
Ewan McGregor pisa el acelerador
El actor de "Trainspotting" regresa en "Vidas sin reglas", uno de los estrenos de cine del jueves
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NUEVA YORK (Page Up-The New York Times Special Features).- Es uno de los actores británicos más prometedores. La más reciente futura megaestrella de Hollywood. La personificación del próximo Obi-Wan Kenobi. Y lo que tiene es algo más que una pequeña resaca. La noche anterior a su encuentro con un periodista en el hotel Regency, de Manhattan, para promocionar su último film, "Vidas sin reglas" ("A Life Less Ordinary"), Ewan McGregor había estado festejando hasta las 4 de la mañana.
"La cerveza es mi trago favorito, tomo una todos los días", dice el actor con una sonrisa burlona. "¡Una por día, como mínimo! Me gusta la cerveza y sé apreciar un buen vino. Mi cóctel favorito es un margarita. Un día de sol puedo llegar a tomar varios margaritas. Ahora, para estar un poco loquito, tomo una dosis de tequila." Que nadie se preocupe, todavía sigue en pie para la entrevista. "Funciono muy bien en este estado", dice tomando un largo trago de café. "Tengo buena práctica en el arte de la resaca", explica, y queda claro que no interfiere con su actuación. El joven actor británico ha estado muy ocupado los últimos dos años y el próximo parece que será igual de frenético. En primer lugar, con "Vidas sin reglas", film que vuelve a reunir a McGregor con Danny Boyle, Andrew MacDonald y John Hodge, el trío que escribió, produjo y dirigió "Tumba a más de la tierra" y la muy controvertida "Trainspotting". En esta película McGregor interpreta a Robert, un empleado de limpieza poco afortunado que luego de ser despedido secuestra a Celine (Cameron Diaz), la hija malcriada de su ex jefe (Ian Holm).También actúan Holly Hunter y Delroy Lindo interpretando a dos ángeles enviados por Dios para que Robert y Celine se enamoren.
"Esta es mi película más riesgosa, pero la hubiera hecho sin importar qué, siempre que mis amigos la estuvieran realizando", dice McGregor, epítome de la elegancia desharrapada, de pantalones de corderoy color tostado y un suéter azul marino, el cabello rubio ceniza cortito y erizado. "Hubiera aceptado el film aun sin haber leído el guión. En un determinado momento, mis amigos pensaron que -tal vez- iban a rodar otra película", recuerda el actor, "y por un instante, antes de que me llegara "La guerra de las galaxias", eso hubiera sido conflictivo. De haber sucedido, yo habría filmado la película de ellos y no la "La guerra...""
Un papel estelar
Pisándole los talones a "Vida sin reglas" tenemos a "Velvet Goldmine", un drama que presenta a McGregor en la piel de un cantante norteamericano gay de la época (los años 70) del glam-rock. Luego vendrá "Nightwatch", un thriller con Nick Nolte y Patricia Arquette y más tarde tendremos "La guerra de las galaxias", que atrapa toda la atención. "Parece que es sobre lo que todos quieren hablar", dice McGregor soltando una carcajada.
El primer film de la nueva trilogía, precuela (secuela, pero anterior en el tiempo) del trío original de films, fue dirigido por el mismísimo George Lucas. Acaba de terminarse de compaginar, pero no será estrenada hasta fines de 1998, como mínimo. Con vistas a su papel -un Obi-Wan-Kenobi joven-, McGregor estudió especialmente la actuación de Alec Guinness, el maduro caballero jedi de los tres primeros films, que con tanta capacidad esgrime la espada contra "La Fuerza". "Guinness es un gran actor y está maravilloso en la primera trilogía -dice McGregor-. Es un personaje querible, amable y algo paternal."
A pedido de Lucas, los detalles de la nueva historia son top-secret , pero McGregor nos dice que, detrás de la cámara, el director se sentía como en su propia casa, a pesar de que no dirige desde "La guerra...", en 1977. "George estuvo estupendo, muy tranquilo y tan criterioso. No va a esperar 20 años, para hacer la nueva versión de ese éxito si no es que sabe que va a sacar el conejo de la galera", dice el actor.
Y si Lucas repite su vieja magia de taquilla, transformará en mega-estrella... ¿a quién? Para un hombre cuyo trabajo es tan globalmente admirado, McGregor aún tiene una imagen pública cambiante, difícil de definir.
Nació en Crieff, Escocia, siguió los pasos de su tío, Denis Lawson, actor que participó de las tres primeras "La guerra de ..." y en "Local Hero" (1983); a los 9 años, el joven McGregor se dio cuenta de que actuar sería su pasaje para poder salir de su conservador y pequeño pueblo. Estudió actuación con el Perth Repertory y en la escuela Guildhall de Música y Drama, todo esto antes de llegar a su primer papel en "Lipstick on Your Collar", la serie de TV de Dennis Potter.
Desde entonces ha trabajado ininterrumpidamente, logrando notoriedad por su hipnotizante actuación en "Trainspotting" como un drogadicto atrapado por la heroína y por su papel en "The Pillow Book" del transgresor Peter Greenaway. Y ahora, que se vislumbra en el horizonte "La guerra de las galaxias", McGregor insiste en que la fama no lo mareará, seguirá divirtiéndose, montando su motocicleta, bebiendo cerveza, y al final del día se reunirá -en su hogar en Londres- con su esposa y su beba.
La vida detrás del cine
"Trabajo en películas y luego también tengo mi vida", comenta el actor. "No me preocupo mucho. Si la cosa se desmadra, entonces uno la vuelve a poner bajo control", dice. Esta es una respuesta singularmente sencilla, posiblemente simplista frente a uno de los eternos dilemas de Hollywood.
"Uno a la vida la puede complicar y también dentro de lo razonable hacerla tan simple como se quiera. Yo siempre me ocupo de lo mío, aun en Londres, donde soy mucho más conocido que en Estados Unidos", señala. Esto probablemente va a cambiar cuando lo alcance la locura de "La guerra de las galaxias", pero McGregor dice que también sabrá manejar eso.
"Hay momentos -una que otra vez- en los que me pongo loco", dice el actor. "Cuando eso ocurre, siempre trato de elaborar cuál fue la razón por la que me sentí mal, pero no siempre lo logro." "Para mí nada ha cambiado", agrega, "excepto que estoy en una posición de lujo. Trabajo y tengo películas como para seguir actuando. A otros actores no les va tan bien.", dice McGregor, "pero no me siento culpable, porque no me dediqué a la actuación para estar sin trabajo. Sé lo afortunado que soy. No hay mejor lugar que éste para un actor que trabaja apasionadamente", finaliza McGregor.
DiCaprio, en manos de un inglés
Es inglés (de Manchester), tiene 41 años y dos grandes éxitos tanto de crítica como de público. Filmó en Hollywood, rechazó hacer la cuarta de "Alien" y será el próximo director de Leonardo DiCaprio.
Los últimos cuatro años del cineasta Danny Boyle han sido de gran intensidad: en 1994 filmó "Tumba al ras de la tierra", ópera prima en la que sorprendió con una combinación de suspenso, sadismo y humor negro; más tarde llegó "Trainspotting", controvertida y cautivante aproximación al mundo de la droga entre la juventud escocesa. Y esta temporada fue el turno de "Vidas sin reglas", su primera incursión en el mercado norteamericano con una historia romántica protagonizada por Ewan McGregor, Cameron Diaz, Holly Hunter, Delroy Lindo y Ian Holm, entre otros.
Hace pocos días, mientras trabajaban en la posproducción de "Alien Love Triangle" -film sobre extraterrestres que llegan a la Tierra para aprender sobre las emociones humanas-, Boyle y su equipo de toda la vida (John Hodge y Andrew MacDonald) recibieron la noticia que anhelaban: DiCaprio había optado por trabajar con ellos en su próximo proyecto, "The Beach".
Al parecer, el protagonista de "Titanic" -fanático de las dos primeras películas del trío- quedó encantado con unas imágenes que vio de "Alien Love Triangle", protagonizada por Kenneth Branagh y Courteney Cox que cabalga entre la ciencia ficción y la comedia negra a-la- "Pulp Fiction", y ordenó a sus agentes que cerraran el acuerdo con Figment Films, la productora de Boyle y MacDonald.
Cuando "Titanic" se encaminaba a convertirse en el mayor éxito de la historia, los estudios se disputaron -con buenas armas y de las otras- a la gran estrella del momento.Incluso,varios productores -como los de "American Psycho"- anunciaron que habían conseguido sus servicios. Pero DiCaprio se sentía atraído por el proyecto de Boyle y, cuando la Fox aceptó participar aportando los 20 millones de dólares que hoy cobra el actor, Miramax, Sony, Paramount y Warner Bros. debieron retirarse de la contienda.
"Nosotros -dijo Boyle- ya teníamos a DiCaprio, que era lo que nos interesaba. Con qué estudio de Hollywood íbamos a asociarnos era una cuestión secundaria. Leo se decidió por la Fox porque ellos creyeron en él para proyectos como "Titanic" y "Romeo y Julieta".
"The Beach" -cuyo presupuesto superará los 40 millones de dólares- cuenta con muchos elementos de "La isla del tesoro" y algún toque de "Apocalypse Now", ya que narra la historia de un joven norteamericano sin raíces que sigue una supuesta ruta al Edén dibujada en un mapa por una persona extraña y moribunda. El rodaje comenzará en enero próximo en Tailandia y Australia. Dos lugares más donde seguramente se desatará la incontrolable dicapriomanía .
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