El escriba de Spilberg
Diálogo exclusivo con David Koepp, guionista de "Jurassic Park" y su secuela: "El mundo perdido"
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"El entusiasmo del público por los los efectos especiales es producto de la novedad. Pero, la gente todavía quiere ver films donde se les muestre el comportamiento humano, la vida de personas como ellos o como sus amigos", dijo el guionista norteamericano David Koepp en diálogo con La Nación. A los 33 años y con diez historias escritas para el cine, el muchacho sabe de qué habla cuando habla de efectos especiales: él ha sido guionista de películas tales como "Jurassic Park" y su continuación, "El mundo perdido", de "Misión imposible", "La muerte le sienta bien" y "El diario", entre otras. Su preferida, dice, es "Carlito` s way", de Brian De Palma, con quien acaba de finalizar el guión de "Snake eyes", cuyo rodaje comenzará en el próximo mes de agosto y estará protagonizada por Nicholas Cage.
Casado con una argentina, Koepp pasó seis semanas en Mar del Plata y unos pocos días en Buenos Aires por motivos estrictamente familiares. Sin embargo, se las ingenió para equilibrar paseo y trabajo y se concentró en la escritura del guión de "The safe house". Esa será la segunda película que dirija el propio guionista y estará producida por Brian De Palma. La opera prima de Koepp como realizador, de reciente estreno en los Estados Unidos, se titula "The trigger effect" y transcurre en una surte de paraíso californiano donde los habitantes quedan librados a su suerte tras un corte de energía producido por una maniobra electromagnética.
-¿Cómo fue la experiencia de trabajo con Steven Spielberg?
-Lo bueno de trabajar con Spielberg es que él es tan incuestionablemente poderoso que uno no necesita trabajar más que con él. Uno no necesita rendirle cuentas al estudio ni al productor ni a los actores. Uno sólo tiene que rendirle cuentas a él. Eso es bueno, porque la experiencia me indica que cuanto menos gente participa en las discusiones, más interesantes son las ideas que se generan. Sin embargo, justamente porque es poderoso, Spielberg está muy acostumbrado a que las cosas se hagan tal y como él quiere. Entonces, si usted va a discutir con él, tiene que tener mucha certeza sobre su propia opinión para poder enfrentarlo. Spielberg tiene una imaginación que trabaja veinticinco horas por día, con lo cual produce ideas permanentemente y tiene una energía inagotable. Hay que estar a la altura de esa exigencia para poder seguirle el tren... Tanto "Jurassic Park" como "El mundo perdido", son dos films con mucha acción y Spielberg siempre tiene ideas para las escenas de acción.
-¿Iba usted al set mientras Spielberg rodaba?
-Sí, mucho. Incluso, en "El mundo perdido" durante ocho días lo reemplacé a Steven (Spielberg) como director, porque su cronograma estaba muy complicado y no podía estar en ese momento en Los Angeles. Lo que hicimos fue muy interesante:Spielberg estaba en New York y yo en Los Angeles y trabajamos con una línea telefónica de fibra óptica. El, en New York veía en video tanto mi cara como lo que estaba registrando la cámara en el set. Yo, en Los Angeles, lo veía la cara de Steven, también en video. Una vez que él había visto el encuadre y me había dado las indicaciones pertinentes, hacíamos la toma. Fue increíble. Era un modo extraño modo de trabajar pero para mí fue una experiencia excelente.
-¿Hay técnicas para manejar las reacciones emociones del público?
-No existen las reglas emocionales. En el momento de escribir un guión, si uno empieza a imaginar lo que el público va a sentir y trata de manipularlo, pierde. Esa actitud es muy racional y los sentimientos no lo son. El guionista sólo puede confiar en lo que él siente y limitarse a esperarque la gente sienta de un modo semejante. Cuando se trabaja el suspenso o la acción, por ejemplo, allí sí hay determinadas reglas cinematográficas que permiten controlarlo. Pero los sentimientos funcionan de un modo totalmente diferente.
-Dado el auge de los efectos especiales y el desarrollo de la tecnología ¿Es cada vez más difícil asombrar al público?
-Esa no es una pregunta que espera que me hicieran. Generalmente, la gente pregunta si el trabajo del guionista es más fácil o más difícil a causa de la existencia de los efectos especiales. En ese caso, la respuesta es que nuestra tarea es más fácil cuando contamos con efectos especiales. Pero, esta pregunta sobre la posibilidad de asombrar a la gente, es más compleja. Creo que con el auge de los efectos especiales, cada vez es más difícil despertar el asombro en el público. Cuando apareció King Kong, los espectadores se asustaban y salían corriendo del cine porque lesparecía excesivamente real. Una vez que la gente ha visto que algo está hecho, el asombro muere. Con Spielberg tuvimos esto muy claro al hacer "E mundo perdido", la continuación de "Jurassic Park". ¿Pueden ustedes mostrarme dinosaurios y lograr que yo les crea? Ese era el gran desafío que el público planteaba antes antes de ir a ver "Jurasic Park". Sí, nosotros podíamos. Ahora, con el segundo film, el espectador, de un modo u otro, nos dice: "O.K., sé que pueden mostrarme dinosaurios creíbles. Pero, ¿qué pueden hacer con ellos? ¿Pueden hacerlos bailar?".
-¿Cómo ha sido su relación laboral con Brian De Palma?
- Muy buena. Es un director que tiene muchas ideas pero que al mismo tiempo confía totalmente en su guionista y lo respeta muchísimo. Ahora estamos haciendo nuestra tercera película juntos. Se titula "Snake eyes" y estará protagonizada por Nicholas Cage. El rodaje empezará en el próximo mes de agosto. Es un thriller a la manera de Hitchcok basado en un asesinato durante una pelea de boxeo. Brian y yo trabajamos durante dos años sobre esta historia y recién después salimos a buscar un estudio que estuviera interesado en producirla. Creo que es la mejor táctica, porque de ese modo uno mantiene alejadas las fuerzas destructivas el mayor tiempo posible.
-¿Con él también estaba usted presente durante la filmación?
-Sí, para el guionista es importante estar allí, sobre todo en los primeros días de rodaje, porque las cosas cambian y uno está a tiempo de trabajar sobre el guión. Pero en esto también hay que tener un límite. Hay un punto en el que el guión y el director tienen que hacer su camino juntos y sin la presencia del guionista. De lo contrario, hay películas que podrían reescribirse eternamente. Creo que ese fue uno de los problemas más importantes que tuvimos en "Misión imposible": no pudimos parar a tiempo. No pudimos decir :"Basta- Este es el guión. Hagamos la película y dejémosla correr su propia suerte".
-¿Piensa que la película habría sido mejor si hubieran trabajado menos el guión?
-Sí, eso pienso.
-¿Qué es lo que le resulta más atractivo de su oficio?
-Lo bueno de ser guionista que el trabajo va con uno a cualquier parte. Uno puede viajar adonde quiera y seguir haciendo la tarea que tiene entre manos sin ningún problema. La parte que más disfruto del proceso de escribir un guión es la primera, es decir, aquella en la que pienso y armo un primer borrador porque en esa etapa uno hace sólo lo que quiere, con total libertad.
-¿Qué sucede con esa libertad cuando el guión empieza a padecer los límites impuestos por razones de producción?
-No es que se pierda la libertad de la propia imaginación, sino que se enfrenta el desafío de combinarla con la imaginación de otros. El problema de ser un guionista, a diferencia de lo que sucede con los novelistas, es que se trabaja en un área del arte que es muy cara. Eso implica trabajar con colaboradores. El material del guionista tiene que coincidir con el deseo del productor, del director, los estudios y las estrellas de cine.
-¿Tienen los guionistas en Hollywood el lugar que merecen?
-En los años "60, con el auge de la teoría que sostiene que el director es el autor del film, se dañó mucho la reputación del guionista. Me resulta extraño que la persona que en muchos casos imagina el film a partir de la nada y que pasa los primeros dos o tres años en la vida de la película como su padre soltero, después sea dejado de lado como autor del film y que otro ocupe su lugar. La gran dificultad es que hay mucha gente que cree que sabe mucho sobre escritura. Nadie se se atrevería a decirle a un director de fotografía cómo debe iluminar una toma, porque todos sienten que de ese oficio no saben nada. Pero todos tienen su propia opinión sobre una historia determinada y no se puede decir que ninguna de ellas sea completamente equivocada, dado que las historias son subjetivas. Si el que tiene una idea en relación a la historia, es alguien con más poder que el guionista, la cosa se vuelve complicada.
-¿Cómo le resultó la experiencia de dirigir su primer film?
-Uno toma muchas más decisiones cuando dirige que cuando se limita a escribir. Pero al mismo tiempo, tener la responsabilidad del trabajo total, resulta intoxicante. La dirección de cine es la última dictadura legal. Es el único trabajo del mundo en el que uno entra en una habitación, considera que una pared no está en el lugar adecuado, e inmediatamente aparecen veinte personas para destruirla y volver a hacerla. Además, la dirección me dio la posibilidad de trabajar con los actores de modo que entendieran exactamente las emociones de los personajes que yo había escrito. Eso es bueno. Porque, normalmente, cuando uno escribe el guión, conoce bien a los personajes, pero nunca sabe cuál es el matiz exacto que el director les va a pedir a los actores en el momento de interpretarlos. En ese sentido, el guionista tiene la sensación de estar abandonando a sus hijos, en manos de otros padres, en el momento en que ellos más lo necesitan.
-¿En qué medida lo ayuda la observación de la gente de carne y huesos para escribir personajes?
-Para mí, el secreto de escribir bien está en tener buena memoria. Recordar detalles, saber escuchar, y después ver cómo y cuando usar todo eso. Algunos escritores sienten que si escriben algo que vieron o escucharon en la realidad, su trabajo tiene menos valor. Pero eso no es así: buscar que el film suene real, es parte de nuestro trabajo.Además, cuando uno arma un personaje partiendo de alguien real,cuanto más cercana al guionista es esa persona, menos se reconoce en la pantalla. Es extraño... pero es así. Probablemente porque ella no se ve con los mismos ojos con que la mira el guionista. -¿Por qué eligió un fenómeno de orden extraordinario como eje de su opera prima como director?
-Me interesan los fenómenos extraordinarios como tema de películas. Creo que una de las razones por las que la gente va al cine es para escapar de su realidad entrando en un lugar divertido o de terror, pero siempre extraordinario.
-¿Cuáles son las historias que quiere ver la gente en la pantalla en este fin de siglo?
-Suele decirse que la gente muere de entusiasmo por los efectos especiales, pero creo que eso tiene que ver con la novedad que despierta un fenómeno relativamente reciente. Personalmente, pienso que la gente todavía quiere ir a ver películas donde se les muestre el comportamiento humano, la vida de gente como ellos o como sus amigos. El público busca identificarse con los personajes y el deber del guionista es crear esos personajes en los que pueda mirarse el espectador.
Cuatro años después
Continuación: "El mundo perdido" comienza cuando se descubre que algo logró sobrevivir tras la destrucción del parque.
Pasaron cuatro años del desastre que arrasó el parque jurásico con dinosaurios creados mediante métodos genéticos. En ese momento, un grupo de científicos descubre que algo no sólo logró sobrevivir en el lugar, sino que comenzó a reproducirse en una isla cercana y a desplazarse peligrosamente fuera de ella.
Al mismo tiempo, empresas dedicadas a la investigación genética, al tener datos certeros de las criaturas del parque y los procedimientos para su creación, comienzan a buscar el ADNque les servirá para concebir sus propios animales prehistóricos y, eventualmente, clonarlos, abriendo enormes posibilidades de riesgo.
Así comienza "Jurassic Park, the lost world" (El mundo perdido), secuela de la película más taquillera de todos los tiempos (recaudó más de 900 millones de dólares) y dirigida, como la anterior, por Steven Spielberg.
La película se exhibirá por primera vez, fuera de concurso, en el próximo Festival de Cannes, que celebra este año su edición número 50 a partir del 7 de mayo.
El 21 de ese mes, en coincidencia con la festividad del Memorial Day, la película se estrenará en Estados Unidos, y el 26 de junio ocurrirá lo propio en la Argentina.
De los protagonistas del primer film, sólo aparece en el segundo Jeff Goldblum, que encarna nuevamente al matemático Ian Malcolm, cabeza del grupo de científicos que descubre signos de supervivencia en el parque.
Lo acompañan la pelirroja Julianne Moore (que actuó en "Asesinos" y "Nueve meses", entre otros films), Vanessa Lee Chester, Pete Stormare y Cameron Thor. Richard Attenborough, que encarnó en el primer film a John Hammond, el creador del parque, hace una muy pequeña aparición en el comienzo de esta secuela.
Poco se sabe del film, ya que su rodaje se realizó casi en secreto. La filmación tuvo lugar en la isla de Kauai (Hawaii) y otras secuencias se rodaron en los bosques del norte de California, en Fiordland (Nueva Zelanda) y en los estudios Universal.
También se sabe que esta segunda parte será más espeluznante que la primera, ya que "El mundo perdido" fue calificado por uno de sus productores como "más que un film de terror".
Como "Jurassic park", esta secuela fue también adaptada por el exitoso Michael Crichton, que cobró nada menos que 15 millones de dólares para llevar su nueva novela al cine.






