El regreso de un clásico
Vuelve a ser distribuido en la Argentina el sello alemán ECM
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Una buena noticia para los amantes de la música: el legendario sello ECM regresa a la Argentina. Los inconfundibles discos de la compañía alemana, con su característico diseño de tapa y sus ilustraciones en blanco y negro, estarán nuevamente en las bateas de las disquerías de todo el país, gracias a un acuerdo con la casa Zival´s, que se hizo cargo de la distribución local.
Fundada hace treinta años por el músico y productor Manfred Eicher, ECMse transformó muy rápidamente en el refugio para los más notables artistas del jazz contemporáneo. Encabezado por su artista "símbolo", el pianista Keith Jarret, el catálogo del sello alemán se transformó en un menú ideal para los más exigentes "paladares exquisitos" del jazz. Y en algo así como la palabra mágica entre los fanáticos buscadores de perlas discográficas cuando, en la década del 70, conseguir esos míticos long play era toda una proeza.
Los treinta años de historia que tiene sobre sus espaldas ECM tiene, casi como consecuencia natural, un desfile de estrellas en su haber, como el saxofonista Jan Garbarek, los pianistas Jarret o Chick Corea, el vibrafonista Gary Burton, los guitarristas Ralph Towner, Pat Metheny y John Abercrombie, los contrabajistas Peacock, Dave Holland, y siguen los nombres. Con sólo repasar la lista de músicos que grabaron por ECM alcanzaría para trazar gran parte del mapa del jazz moderno de las últimas tres décadas.
Pero, sobre todo, Eicher se reveló como un especialista en producir encuentros entre artistas de todo el mundo para hacer proyectos únicos para el sello. Algo que, por un lado, le dio la fama de ser un productor "entrometido" durante las sesiones de grabación. Pero, por el otro, le permitió hacer punta, por ejemplo, en lo que hoy se conoce como "world music". Así fue como llegaron el bandoneonista salteño Dino Saluzzi (hoy, una de las estrellas del firmamento ECM), el proyecto Codona (Collin Walcot, Don Cherry y Nana Vasconcelos) y el pianista brasileño Egberto Gismonti.
Pero Eicher no se quedó conforme con el espacio y el reconocimiento que se ganó legítimamente en el mundo del jazz. Por eso, en los años 80 abrió una división en su compañía, llamada New Series, dedicada a la difusión de la nueva música clásica que se transformó en un boom. Desde el propio Jarret saltando el cero para interpretar a Bach y Shostakovich y la incorporación de la música antigua por intermedio del grupo vocal Ensemble Hilliard, la colección consiguió, además, ser buena vendedora de la música contemporánea. El carácter extático y de tono místico de los compositores que salieron detrás de la Cortina de Hierro como Arvo PŠrt o Veljo Tormis fueron y siguen siendo sus exitosos caballitos de batalla en este terreno.
Cosecha 99
En 1999 se conmemora el 30º aniversario del sello y por eso la actividad fue más que intensa. De la última cosecha discográfica, ya se pueden encontrar en la Argentina:
li"Kultrun": es el producto de la unión del bandoneón de Dino Saluzzi con el cuarteto de cuerdas clásico "Rosamunde". Es un grupo de composiciones realizadas por el bandoneonista salteño, que recibió unánimes y elogiosas críticas, tanto de las revistas especializadas del jazz y la world music como de la música clásica. En el disco, Saluzzi avanza un paso más en su proyecto de combinar música escrita e improvisada, en el cruce entre la música "clásica" y la "popular", y en el encuentro entre el jazz, el folklore y el tango.
li"Prime Directive": el contrabajista Dave Holland homenajea a Duke Ellington con su quinteto, que integran Robin Eubanks (trombón), Chris Potter (saxos), Steve Nelson (vibráfono y marimba) y Billy Kilson (batería).
li" Mnemosyine ": Jan Garbarek reedita su encuentro con el Ensamble Hilliard. Juntos, saltan barreras temporales y de género en una fascinante recorrida por la historia de la música.





