Emir Kusturica, el actor condenado
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"Nadie me considera un actor. Eso me cae bien: yo no lo soy", declaró Emir Kusturica, realizador yugoslavo de la premiada "Underground", durante las entrevistas promocionales de la película "La veuve de Saint Pierre" (Pasión de amor) en la que interpreta a un condenado a muerte.
Sin duda, una curiosa y ajustada elección que para el yugoslavo ha sido un "debut y despedida". "Te agradezco, Patrice (Leconte), ha sido una buena experiencia, pero será la única en mi vida, jamás volveré a ser actor."
Con su cabello largo y revuelto, como salvaje, una mirada escondida y un andar algo desprolijo, podría decirse que Kusturica se personificó a sí mismo. "Cuando llegué al proyecto _apunta a La Nación el director del film, Leconte_ sólo faltaba el tercer personaje. Pensando en un actor de "Underground" fue como se me ocurrió esta idea tan rara y algo incomprendida de convocar a Kusturica. Creo que aceptó porque le pedí que actuara de sí mismo. Y a pesar de ese costado un poco rudo, tiene un encanto increíble."
Leconte cuenta que no quiso dejarse intimidar por tener que dirigir a un gran director. "Traté de dirigirlo como si se tratara de un desconocido. Claro que no fue fácil, pero él me ayudó mucho: jamás se ocupó de la dirección ni me dio consejos. "Ahora soy un actor, y será formidable tener esa experiencia sin la presión de dirigir", me dijo." "Contrariamente a mí, Leconte es un realizador que no duda. Yo, cuando hago películas, no estoy seguro de nada y me alimento de esa inseguridad. Si yo hubiera dirigido esta película, habría sido menos terminante, y, sobre todo, ¡dos veces más larga!", dijo Kusturica a la revista Premiére. Apenas termine la gira europea con su banda No Smoking, de la cual es guitarrista, comenzará a trabajar en "La nariz", su próximo film, sobre Cyrano de Bergerac.






