Con el álbum Niño Planta , resucitó elso tumbay, una banda veternana desaparecida en acción.
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Miercoles 23 de julio, 2003. El público de la sala scd de Bellavista aplaude de pie el regreso de Elso Tumbay. Han pasado seis años desde el disco debut homónimo del quinteto, y esta noche han roto tres años de inactividad. La curiosa sensación-ambiente es que acabamos de presenciar el retorno de una banda veterana. Por un lado es cierto: aunque con un sólo título en su catálogo, Elso Tumbay es un nombre de otra década, atado a recuerdos como el Tomm Pub, el Cariño Malo de Concepción, el "nuevo rock chileno", los desaparecidos canal y revista Rock &Pop . Por otro lado, el explosivo show que termina no huele a nostalgia, pese al griterío ocasionado por el hit-single "Aire". El nuevo material estrenado suena radial, directo, fresco. ¿Saldrá alguna vez a la venta?
Sábado 7 de agosto, 2004. El esquizofrénico, teatral y lúdico espectáculo en vivo marca registrada del combo ha sido refinado una y otra vez. El álbum Niño planta está listo para llegar a las tiendas gracias a Macondo Discos. La tripulación es la misma del debut: Carolina Sotomayor (voz), Cristián "Michu" Schmidt (guitarra y teclados), Diego Fontecilla (violín), Eduardo "Tato" Lira (bajo) e Ignacio "Nacho" Farías (batería). La energía del efecto vivificador es tan potente que los músicos confiesan que no tienen claro hasta cuándo prolongarán la reunión.
Para Diego, la reunión fue un proceso, "de vernos de nuevo como amigos y empezar a carretear juntos". En sus recuerdos de la irrupción de la banda, en 1997, se mezclan los beneficios de trabajar con un sello independiente realmente comprometido, y la deficiencia de una labor de producción (del músico Carlos Cabezas) que nunca los convenció.
Pero, en general, tuvimos ene suerte. Tocamos un año y medio, sacamos un disco, hicimos tres videos en cine y toda la popularidad que alcanzamos fue gracias a Fusión. Fue una etapa auspiciada, una situación opuesta a la actual. Ahora ponemos cada peso explica Diego.
Ellos mismos creen que, hace siete años, no funcionaron al nivel que exigían las circunstancias. Schmidt abandonó el grupo tras el lanzamiento del debut. Vino la rotación de guitarristas y, más tarde, la salida de Sotomayor. En un ataque de perseverancia, el personal masculino buscó una nueva voz, sin resultados. Tras la ruptura de 2000, luego de un extenso tour veraniego junto a Fruto Prohibido, vinieron múltiples proyectos personales, entre ellos Hotel Araña con Diego, Nacho y Michu a bordo. A esas alturas, Elso Tumbay había vendido dos mil copias aproximadamente, gracias al potente impulso de promoción inicial.
Niño planta es un disco de estudio. El otro era el disco de una banda tocando en vivo. Queríamos sonar como Jane`s Addiction o Soda Stereo en Sueño Stereo . Eso sí, rescato la honestidad de esa etapa dice Diego.
Las nuevas referencias de Elso Tumbay son Coldplay, Múm, Mogway y Brian Eno. "Buscamos un sonido acústico, cálido", explica Diego. Niño planta es una entrega menos pretenciosa que el debut, más cercana al pop fino que al rock progresivo. Tiene estructuras más simples y delicadas, sin perder el espíritu aventurero de la banda, con elementos folklóricos y psicodélicos mejor incorporados al producto final. Como buen álbum del regreso está hinchado de melodías memorables, como el elegido "Beso invisible". Como recuerdo de los viejos tiempos está "La batalla de la luna", dividida en dos partes. La lucha para Elso Tumbay empieza otra vez.






