
El tango está de luto
Falleció Antonio Agri, el gran violinista del dos por cuatro
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El músico Antonio Agri, violinista tanguero de larga y reconocida trayectoria, falleció ayer, a los 66 años, como consecuencia de un cáncer incurable que lo afectaba y que le provocó un paro cardíaco, según informó uno de sus familiares.
Después de haber sido velado en Lomas de Zamora, los restos de Agri serán inhumados hoy, en el cementerio parque privado Glorian, de Burzaco.
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Nacido el 5 de mayo de 1932 en Rosario, Agri fue el más notable violinista de la generación tanguera de 1955, pero también un amante de la música de cámara.
A lo largo de su vida profesional, siempre se preocupó por alternar el dos por cuatro con las obras de compositores clásicos.
El violinista inició este camino en 1961 cuando creó su quinteto de cuerdas Agri, una agrupación que, con algunas interrupciones, mantuvo hasta hace pocos días.
Pero sobre todo Antonio Agri fue el nombre en el que pensaron muchos grandes del tango cada vez que necesitaron contar con un arco tanguero y virtuoso.
Durante más de una década fue "el violinista" de Astor Piazzolla. Debutó en el quinteto "Nuevo tango", en abril de 1962 para ser luego compañero de ruta del bandoneonista marplatense, en su revolución tanguera, hasta 1976.
Entre las diferentes agrupaciones que creó Piazzolla, se destacó el octeto, con el que Agri participó en sus presentaciones en la Argentina y las giras que emprendieron por Uruguay y Estados Unidos, en 1963.
"Tengo un violinista que es Vardarito, Francini y Bajour al mismo tiempo, pero se llama Antonio Agri", le escribió entusiasmado en ese entonces Piazzolla a Elvino Vardaro, dando una clara muestra de la síntesis magistral del arte violinístico del rosarino. Un virtuosismo que Piazzolla explotó al máximo en los arreglos de "Otoño porteño", "Romance del Angel", "María de Buenos Aires" o "Retrato de Alfredo Gobbi", como ya lo había destacado Horacio Ferrer en el capítulo dedicado a Agri de su "Libro del tango".
El sello de Piazzolla
Los años de trajinar escenarios junto a Astor hicieron de Agri un músico "obligado" cada vez que algún intérprete no tanguero quisiera garantizarse el swing de Piazzolla, como ocurrrió, por ejemplo, con el chelista Yo-Yo Ma.
Naturalmente, el músico rosarino también se lució en muchas de las grandes orquestas típicas. Recién llegado a Buenos Aires, participó en las de Aníbal Troilo, Osvaldo Fresedo. Más adelante integró las orquestas de Salgán y Mariano Mores, con quien se presentó hace pocos días en el espectáculo que ofreció el autor de "Grisel" en el Luna Park.
Agri también participó del regreso del célebre Quinteto Real, de Horacio Salgán, en el que fueron de la nueva partida Ubaldo de Lío en guitarra, Héctor Marconi en bandoneón y Oscar Giunta en contrabajo.
La actividad musical de Agri tenía -a su pesar- más intensidad en el exterior que en el país. Junto a al bandoneonista Juan José Mosalini, que se encuentra radicado en París, conformó el grupo Mosalini-Agri quinteto, con el que llevó adelante numerosas giras por Europa y por Japón.
Clásico y tanguero
Pero sobre todo, fue con su Quinteto de Cámara que Agri pudo explorar a gusto la reunión entre el la roña tanguera y el refinamiento de la música clásica con un repertorio en el que se podían cruzarse temas como "Sur" y "Caminito" con "Penas de amor" de su admirado colega clásico Kreisler o la "Danza húngara", de Brahms. También era un solista habitual de las orquestas sinfónicas de todo el país.
Agri estudió música con Dermidio Guastavino y debutó profesionalmente a los 15 años. Ya desde entonces alternó su actividad como violinista tanguero con la música clásica.
En Rosario, dirigió su cuarteto Los poetas del tango, mientras tocaba en la orquesta sinfónica de esa ciudad. Otra orquesta sinfónica que lo contó entre sus filas fue la Estable del Teatro Colón.
{Subtítulp} "No puedo quejarme"
Agri buscó desde el arco de su violín "romper una inmovilidad que puede ser peligrosa", según sus propias palabras.
En una entrevista con Télam del año pasado, Agri decía: "No puedo quejarme porque toqué mucho tiempo con Piazzolla y tuve actuaciones junto a Aníbal Troilo, Plácido Domingo, Osvaldo Fresedo, la Orquesta Estable del Colón, la Filarmónica de Londres y Mercedes Sosa".
"No me gusta la palabra homenaje"
"No me gusta mucho la palabra homenaje. Creo que el mejor tributo que se le puede hacer a Astor es tener el violín y el arco en la mano y ejecutar la música con amor", le dijo Agri a La Nación , en una entrevista publicada el 14 de junio de 1996.
"Hace dos semanas que terminamos este CD con temas de Astor. Aún no decidimos el nombre. Lito Nebbia (director de Melopea, sello donde grabó este álbum) quiere que se llame "Agri saluda a Piazzolla". Yo prefiero "Antonio saluda a Astor". Se adecua más al trato familiar que entre nosotros tuvimos". Agri conocía a Piazzolla desde abril 1962, cuando debutó con el quinteto Nuevo tango. El músico también resumió buena parte de su larga trayectoria tanguera en su segundo compacto, "Conversando con amigos", en el que tocó su violín junto a Cacho Tirao, Atilio Stampone, Daniel Binelli, Leopoldo Federico, Lito Nebbia y Walter Ríos, entre otros músicos.
Y también grabó, en París, con el Quinteto Mosalini-Agri, que integraban Juan José Mosalini, Osvaldo Caló, Leonardo Sánchez y Roberto Tormo.





