
Falleció Alberto Sordi, símbolo de la comedia italiana
El actor, que saltó a la fama en la película de Federico Fellini "El jeque blanco", murió en Roma de un paro cardiorrespiratorio, a los 82 años
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ROMA. - El famoso actor Alberto Sordi, uno de los grandes del cine universal, que describió los vicios y virtudes de los italianos en más de 160 filmes, falleció, dijo hoy su agente de prensa. Tenía 82 años.
Sordi murió de un paro cardiorrespiratorio anoche en su residencia de Roma, dijo Maria Rhule, su agente de prensa.
Sordi nació en Roma, y algunas de las películas más exitosas del comediante tienen como escenario la capital.
Un actor de enorme versatilidad, representó con la misma facilidad héroes cómicos que dramáticos.
Saltó a la fama en la película de Federico Fellini "El jeque blanco", de 1952, donde interpretaba a un galán de fotonovelas que intentaba imitar a Rodolfo Valentino.
Todavía los espectadores veteranos recuerdan su memorable corte de manga en "Los Inútiles", también dirigida por Fellini.
Esa combinación de drama y humor, típica del neorrealismo italiano, está presente también en "Un burgués pequeño, pequeño", donde Sordi, la quinta esencia del empleado cumplidor, se hunde en la desesperación y se convierte en un homicida cuando su hijo es asesinado.
Además de participar en películas de los mejores directores italianos, Sordi también dirigió algunos filmes.
En una ocasión, durante una visita a Nueva York para asistir a un ciclo de filmes en su homenaje, Sordi dijo que toda su técnica humorística la había aprendido del famoso cómico Stan Laurel, especialmente, el seguir con los ojos el desplazamiento de otra persona.
Shelley Winters, quien hizo un excepcional papel como la esposa de Sordi en "Un burgués pequeño, pequeño", dijo que tras muchos años de estudiar métodos de interpretación en el "Actors Studio" de Lee Strasberg, el comediante italiano le dio una fórmula más sencilla y eficaz para "entrar" en un papel.
"Sordi me explicó que su técnica era la del sandwich de salame", contó Winters. "Mientras otros actores pasan días enteros ayunando o engordando, o sufriendo las tribulaciones del personaje que deben encarnar, Sordi se limitaba a vivir sus peripecias de ser humano. Pero eso sí, diez minutos antes de entrar al estudio de filmación, exigía un sandwiche de salame, lo devoraba, y anunciaba: ´Estoy listo para hacer cualquier rol. Y sus interpretaciones eran siempre maravillosas".
Sordi nunca se casó. Todavía no se han anunciado los arreglos para su funeral, dijo Rhule.
Fuente: AP
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