
El rostro de la muerte
El cotizado actor le revela a La Nación qué sintió en su papel de la Parca en "¿Conoces a Joe Black?", su nueva película, que se estrena pasado mañana.
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NUEVAYORK.- Aunque en Hollywood ha comenzado el reinado de Leonardo DiCaprio, este nativo de Missouri que ya ha cumplido los treinta y cinco todavía mantiene su buena legión de admiradoras y se da el lujo de filmar sólo una vez al año. Las que sueñan con él tendrán que conformarse este año con verlo durante tres horas seguidas en "¿Conoces a Joe Black?", el retorno tras las cámaras de Martin Brest, seis años después de su exitosa "Perfume de mujer". Siempre reacio a las entrevistas, Pitt al menos tuvo uno que otro arranque de sinceridad en su encuentro con La Nación .
-¿Solamente vamos a verte haciendo grandes superproducciones de aquí en adelante?
-Espero que no, aunque a decir verdad, no estoy seguro. He estado pensando bastante sobre este tema. Lo que no me gusta de trabajar con los grandes estudios es que gastan demasiado dinero y eso genera demasiada presión en la película mientras la estamos haciendo. Yo creo que una película tiene que hablar por sí misma, y si le va bien en la boletería bien, y si le va mal, pues le va mal. Pero como se invierte demasiado, tienen que recuperar el dinero a toda costa. Ese aspecto financiero del negocio cinematográfico no me gusta para nada. En el caso de "¿Conoces a Joe Black?" me encantó la historia de la película. Creo que el producto final refleja lo que yo vi en el papel cuando leí el guión. Estoy muy contento con el film...
-¿Qué fue lo que te atrajo de esta película en particular?
-Que trata de amor y de pérdida, y de cómo hay que lidiar con esas dos cosas.
-Se podría decir que tu Joe Black tiene dos personalidades diferentes. Una es romántica y la otra es terriblemente fría. ¿Con cual de las dos te sentiste más cómodo?
-La verdad es que el Joe Black terriblemente frío que mencionás solo ocupó dos días del rodaje, por lo que trabajé mucho más en su aspecto romántico. Pero vamos, me gustó hacer tanto una faceta como la otra. A decir verdad, me sentí mucho más cómodo cuando terminamos con el rodaje...
-O sea que te lo tomás como un trabajo más...
-No, tampoco puedo decir eso porque todavía siento la misma pasión que cuando hacía mis primeros pasos en el cine. Todavía tengo las mismas ansiedades y las mismas inseguridades que el día que rodé mi primera película. Sigo experimentando la misma emoción cuando el personaje se apodera de mí y cuando siento que la escena ha salido como yo esperaba.
-¿Qué tipo de investigación hiciste para este papel?
-No había mucho que yo pudiera hacer al respecto...
-¿Tuviste que mirar la vieja película, "Death Takes a Holiday"?
-No, nunca la vi antes de hacer "¿Conoces a Joe Black?". Todavía no la he visto... Tampoco podía sentarme a hablar con nadie sobre este personaje. Tuve que inventarlo a partir del guión, que ya lo delineaba con una mezcla de inocencia con omnipotencia. Pensé mucho sobre ese extraño balance que busca este personaje todo el tiempo, lo hablé bastante con Martin Brest y él me dijo que esa era la clave para Joe Black. Que esa lucha entre esos dos elementos aparentemente contradictorios tenía que estar todo el tiempo en el personaje. Debatir cómo actuaría la Parca en una situación así se transformó en una estúpida pero divertida charla metafísica con Brest.
-¿Incorporaste tu punto de vista dentro del guión?
-Eso es algo con lo que cada vez me involucro más. Ya lo tuve que hacer en "Enemigo íntimo" porque no teníamos un guión definitivo cuando empezamos a filmar, y me he ido acostumbrando a que es así como funciona esta industria. Me gusta ayudar a retocar el guión, es algo que me entretiene mucho. Pero en el caso de esta película no hubo mucho para hacer, porque estaba muy bien escrito. Filmamos a partir de un guión definitivo y todo estaba muy balanceado en el papel.
-¿Cómo fue lo de trabajar con Anthony Hopkins?
-El es el mejor actor que tenemos en Hollywood en este momento. Pero, al mismo tiempo, él es un verdadero enigma para mí. Van a pasar décadas antes de que pueda entender de dónde viene este hombre. Porque hace cosas increíbles, es demasiado bueno actuando y trabaja con demasiada naturalidad. Esta es la segunda vez que trabajamos juntos, y creo que en "¿Conoces a Joe Black?" está mejor que nunca. En este personaje había muchas trampas, pero él fue capaz de sortearlas a todas. Insisto, Hopkins es un misterio para mí...
-¿Dirías que la fama se ha vuelto una maldición para vos?
-Alguien me preguntaba eso mismo el otro día... Estábamos hablando sobre budismo, para el que los tres karmas terribles son la fama, la belleza y la fortuna. Esos son los tres obstáculos más grandes que uno tiene que sortear en su vida...
-No te veo muy bien según los términos budistas, Brad...
-Es cierto...
-¿Cómo hacés para sobrellevar la fama cuando tu rostro está en todas las revistas del mundo?
-Al principio no sabía muy bien qué hacer con ella. Era algo que me confundía mucho. De alguna manera, sonaba muy bien que fuera tan famoso, pero en realidad era algo que me hacía sentir muy mal. Por otro lado, había elementos de tamaña fama que parecían ser mucho más terribles de lo que yo realmente sentía. A veces me parecía que yo no me merecía tanta atención, otras veces sentía que tanta atención no justificaba los malos ratos que tenía que pasar por ello. Fue un momento muy extraño de mi vida. Pero poco a poco fui haciendo ajustes en mi vida, tratando de encontrar qué es lo que funciona para que me pueda sentir mejor. Lo último que uno quiere es esconderse. Uno quiere seguir disfrutando de su vida...
-¿Podés salir de compras sin que se te tiren encima?
-La verdad es que no salgo mucho de compras. Lo hago dos veces al año, como mucho. Voy una vez en la primavera, y con lo que compro aguanto hasta el verano, entonces vuelvo a salir... la verdad es que tengo que prepararme mucho antes de ir a cualquier lugar, pero de todos modos la gente suele tratarme muy bien y respetarme mucho. De vez en cuando me topo con algún loco, pero en general no tengo problemas. Los que son un dolor de cabeza son los videopaparazzi . No sé de dónde salen y no son buenas personas. Pero es un gaje del oficio, me la tengo que aguantar...
-Paul Newman dice que durante toda su carrera sospechó que la gente lo iba a ver por su atractivo físico y no porque era buen actor. ¿Es algo que a vos te preocupa?
-Un poco. Particularmente es un tema del que no quiero hablar demasiado, porque no me parece un debate válido. En el tema del atractivo físico hay una trampa en la que uno puede caer muy fácilmente. Yo quiero hacer cosas de las que me sienta orgulloso, cosas en la que mi atractivo físico no tenga nada que ver...
-Da la sensación de que tenés problemas para imitar acentos...
-Es cierto, soy muy malo imitándolos. Es algo que a mí me lleva mucho trabajo. Es que en Missouri, de donde soy yo, no pronunciamos muy bien el inglés, hablamos como si estuviéramos masticando, y nuestra entonación es bastante monótona. Por eso me lleva mucho trabajo imitar un acento... Algo que para cualquier otro es una estupidez, para mí es un verdadero desafío.
-¿Te llevás mal con la prensa?
-Ya no tanto como antes. El problema es que nunca he conseguido que transmitan exactamente lo que yo quiero decir. La mitad de las veces que concedo entrevistas no sé si lo que yo digo se va a entender, o si no va ser mal interpretado. Siempre trato de mostrarme amable con la prensa, pero muchas veces termino quedando como un idiota, y la verdad es que después no puedo reclamar nada porque probablemente el día en que concedí la entrevista estaba un poco idiota. El problema es cuando algo que yo digo se mal interpreta y termina ofendiendo a una persona. Una palabra puede confundirse con otra, o si está fuera de contexto puede entenderse de otra manera. Yo entiendo que vos tenés que encontrar un ángulo interesante para tu historia, algo diferente sobre lo que escribir, y la verdad es que la mayoría de los actores somos bastante aburridos. Por eso, una frase un poco confusa puede dar para segundas interpretaciones y para que alguien se sienta aludido y después yo no tengo la menor idea del porqué.
-¿Sentís que estás en permanente competencia con otros actores de tu tipo por los mejores papeles de Hollywood?
-No, me llevo muy bien con ese aspecto de esta carrera. Mis colegas me inspiran, me hacen sentir en comunidad. Hay un grupo muy interesante de actores haciendo cosas muy atractivas. Por ejemplo, Ewan McGregor, que es excelente. O Ed Norton...
-¿Estás filmando con Norton?
-Estamos haciendo una película de David Fincher, que se llama "The Fight Club", en la que también trabaja Helena Bonham Carter. Entre los tres fundamos este club de boxeo donde no existen los puñetazos. Va a ser un film extraño...
-¿Te ves actuando hasta el final de tus días?
-No lo sé. A veces pienso de una manera y otras veces, de otra. Además, siempre cabe la posibilidad de que me den una buena patada y me echen del mundo del cine. No sería la primera vez que algo así ocurre...






