El medio es el mensaje, una vez más
El medio es el mensaje. El viejo postulado de Marshall McLuhan tantas veces rechazado, refutado y abandonado por teorías de la comunicación superadoras y por una tecnología que el pensador de los años setenta no conoció ahora, gracias a los podcasts, parece volver a tener sentido. El medio y sus posibilidades de emisión y recepción moldean el mensaje, haciéndolo más cercano, más intimista y personalizado de lo que conocíamos. Los podcasts con sus temáticas específicas y sus voces expertas generan unos seguidores ávidos y unos comunicadores que, sea su intención o no, se muestran más cercanos, más accesibles, más ellos que nunca. La receta se repite más allá del tema o el territorio. Y resulta tan efectiva que no sólo crea fenómenos de audiencia, sino que también cambia el statu quo. Esto nunca fue más contundente que cuando en 2015 el presidente Barack Obama visitó el garaje de Los Angeles en el que el comediante Marc Maron lleva años grabando su imperdible podcastWTF. Y allí, presidente y comediante charlaron de todo, una conversación tan rica y tan íntima que no podría haber sucedido en otro medio.





