
El otro Kirchner, el pintor
Famoso y con museo, falleció hace 65 años
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Se llamaba Kirchner, como el flamante presidente, era pintor, alemán, y murió hace 65 años, el 15 de junio de 1938. Ernst Ludwig Kirchner fue uno de los máximos exponentes del expresionismo, participó como voluntario en la Primera Guerra Mundial, donde sufrió una severa afección psiquiátrica, y fue perseguido por el régimen nazi, que quemó gran parte de su obra por considerarlo un "artista degenerado".
Nacido el 6 de mayo de 1880 en Aschaffenburg, pequeña ciudad alemana a 40 km de Francfort, Kirchner era hijo de un fabricante de papel. A los 10 años se instaló con su familia en Dresde, donde estudió arquitectura.
En 1903, en Munich, comenzó a estudiar pintura. Eso, más las visitas a numerosos museos y, sobre todo, el impacto que le causó la obra de Alberto Durero, lo decidieron a convertirse en pintor.
Nuevo movimiento
Esos años eran burbujeantes de nuevas tendencias en el arte. El impacto que había provocado el impresionismo, con su explosión del color y la búsqueda de la libertad expresiva, también lo cautivó. Como resultado, y también como respuesta artística, fue uno de los fundadores del grupo expresionista Die Brücke (El puente), estilo que filtra con cristal grotesco la sociedad de su época, a la que juzgaba artificial y superflua, en especial la ascendente burguesía berlinesa.
El principio de un cambio en el temperamento de Kirchner comenzaría con la Primera Guerra Mundial, en la que participó como voluntario en la artillería. La disciplina, la constante subordinación y los horrores de la contienda bélica lo afectaron emocionalmente. En 1915, Kirchner fue licenciado e internado, debido a una infección pulmonar y a importantes crisis nerviosas. En esa etapa comenzó su dependencia a los tranquilizantes, la morfina y el alcohol, aunque no dejó de producir.
En 1937, el régimen nazi le confiscó más de 600 obras, e incluyó casi 30 de ellas en la tristemente célebre exposición Arte Degenerado de Munich. Poco tiempo después, deprimido y enfermo, se pegó un tiro en su refugio suizo de Frauenkirch, cerca de Davos, donde hoy existe un museo con su nombre y obra.



