El conquistador de Internet
El escenógrafo argentino que obtuvo un Oscar por "Restauración" pasará a la historia como el director del primer film para la Red. Ya recaudó 78 millones.
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WASHINGTON.- Eugenio Zanetti dice en tono de broma que está aliviado: como director de "Quantum Project" ya tiene un lugar garantizado -al menos con una nota al pie de página- en la historia del cine.
La nota al pie que imagina no dirá que fue la primera película de Zanetti como director, tampoco que se trata de un argentino, con acento cordobés, que ganó un Oscar por el diseño de producción en "Restauración". Dirá que "Quantum Project" fue la primera película de Hollywood concebida sólo para Internet.
Muchas producciones independientes circulan por la Web, porque es un medio en el que alcanza con diseñar una página y difundir la dirección entre amigos para crear un circuito de distribución que, en el mundo real, está dominado por los grandes estudios. Pero Zanetti fue el primero en filmar a escala Hollywood, con el productor Stephen Simon ("Más allá de los sueños"), el actor John Cleese (miembro fundador del grupo Monty Python) y un presupuesto de casi cuatro millones de dólares.
La cifra es modesta en comparación con las que maneja la industria del cine en los Estados Unidos, pero ambiciosa para una apuesta a una película que no se proyectará jamás en ningún cine del mundo. "Quantum Project" debutó en Internet el 5 de mayo último, cuando en Los Angeles eran las ocho de la noche y Zanetti compartía con 400 invitados una fiesta que Microsoft transmitió en vivo por la Red.
Mientras la celebración transcurría, en apenas una hora un millón de personas "bajó" la película de la página de SightSound.com, una compañía ubicada en Pennsylvania que forma parte de la corta historia de Internet. Figura como la primera que en 1995 empezó a vender música on line. Luego incorporó películas y financió "Quantum Project".
"El estreno fue tan exitoso que en apenas una hora logramos cubrir todos los costos", dijo Zanetti durante un extenso diálogo telefónico que mantuvo con La Nación desde su casa en Los Angeles. Es notable, porque lograr que la película de 32 minutos aparezca en la pantalla de la computadora no es un trabajo para recién iniciados en Internet.
Hay que tener el equipo indicado (usuarios de Macintosh, abstenerse), contar con el programa de Microsoft que exige la película (o en su defecto, instalarlo) y armarse de cierta paciencia. Sin una conexión rápida por cable, el proceso puede demorar -una vez que todo el resto está en orden- entre cuatro y seis horas. La entrada cuesta 3,95 dólares (aceptan tarjetas de todo el mundo) y todo transcurre en inglés.
A pesar de todas las complicaciones, Zanetti jura que "Quantum Project" es un fenómeno comercial, y sin fronteras. "Me dijeron que en las primeras tres semanas la bajaron 15 millones de personas en 54 países", dijo entusiasmado.
Si cada espectador pagó 3,95 dólares, entonces SightSound.com recaudó en tres semanas más de 59 millones de dólares. Pero el director sostiene que fueron 78 millones de dólares, porque supone que un porcentaje pagó 5,95 dólares, una cifra que permite ver la película más de una vez (sería como comprar un video).
"Es una revolución: 78 millones de dólares para una película que no gastó nada en distribución y avisos", dijo Zanetti, que no cobra porcentaje por ganancias. Pero obtuvo en parte de pago acciones de SightSound.com, que está por empezar a cotizar en Bolsa, y no revela mientras tanto los números de la recaudación de "Quantum Project".
La película cuenta la historia de un físico (Stephen Dorff) que explora la composición del universo. El protagonista se embarca en un viaje experimental que, por esas coincidencias que sólo se dan una en un millón, lo reúne con su ex novia (Fay Masterson) y reconecta con su padre fallecido (John Cleese). "El tema es la física cuántica, la percepción no lineal del tiempo y del espacio. La idea es que si uno se da vuelta a la velocidad de la luz para mirar hacia atrás, se da cuenta de que el universo está siendo creado a cada instante", explicó el director.
Para Zanetti, producir una película íntegramente en digital para Internet fue un experimento con la tecnología y también con el tiempo, porque no podía hacer un largometraje de más de una hora con la calidad que pretendía (bajarlo de la Red podía demandar un día entero), pero tampoco podía ser un cortometraje. Había que garantizar el ingreso de "Quantum Project" en la historia del cine.
"Todos recordamos que "El Can-tante de Jazz" fue la primera película hablada, y no importa qué pase con ésta, siempre será la primera que hizo Hollywood para la Red. Para nosotros, eso ya es un éxito", dijo el productor Stephen Simon.
"Quantum Project" tiene una calidad que Zanetti describe como "extraordinaria", de alta definición, con 60 cuadros por segundo. "Tiene casi tres veces más información que una película en celuloide; todo es muy concentrado. Tiene un ritmo de desarrollo que pertenece más al siglo XXI que al XX. Se puede entender la primera vez, pero está pensada para Internet, donde la gente visita más de una vez el mismo lugar", dijo.
Para el director no es una obra terminada, sino en construcción. Si las páginas de Internet están en constante transformación, Zanetti cree que la película bien podría sufrir cambios de edición. De hecho, la idea de los productores -contó- es hacer otras tres versiones, desde el punto de vista subjetivo de cada uno de los protagonistas, a la manera de Rashomon. "Para mí fue un ejercicio que fija un estándar alto de lo que deben ser los films para Internet. Como me dijo Michael Figgis, lo bueno de la tecnología digital y de la Red es que millones de personas serán capaces de crear cosas y mostrarlas. Lo malo que es habrá mucha basura dando vueltas." Figgis, director de "Vivir en Las Vegas", hizo su experimento con "Time Code", un film que divide la pantalla en cuatro y sucede en tiempo real, sin cortes.
Zanetti cree que los grandes estudios de Hollywood están como "en guardia" con el desarrollo que ofrece Internet, más asustados que al ataque para explotar las oportunidades comerciales que ofrece. "Esto ya ocurrió con Nickelodeon: a los dueños de los teatros no les gustaba. Las compañías de Internet no tienen películas porque los dueños de los estudios no quieren que las tengan. Entonces Internet produce sus propias películas", reflexionó.
Algunos estudios ya están despertando. Trimark Pictures y Miramax Films tienen planeado llevar a Internet películas que ya fueron estrenadas en cine; el director Steven Spielberg anunció que está trabajando en cortos que sólo se verán en la Red; y un festival de cine de Columbia incorporó la categoría Internet a la competencia.
Las primeras víctimas del proceso serán -según Zanetti- las casas y cadenas de alquiler de videos. "Cuando todo funcione bien y se hayan superado los problemas tecnológicos, no habrá un Blockbuster, sino que la televisión estará conectada con un centro del cual se podrán bajar las películas", dijo.
Suena como una persona familiarizada con la tecnología, y de hecho su trabajo como director de arte en películas como "Más allá de los sueños" (que tuvo el mismo productor que "Quantum Project") tiene aspectos muy importantes vinculados con la tecnología. Pero en su vida cotidiana, Zanetti tiene una relación apenas circunstancial con la computadora.
"Leo mi correo electrónico y de vez en cuando compro algún libro o un regalo para un cumpleaños por Internet, pero nada más", contó. De hecho, mientras le daba a La Nación las instrucciones para bajar la película de Internet, Zanetti tuvo que consultar con alguien que le dictaba nombres de programas del otro lado del teléfono.
En su relación con el correo electrónico, Zanetti encuentra la prueba de que el primer experimento de Hollywood con Internet no es el principio del fin del cine. "A pesar de todo lo que se dijo, Internet reforzó la palabra escrita como nunca. Ahora se escribe mucho más. Yo antes usaba siempre el teléfono, y ahora escribo cartas como jamás lo habría hecho si dependiera del correo", dijo. "El cine cambiará, será digital, no habrá celuloide, pero nunca va a desaparecer", siguió.
Le divierte que le digan que muchos lo conocen como "el argentino que ganó el Oscar", pero promete que nunca más volverá a participar de la ceremonia de entrega de premios, una decisión que partió de su última experiencia. Lo habían nominado como director de arte por "What Dreams May Come" y perdió. "Es una tortura", concluyó entre risas. Si cumple con su palabra, verá las próximas entregas por televisión. Total, ya tiene un nuevo título. Es el primer director que filmó en Hollywood para Internet.
Su carrera artística
Nacido en 1949 en Córdoba, Eugenio Zanetti es recordado ante todo como el argentino que en 1996 se alzó con un Oscar por la dirección de arte de "Restauración", de Michael Hoffman. Su carrera, sin embargo, ha sido tan extensa como diversa. Entre 1965 y 1975 dividió su vida entre Europa, los Estados Unidos y países asiáticos como Paquistán, dedicándose a la pintura y el teatro. Su primer contacto con el cine fue la versión que Pasolini hizo en 1970 del clásico "Medea". Vuelto a la Argentina, se dedicó a la escenografía y a la dirección teatral, incluyendo el "Drácula" que Sergio Renán dirigió en el Teatro Odeón, en 1979. Pero se volvió a ir después de la Guerra de las Malvinas, "cuando todo se volvió un poco surrealista". Su próximo trabajo como productor de arte será con Michael Mann en "El Insider". Quiere dirigir en celuloide y le encantaría rodar un largometraje en la Argentina: "Para contar mi infancia en Córdoba".





