarme el ombligo y lo que importa es que sea leído porque lo hice yo. Voy a hacer una obra estúpida, idiota, y eso va a ser leído. Y soy un intelectual e hice estas obras anteriores. A mí en principio eso ya no me produce gracia, no me sucede nada. Se hacen cosas para unos pocos, para uno mismo. Insisto con que hoy es muy difícil sostener algo y que mañana no se caiga. Pero creo en un relato de actuación, creo que pasa algo entre el espectador y los actores, que algo circula. Pienso en la escritura, en la observación de eso que circula y en un texto que se va modificando de acuerdo con las limitaciones y las posibilidades de los actores.





