
El vodevil vuelve a ser clásico
Con un elenco de 29 actores, Daniel Marcove dirige la obra de Gregorio de Laferrére.
1 minuto de lectura'
Nada hacía sospechar que el joven Gregorio de Laferrére (1867-1913), hijo de una familia de clase social pudiente, consuetudinario espectador de teatro y hombre de la política (fue diputado provincial y nacional), pudiera sentirse atraído por la escritura teatral. Su primer intento, "Jettatore" (1904), le ganó el aplauso del público. Esto lo incentivó para que, en 1905, estrenara "Locos de verano", considerada un vodevil porteño, que fue un éxito en su época.
Con esta comedia y "Las de Barranco" -y no son las únicas-, Laferrére se ganó un lugar en la galería de los autores clásicos de la dramaturgia nacional. El mérito de su obra, al menos uno de ellos, fue reflejar con una mirada crítica, y a veces muy ácida, a la sociedad de su tiempo y a la clase a la cual pertenecía.
Un ejemplo es precisamente "Locos de verano", que hoy se estrenará en el Teatro Presidente Alvear, dirigida por Daniel Marcove.
En esta versión participarán Mario Alarcón, Valentina Bassi, Silvina Bosco, Norberto Díaz, María Rosa Fugazot, Patricia Kraly, Julio López, Onofre Lovero, Carlos Moreno, Jean- Pierre Noher, Boris Rubaja, Juan Manuel Tenuta, Rita Terranova y elenco.
Todos estos personajes juegan las acciones de "Locos de verano", que no son otra cosa que integrantes de una familia de clase media en decadencia. La caída económica que sufren estos "locos" no modifica sus malos hábitos y sólo se preocupan en cubrir las apariencias, sin asumir la imperiosa necesidad de salir a trabajar. En estos personajes se encuentran algunos arquetipos de la sociedad porteña, que plantean situaciones que mantienen en nuestros días total vigencia.
Sobre este tema, Valentina Bassi, María Rosa Fugazot y Carlos Moreno dialogaron con La Nación .
"Es una obra que tiene muchos puntos en común con el hoy -comienza María Rosa Fugazot-. Descubrimos cosas que son actuales y tienen que ver con el autor. Laferrére tenía una mirada irónica sobre la clase que pretendía ser alta, pero estaba en franca decadencia. Por ejemplo, yo interpreto a Tía Rosario, la única adinerada de la familia, que tiene la clásica tontería snob de pensar primero en las obras de beneficencia o en lo que da lustre, antes que mirar lo que pasa a su alrededor, con estos seres que son su familia y necesitan su ayuda."
"Haciéndola -continúa Valentina Bassi-, descubrimos que somos los mismos. Antes de empezar a ensayar, sentí que Laferrére se reía de esa clase alta a la cual pertenecía y lo hace muy hábilmente. Se ríe de la apariencia, de la hipocresía, del sálvese quien pueda, del individualismo. Todos los personajes son maniáticos, muy ensimismados, tratando de salvarse y llegar a la clase alta. Nosotros seguimos siendo los mismos."
Todo un visionario
"Es lindo hacer Laferrére en esta época -afirma Carlos Moreno-. Tipos como él fueron visionarios. Son nuestros clásicos que han hablado al mundo, pintando y contando su pueblo y una clase social, que está un poco decaída, pero es lo mismo.Es la historia de este país. Tenemos una especie de fatalismo, porque siempre estamos contando la misma historia. "Locos de verano" quizá no fue divertida en su momento. Es un autor de la oligarquía que se puso a escribir y a hacer una observación aguda de la clase media en la mitad de una revolución. Es un poco comoOscar Viale, del cual, en plena dictadura, yo estrené "Encantado de conocerla", que tenía humor, pero también una cosa ácida. Bueno, "Locos de verano" ofrece distintas lecturas. Para mí, sigue siendo una comedia que refleja una porción de la sociedad: la clase media nuestra o la pequeña burguesía, que siempre fue una clase que está en la mitad, donde cada uno está en su rollo y con pocas conexiones con el afuera. En general, el mundo les pasa por arriba." "Lo que más me golpeó -agrega Valentina- es de qué manera aún seguimos ensimismados. Eso me duele, no me divierte." "Yo encuentro puntos de coincidencia con el personaje de Lucía -dice María Rosa-, la prima pobre, que vive de la "caridad" de la familia, pero es la más centrada y responsable. Porque a mí hay cosas que todavía me siguen importando y por eso me peleo con la gente. Así está el país, porque nadie tiene tiempo de perderlo por los demás. No se dan cuenta de que en este barco, si no salimos a salvarlo, nos hundimos todos. Pero los "locos" no sufren, en ninguna época sufrieron. Laferrére viene a ser un poco el Oscar Wilde nuestro, que se reía de una forma de vida, de aquellas personas que no ven las cosas de peso y sufren por las pavadas." "Resumiendo -finaliza Moreno-, Laferrére era un autor que tenía algo que decir."
1
2Globo de Oro: los mejores looks de la alfombra roja en la primera gran noche de Hollywood
3Sale a la luz un rumor de affaire entre Wanda Nara y un empresario mientras ella seguía con Migueles
4La foto de Franco Colapinto con Maia Reficco que confirmó el romance y la frase de ambos que llamó la atención



