Daniel Barenboim abrió en Berlín el Año Wagneriano
Con el preestreno de esta obra se cerró una nueva producción del ciclo de El Anillo..., a la vez que comenzaron los festejos por el 200° aniversario del nacimiento del compositor
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BERLÍN. El preestreno de E l c repúsculo de los dioses , presentado el domingo en Berlín con la dirección musical de Daniel Barenboim, cierra el ciclo de El Anillo del Nibelungo, de Richard Wagner, y, al mismo tiempo, abre de hecho el muy esperado Año Wagneriano, que -a partir de Alemania y la "verde colina" de Bayreuth- celebrará en todo el mundo el bicentenario del nacimiento del compositor.
Así, la del domingo fue una cita musical muy esperada, ya que la tetralogía -que se coprodujo entre la Staatsoper de Berlín y la Scala de Milán, donde Barenboim es director invitado- llegó a su último capítulo en un año altamente simbólico. Los amantes de la música de este discutido compositor no dejaron escapar la ocasión y en la platea se sentaron políticos y melómanos, entre ellos el mismísimo director de la Scala, Stéphane Lissner, quien dirigirá la Ópera de París a partir de 2015.
La representación de esta tetralogía termina siendo, en particular en Alemania, espejo de esta época. En el caso de la puesta en escena, firmada por el belga Guy Cassiers, hubo sin dudas un mensaje de austeridad. Escaleras geométricas se movían de manera horizontal en escena para dejar entrar y salir el coro, mientras la verdadera innovación se concentraba en las proyecciones de videos: a veces abstractas e inspiradas en las tecnologías contemporáneas, otras representativas con imágenes que anunciaban la trama, como la muerte del propio Sigfrido.
El cierre fue saludado con un gran aplauso y hasta con una ovación para Iréne Theorin, quien interpretó a Brunilda, aunque hubo sonoras críticas para Sigfrido, encarnado por Ian Storey.
"Wagner es un fenómeno también por el hecho de no haber perdido su modernidad -dijo Barenboim, en un encuentro con periodistas alemanes después del preestreno-, es impresionante por su lenguaje musical y por la instrumentación. Nosotros nos modificamos, nos hacemos más modernos y su música se moderniza con nosotros." Esto aseguró quien fue el primer director judío en dirigir al compositor asociado con el régimen nazi de Adolf Hitler.
Más allá de Berlín, el 22 de mayo de 2013, el mundo de la música celebrará el 200º aniversario del nacimiento de Wagner. Incluso las salas medianas y pequeñas están trabajando ya en producciones propias de la tetralogía operística de El Anillo... Pero también fuera de los grandes escenarios, en institutos de investigación musical de todo el mundo se están calentando motores para el año de Wagner.
Entre el sinfín de encuentros programados para esta recurrencia, hay tres que caben destacar. En Leipzig, la ciudad natal del compositor alemán, se escenificarán algunas de sus obras tempranas, como Das Liebesverbot y Renzi . En Dresde, ciudad donde Wagner estrenó algunas de las obras que le dieron popularidad, la Semperoper programó una nueva y ambiciosa puesta en escena de El holandés errante . Mientras tanto el evento más esperado, el que alojará también el concierto conmemorativo oficial del aniversario, tendrá lugar en Bayreuth, la localidad bávara cuyo festival sigue consagrado cada año, en exclusiva, a Wagner. El director de orquesta alemán Christian Thielemann dirigirá allí el concierto en la noche del 22 de mayo. En los días siguientes continuará el acontecimiento más esperado por el colectivo de wagnerianos de todo el mundo: el estreno de un nuevo Anillo..., el 26 de julio, en la apertura de temporada del festival operístico. Toda puesta en escena que se realiza en la "verde colina" donde el mismo Wagner ordenó construir el teatro para sus óperas genera peregrinaciones de fanáticos. La de este año se cargará, además, del significado simbólico del aniversario y las polémicas están garantizadas, como cada año, por una producción firmada por el provocador Frank Castorf, con Kirill Petrenko en la batuta.
Paralelamente al programa musical, Wagner alimentará este año, aún más, un filón de nuevas investigaciones acerca de su obra. A partir del Forschungsinstitut für Musiktheater (Instituto de Investigación de Teatro Musical) de la Universidad de Bayreuth, se articularon las actividades de estudio del compositor a nivel global en la iniciativa WagnerWorldWide 2013, que incluye a las universidades de Berna, de Carolina del Sur y de Shanghai, entre otras.
"Es que Wagner -según dijo el mismo Barenboim en una reciente entrevista con este diario- fue uno de los compositores más grandes del mundo, escribió música de enorme belleza; sin embargo, fue un ser humano mucho peor que ordinario y no sólo por su antisemitismo." Escribió pues una obra controvertida titulada El judaísmo en la música , en la que acusaba los judíos de ser la ruina de Alemania. "La asociación entre la Alemania nazi y Wagner es para algunos demasiado fuerte, estas personas no logran tolerarlo, y yo lo respecto", reiteró Barenboim en su encuentro con los periodistas.
Soñada conexión argentina
Daniel Barenboim anunció anteayer un encuentro con su colega Martha Argerich. Ambos ofrecerán un concierto en el marco del tradicional festival de Semana Santa Festtage, en abril del año que viene. "Entenderán que estoy muy emocionado, no sólo a nivel musical sino también a nivel afectivo por este concierto –dijo Barenboim en Berlín después del estreno de El crepúsculo...–. No tocamos juntos hace muchísimos años, y estoy muy contento de que haya aceptado. Somos de la misma generación y ella nació en Buenos Aires como yo, y estudió con el mismo profesor de piano [el ítaloargentino Vicente Scaramuzza]."
Los dos pianistas –que habían actuado juntos por última vez en los años 80 en París– tocarán a cuatro manos en un piano y en dos pianos separados. La expectativa es grande, así que las entradas se empezarán a vender el próximo sábado 23.
El festival contará además con una puesta de Simon Boccanegra, de Verdi, con Plácido Domingo en el rol principal (como barítono) y de Tannhäuser, de Wagner, con dirección escénica de la reconocida coreógrafa alemana Sasha Waltz. Por primera vez en la historia de los Festtage, que el año que viene cumplen 25 años, en 2014 estará invitada la Orquesta Filarmónica de Viena, que interpretará las últimas tres sinfonías de Mozart.





