
Distintas caras del arte de sobrevivir
Tres programas de Discovery Channel enseñan técnicas de supervivencia en ámbitos salvajes o urbanos
1 minuto de lectura'
Luego de vivir sus aventuras por separado, la pareja formada por el capitán retirado del ejército norteamericano, experto en técnicas de supervivencia, Mykel Hawke y su esposa, la periodista televisiva británica Ruth England, decidió unir fuerzas y realizar en común el programa Pareja salvaje , en el cual ambos van a lugares inhóspitos del planeta y tratan de sobrevivir con la única ayuda de un cuchillo y la ropa que llevan puesta.
"Durante unos 12 años, me la pasé haciendo un montón de viajes por mi trabajo como periodista. Iba a zonas remotas de Africa y la India, a lugares a menudo alejados de un hospital o un médico confiable. Por eso quería algún tipo de formación básica de primeros auxilios y un entrenamiento básico de supervivencia para el caso de que mi equipo, o yo mismo, estuviéramos en problemas. Estuve buscando a alguien que me pudiera entrenar en eso durante mucho tiempo y terminé casándome de casualidad con un experto", confiesa ella, a modo de explicación sobre cómo llegaron a trabajar juntos.
Mykel domina el mundo de la supervivencia, gracias a sus experiencias como militar cuando tuvo que enfrentar muchas situaciones difíciles en el ámbito natural. Ruth, sin embargo, no siempre sabe qué hacer en los ambientes salvajes. Con la intención de solucionar ese problema, él le enseña las técnicas necesarias para sobrevivir en diferentes terrenos, desde construir un refugio y aprender a cazar para alimentarse, hasta encontrar una ruta de salida que les permita ser rescatados. A partir de pasado mañana, los martes a las 22, Discovery Channel pondrá en pantalla los episodios de esta serie en la que se pueden ver las apasionantes vivencias del matrimonio en la naturaleza salvaje.
Más experiencias extremas
La oferta de programación de Discovery cuenta con otras series en las que el foco está puesto en la enseñanza de técnicas para salir con vida de situaciones extremas. Se trata de las series El peor de lo s casos, que se emite desde agosto, los martes, a las 21, y Mundos perdidos con Les Stroud , que se estrenó a principios de octubre y se emite los jueves, a las 22.
La primera de estas series no se ubica en el ámbito natural, sino que el presentador, el experto en supervivencia Bear Grylls, muestra los conocimientos y las habilidades apropiadas que pueden ayudar a cualquier persona a superar situaciones de peligro que podrían presentarse sin previo aviso en la vida urbana, como pueden ser, por ejemplo, escapar de un incendio en un edificio de departamentos, salir de un coche que se está hundiendo, escapar de un lago congelado o la posibilidad de sobrevivir a la caída de un ascensor. Estas diferentes situaciones que plantea la serie televisiva fueron producidas de acuerdo con los contenidos de la serie de libros del mismo nombre, Worst Case Scenario .
En el otro programa, Les Stroud pone a prueba las habilidades de supervivencia que aprendió durante los años en los que trabajó como presentador de la serie Survivorman y viaja a remotas regiones del planeta donde habitan las últimas tribus indígenas de la Tierra. Durante siete días, además de aprender las técnicas de diferentes razas, Stroud participa en los rituales y en las ceremonias que practican estos pueblos mientras descubre los secretos de cómo esas culturas consiguieron sobrevivir durante miles de años.
En una de las historias que forman parte de Mundos perdidos con Les Stroud , el protagonista viaja a Madagascar para descubrir las técnicas de supervivencia de la tribu Antanosy, conocida por sus prácticas espirituales únicas y sus extraordinarias habilidades de caza con perros salvajes. También se adentra en el desierto del Kalahari para contactarse con una tribu llamada San, que actualmente caza con flechas envenenadas y practica una danza legendaria que permite comunicarse con el mundo de los espíritus. Finalmente, en Papúa, Nueva Guinea, es testigo de una ceremonia practicada por los nativos de Hewa, algo que ningún forastero presenció en los últimos 40 años.




