
El día que Puccini visitó China
Llegó al disco y al video la puesta de "Turandot" que Zhang Yimou hizo en Pekín.
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La puesta de la ópera "Turandot", de Puccini, en la Ciudad Prohibida de Pekín, precisamente el lugar imaginado por el compositor italiano para su historia en torno de una fría princesa que sucumbe ante el amor, fue sin duda el espectáculo lírico de mayor impacto de 1998.
Fueron ocho funciones, entre el 5 y el 13 de septiembre último nada menos que con un templo construido hace 580 años, durante la dinastía Ming, como impactante escenografía natural. Y con entradas de hasta 1250 dólares, todo un símbolo de lo que representa el poder económico del turismo de más alto vuelo.
Para el resto de lo mortales quedó la opción más económica de disfrutar esta experiencia única a través del disco y el video, que BMG editó en la Argentina.
Los dos artistas principales del monumental proyecto no fueron tanto los cantantes como los directores: el musical (Zubin Mehta) y el cineasta chino Zhang Yimou, que hizo su ingreso en la régie de ópera por la puerta grande.
No hubo uno sino tres elencos que participaron de la puesta en escena en la capital de China. De las funciones, los cantantes elegidos para quedar registrados tanto en la versión discográfica como en el video (y próximamente en DVD) fueron la italiana Giovana Casolla (Turandot), el ruso Sergej Larin (Calaf), Barbara Frittoli (Liú) y José Fardillha, Francesco Piccoli y Carlos Allemano como los famosos y simpáticos ministros Ping, Pang y Pong.
Es cierto que en la ópera, el centro de la acción recae en los cantantes, pero, en esta ocasión, el marco de la Ciudad Prohibida y la contundente muestra de ingenio y creatividad de Yimou se llevan el centro de la atención.
Yimou había tenido a su cargo la misma producción el año anterior en Florencia, también con la dirección de Zubin Mehta y la orquesta del Maggio Musicale Fiorentino.
Pero en este caso, si bien la versión discográfica (realizada en vivo) es un buen documento de estas jornadas únicas, el video aporta lo que tuvo de exepcional este "Turandot": el marco escénico.
La ópera, que contiene una de las arias más populares de Puccini ("Nessun Dorma"), le permitió a Yimou desplegar todo su arsenal de colores y coreografías que lo llevaron a la fama a través de sus películas "Sorgo rojo", "Judou" o "Esposas y concubinas".
"Aunque es una ópera occidental, yo soy chino, pienso en chino y es una producción china", definió Yimou a su concepción escénica.
En términos generales, la puesta funciona mucho mejor en todos aquellos números que involucraron grandes masas de extras que en las escenas intimistas.
La cámara indiscreta
Tal vez pensando en la cantidad de público presente en ese escenario al aire libre, los cantantes actuaron con gestos ampulosos, pero descuidando los detalles mínimos. Por esta razón los indiscretos primeros planos de la cámara muestran cómo Larin o Cassola no se miran en las escenas en que se confiesan sus secretos y alguno que otro extra no puede evitar mirar hacia la lente implacable.
En cambio, las coreografías que despliegan la Academia de Danzas de Pekín y los movimientos de los extras (integrantes del ejército chino) son realmente impactantes, con el rojo, el amarillo y el blanco como colores más destacados tanto en los escenarios montados por Gao Juan Jian como en los vestuarios de Zhen Li, un asiduo colaborador del cineasta chino.
En verdad, la puesta de Yimou es más importante que la vista Ciudad Prohibida, la que, debido a los planos que permite la televisión, no adquiere la dimensión que seguramente tuvo para los presentes en Pekín.
El video lo compensa insertando imágenes de las construcciones interiores, esculturas y pinturas que habían permanecidos ocultos para la gente durante siglos.
También la imagen y el sonido de los tambores del ejército imperial abren el espectáculo y se intercalan entre los tres actos para mostrar la síntesis de las escenas por venir. Aquí hay dos detalles que no tienen explicación: los textos están en alemán y durante las escenas directamente no hay subtitulado, por lo que la única salida es remitirse al booklet, que contiene versiones en inglés, francés e italiano.
En cuanto al aspecto musical, el reparto y la orquesta dirigida por Zubin Mehta ofrecen una versión de muy alto nivel, teniendo en cuenta las dificultades que plantea hacer ópera al aire libre, sobre todo para los cantantes, que deben moverse en escena y depender de equipos de amplificación a los que no están acostumbrados.
Tanto Cassolla, como Frittoli y Larin lograron mantener una buena emisión vocal a pesar de estar al aire libre, aunque, por ejemplo, la popular aria "Nessun Dorma" , que canta Larin resultó demasiado contenida.




