
{ Los mejores momentos musicales de Harrison }
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En una entrevista de Rolling Stone realizada a fines de 2000, George Harrison describió su música de la siguiente manera: "Guitarras, base de batería y grabaciones analógicas. Me gusta que sea así. No cambia según la moda. Mis pantalones no se ensanchan ni se angostan cada seis meses. Mi música es igual que siempre, y punto". Más allá de aquella modesta apreciación, hay toda una obra que desde hace tiempo está a la espera de que se la redescubra. La imagen de beatle enigmático y reservado cultivada por Harrison encubría una laboriosidad que floreció inclusive cuando formaba parte de los Beatles, luchando por meter más de una o dos canciones en cada lp editado por
El grupo. En noviembre de 1968 Harrison publicó el primer disco solista de un beatle, Wonderwall Music, una ambiciosa banda sonora que combinaba rock occidental y sesiones registradas con músicos tradicionales de la India. Harrison usó el sello de los Beatles, Apple, para embarcarse en la aventura de componer temas y encargarse de la producción de una amplia gama de intérpretes. La generosidad de Harrison para cooperar en los discos de sus amigos y colegas como músico de sesión se refleja en la diversidad de seudónimos que empleó en muchas de sus apariciones: L’Angelo Misterioso, Hari Georgeson, George O’Hara, P. Roducer. Daba pocas entrevistas y era reacio a promover sus propios trabajos, tanto que hizo una sola gira por los Estados Unidos (en 1974). Sin embargo, siempre grabó sus álbumes con un cuidado por la pureza -el espíritu y la destreza esenciales del rock & roll de los años 50- que no menguó jamás.
Lo que sigue es un análisis de los más grandes éxitos que tuvo Harrison en su vida musical, como beatle, como solista y como colaborador: doce momentos cruciales de la evolución artística de uno de los compositores y guitarristas más sublimes e influyentes que dio el rock & roll. "No se puede decir que esté orgulloso de las cosas que hago", declaró Harrison a Rolling Stone. "No uso esa palabra." Y eso que se había ganado el derecho.
Cry for a ShadowDe George Harrison y John LennonProducida por Bert KaempfertGrabada entre el 22 y el 23 de junio de 1961 en el Friedrich-Ebert-Halle, Hamburgo, AlemaniaEditada originalmente por Tony Sheridan en el ep Mister Twist en Francia, en abril de 1962
C compuesto principalmente por george harrison y registrado casi como quien no quiere la cosa en la primera sesión de grabación profesional de los Beatles, este tema instrumental fue el reconocimiento oficial a las dotes de compositor del guitarrista. Pero, antes que nada, fue la primera canción original de los Beatles que se grabó en estudio y que apareció en un disco, ya que "Love Me Do" saldría en Gran Bretaña seis meses después, en octubre de 1962. En una nota escrita a mano que data de aquella época, Paul McCartney manifestaba que entre él y John Lennon tenían un total de "unas setenta canciones" escritas. Pero fue Harrison, de 18 años, quien se llevó los laureles la primera vez.
En mayo de 1961, durante la segunda residencia prolongada de Harrison, Lennon, McCartney y Pete Best (el baterista original) en Hamburgo, Alemania, Bert Kaempfert, productor alemán y líder del grupo mor, vio a los Beatles en el Top Ten Club, donde compartían cartel con el cantante británico Tony Sheridan. De inmediato, Kaempfert juntó a Sheridan y a los Beatles en un estudio y los hizo grabar siete canciones. "Representaban algo nuevo para nosotros", dijo Karl Hinze, el ingeniero de sonido de la sesión, en 1996. "Algo fuerte, fuerte, fuerte."
Kaempfert no tenía mucha confianza en las aptitudes de Lennon y McCartney como compositores. En octubre de 1961 empalmó versiones ruidosas de "My Bonnie" y "The Saints" en un simple atribuido a Tony Sheridan y los Beat Brothers. Por irónico que parezca, determinó que el diamante en bruto "Cry for a Shadow" era el único original de los Beatles que valía la pena grabar. La melodía, que en principio se tituló "Beatle Bop" y que Harrison compuso a modo de burla al grupo instrumental británico The Shadows, consistía básicamente en una sola nota, entrecortada con un staccato y modulada con unos gemidos penetrantes de la guitarra. La grabación, basada en la demoledora guitarra rítmica de Lennon (de ahí que figure como coautor) y marcada por los estrepitosos alaridos de McCartney, captó la agresiva precisión del estilo de Harrison en pleno surgimiento, cuando todavía se encontraba a mitad de camino entre sus primeros amores -el vigor punzante de los ídolos del rockabilly Carl Perkins y Scotty Moore- y el punteo incisivo de los solos que tocaría en "I Saw Her Standing There" y "A Hard Day’s Night". "Para mí era obvio que tenían un talento enorme", dijo Kaempfert en 1964 acerca de los comienzos salvajes de los Beatles. "Pero nadie -ni ellos mismos- sabía cómo usarlo ni adónde los llevaría."
Don’t Bother MeDe George HarrisonProducida por George MartinGrabada entre el 11 y el 12 de septiembre de 1963 en los estudios emi, Londres.Editada por los Beatles en With The Beatles en Gran Bretaña, el 22 de noviembre de 1963, y en Meet The Beatles en los Estados Unidos, el 20 de enero de 1964
Don’t bother me", la primera cancion de George Harrison que salió en un álbum de los Beatles, nació a mediados de agosto de 1963 mientras el guitarrista estaba recluido por enfermedad en un hotel de Bournemouth, Inglaterra, durante los recitales que los Beatles dieron en esa localidad a lo largo una semana. Indiscutiblemente, Harrison escribía sobre el abandono romántico y la parálisis que origina la pérdida, pero la inquietante melodía modal y la manera directa de expresarse ("Así que andáte,/ dejáme en paz,/ no me molestes") dicen mucho de la desconfianza que le producía el estrellato y de la necesidad imperiosa de tener privacidad en medio de la locura de su vida de beatle. Mientras el mundo caía a sus pies, Harrison ya escribía y cantaba sobre la la incomodidad del éxito y la banda con la cual lo había logrado.
"Yo tenía problemas para decirles a John, Paul y Ringo, que había escrito un tema para un disco", reconoció Harrison en 1969, "porque mentalmente me parecía, en aquel entonces, que estaba tratando de competir. Y el nivel de los temas tenía que ser bueno, porque [los de John y Paul] eran muy buenos. No quiero que los Beatles graben cualquier basura por mí... nada más que porque la escribí yo".
Pero "Don’t Bother Me", con el desánimo que expresa la letra, destacado por una agitada cadencia de rock latino y por un efecto que da la sensación de que el tema está por terminar antes del estribillo, era más elaborado que lo que entonces se le reconoció a Harrison como compositor y letrista principiante. De hecho, a los Beatles les salió bien sólo después de dos días y diecisiete tomas, casi una vida al lado de las sesiones instantáneas que se hacían en esa época. Todos los demás beatles tocaron percusión complementaria -pandereta, bongó-, y Harrison remató la sombría potencia de la canción con un solo de guitarra corto y gruñón.
Como beatle y como compositor de desarrollo tardío, Harrison no recibiría nunca el respeto y los aplausos que se llevaron John Lennon y Paul McCartney. De todas maneras, siempre se tuvo fe como contrincante. "A veces la cuestión es que quien más presiona consigue meter más temas en el álbum. Tiene que ver con las personalidades", señaló en aquella entrevista de 1969. "En mi opinión, si voy a cantar canciones en un disco, es mejor si son mías."
A Hard Day’s NightDe John Lennon-Paul McCartneyProducida por George MartinGrabada el 16 de abril de 1964 en los estudios emi, LondresEditada por los Beatles en A Hard Day’s Night, el 26 de junio de 1964 en los Estados Unidos y el 20 de julio de 1964 en Gran Bretaña
Pocas veces tenemos la posibilidad de oir como la pifiaban los Beatles en el estudio, pero los descartes de esta pieza impecable -que da título al primer largometraje de los Fabulosos Cuatro- son un ejemplo excelente de la devoción por la perfección que profesaba George Harrison. John Lennon apenas había terminado de componer el tema el día anterior a la sesión, y el grupo lo grabó en el tiempo récord de tres horas. En la toma uno, que integra el cd doble Anthology 1 (1995), se nota que Harrison trata de darle estructura al solo, ya que puntea con inseguridad un fragmento de riff en su guitarra Rickenbacker de doce cuerdas. En otra toma, que salió a la luz por primera vez en una edición pirata editada en la década del 80, Harrison directamente se embrolla con las cuerdas, se va de ritmo y se equivoca con las notas.
Pero a las 10 de la noche, cuando los Beatles le pusieron el moño a la sesión -y al tema-, Harrison ya había pasado a ser la voz instrumental definitiva de un éxito magnífico y de un disco fundamental en la historia de los Beatles. Es la Rickenbacker la que desparrama armónicos sobre el acorde inicial de Lennon, y es Harrison quien puntea el nítido arpegio del final. Y, en medio de la canción, esculpe uno de sus solos más memorables: una brillante sucesión ascendente de notas que toca dos veces y que completa en ambos casos con un maravilloso rasguido, mientras el piano de George Martin repite el tañido de la guitarra.
"George, en el estudio, se pasaba un montón de tiempo sacando los solos; nada se hacía rapidito", revela el ingeniero de grabación Geoff Emerick, que trabajó con los Beatles en ésa y en otras sesiones. "A él todo le resultaba un poquito más difícil; las cosas no salían así no más." Pero la perseverancia de Harrison era esencial en los métodos de trabajo de los Beatles: equilibraba la impetuosidad de Lennon y la facilidad melódica de Paul McCartney. "Al ver cómo se esforzaba en el estudio con la guitarra", dice Emerick, "uno comprendía que en su interior trataba de perfeccionarse como músico".
Everybody’s Trying to Be My BabyDe Carl Perkins Grabada el 25 de noviembre de 1964 en el teatro Playhouse de Londres.Editada por los Beatles en Live at the bbc en 1994
E l 31 de mayo de 1964, en una fiesta que dieron los Beatles después de un recital, en Londres, George Harrison se acercó a uno de los artistas invitados, Carl Perkins -gran guitarrista del rockabilly- y, tras una breve presentación, le preguntó sin anestesia en qué tono estaba "Honey Don’t". Perkins le contestó que la había escrito en Mi mayor. Harrison miró a John Lennon y dijo: "Te dije que la estábamos tocando mal".
Durante su etapa de formación y sus primeros años de fama, los Beatles hicieron más covers de temas de Perkins que de ningún otro intérprete. Entre las once canciones compuestas y/o grabadas por Perkins que los Beatles tocaron en escena, en estudio y en la radio bbc estaban "Honey Don’t", "Matchbox", "Sure to Fall (In Love With You)", "Blue Suede Shoes" y "Everybody’s Trying to Be My Baby". Esta última, en la que Perkins bromeaba sobre la atracción que ejercía sobre las chicas, había aparecido en el lp de Sun Records Dance Album of Carl Perkins (1958).
Entre los Beatles no había seguidor de Perkins más fiel que Harrison. Durante su adolescencia, George hizo rock con el seudónimo de Carl Harrison. Su estilo interpretativo, aparentemente elemental -esa guitarra rítmica chasqueante y aguda, esa primera guitarra punzante y concentrada-, provenía sin duda del alegre minimalismo country de Perkins.
Con "Everybody’s Trying to Be My Baby", ya en 1961, Harrison se lucía como vocalista en las presentaciones en vivo de los Beatles. Entre 1963 y1965, el grupo la grabó varias veces para la bbc. En Abbey Road, el 18 de octubre de 1964, la liquidaron en una sola toma para lanzarla oficialmente en el lp británico Beatles for Sale (en los Estados Unidos salió en Beatles ’65). Pero esta versión para la bbc registrada en noviembre del mismo año es la muestra suprema de la fijación que tenía Harrison por Perkins: la voz juvenil del beatle está rodeada de un eco del estilo de las grabaciones de Sun Records, Harrison puntea sus yeites con una pasión propia de esos bares de ruta norteamericanos, y los demás beatles lo siguen con un ritmo de campesinos.
La canción, que hace graciosas referencias al ego del músico de rock y a las hordas de admiradoras fogosas, terminó siendo especialmente irónica para Harrison a fines de 1964. De ahí que, en su boca, los primeros versos ("Bueno, sacaron un poco de miel de un árbol,/ la disfrazaron y le pusieron mi nombre") resulten una observación artera y burlona acerca del peso y la ridiculez de su súbita y asfixiante fama. La radiante inocencia de la beatlemanía ya se estaba evaporando.
If I Needed SomeoneDe George HarrisonProducida por George MartinGrabada el 16 y el 18 de octubre de 1965 en los estudiosemi, LondresEditada por los Beatles en Rubber Soul en Gran Bretaña, el 3 de diciembre de 1965, y en "Yesterday"... And Today, en los Estados Unidos, el 20 de junio de 1966
E sta joyita con un particular punteo de guitarra es el resultado de un notable intercambio de influencias entre los Beatles y uno de los que entonces eran sus grupos nuevos preferidos, los Byrds. En 1964, cuando Roger McGuinn, Gene Clark y David Crosby estaban haciendo demos en Los Angeles como grupo de folk acústico, McGuinn vio que Harrison tocaba una guitarra Rickenbacker roja de doce cuerdas en A Hard Day’s Night. "Llevé mi acústica [de doce cuerdas] y mi banjo de cinco cuerdas a la casa de música", recuerda McGuinn, "y los canjeé por una eléctrica de doce cuerdas". La Rickenbacker de McGuinn se convirtió en el sonido distintivo de los Byrds y en el instrumento propio de la revolución del folk-rock.
Los Beatles les retribuyeron su admiración. John Lennon y Paul McCartney presenciaron una actuación de los Byrds en Inglaterra a principios de 1965, y en agosto, McCartney y Harrison asistieron a una sesión de los Byrds en Los Angeles. "Estábamos grabando «She Don’t Care About Time»", precisa McGuinn. "Recuerdo que a George le fascinó eso de Bach que toqué en el medio", un conmovedor fragmento de "Jesus, Joy of Man’s Desiring [Jesús alegría de los hombres]" interpretado con la Rickenbacker. "Me dijo: «¡Qué bueno! Me encanta». Le parecía que encajaba de manera genial en la canción."
Dos meses después, Harrison le hizo a McGuinn el elogio supremo cuando los Beatles grabaron "If I Needed Someone", con una cautivante atmósfera de indolencia ("Tallá tu teléfono en mi pared y quizá recibas un llamado mío") y riffs cristalinos adaptados del yeite que hace McGuinn en "The Bells of Rhymney", de Mr. Tambourine Man, el primer álbum de los Byrds. En su autobiografía I.Me.Mine, Harrison caracterizó esta canción como una serie de variaciones sobre un acorde en Re: "Si vas moviendo el dedo, te salen distintas melodías". Pero a McGuinn le agradeció como correspondía.
"George fue muy sincero sobre esa cuestión", asegura McGuinn, que entonces usaba su verdadero nombre de pila, Jim. "Nos mandó [el disco] por adelantado y dijo: «Es para Jim», por ese yeite."






